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Mostrando entradas con la etiqueta lactancia. Mostrar todas las entradas
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3 de agosto de 2015

Olor a madre

A qué hueles mamá?

No se David, ¿a qué huelo?
Hueles a teta mamá, hueles a ti


Eso me dijo mientras subíamos juntos los escaleras de casa. Medio metro nos separaba y olía a mi. ¿Puede haber algo más exquisitamente natural? 

Los olores se guardan en lo más hondo de nuestra memoria, bien arraigados a nuestro corazón. Nos hacen evocar sensaciones, nos trasladan a otros tiempos. El arroz con leche que hacía tu madre, su perfume mezclado con el suavizante que usaba, los jazmínes que solía poner en la mesita de noche...nos sorprenden sin aviso saliendo de casa de la vecina, al atravesar unos grandes almacenes, al dar un paseo por aquella plaza... 

Si yo huelo a mi leche, si ese es mi perfume ¿qué olor atraerá mi recuerdo? Siento una mezcla extraña que me resulta difícil de explicar. Orgullosa por haber dejado fluir la lactancia, por haber hecho entre los dos algo tan natural, tan poderoso, tan primigenio, tan animal como para llegar a definirnos. Ese olor a leche es tan mio, es tan nuestro, como lo son los miles de momentos compartidos al pecho. Tanto como para que el mayor de sus secretos sea desear que mis pechos tengan leche muchos años más.



Ese mismo olor que me define, mi olor a madre, hace que sienta miedo. Miedo a que no pueda evocarme, a que no lo asalte ningún olor que le recuerde a mi. Quizás, si alguna vez tiene hijos y su madre les da el pecho llegue a su nariz algo parecido, pero lo dudo. Sin duda ella tendrá su olor a madre, otro olor a ella que no se parecerá en nada a mi. Probablemente el ni siquiera lo perciba, será su hijo el que lo haga, conectado con esa mujer y con su necesidad de alimento, cobijo, seguridad y amor, el que perciba su olor, a leche, a ella a su madre.

Recuerdo de pequeña cómo me maravillaba al pensar cómo estando vacas y terneros dispersos por un monte podía un ternero encontrar a su madre cuando tenía hambre. Por el olor me decían. Incrédula de que el olor a madre se dispersara de esa manera. El comentario de mi hijo es la prueba.



3 de mayo de 2015

Mamá no te escondas


Hoy, Día de la Madre, me sumo a la iniciativa ¡Mamá, no te escondas! propuesta por Misión: Mamá Ninja, Pau Almuni, Un papá como Vader, Joaquín Montaner y La parejita de golpe con el fin de que mamás, papás y comunidad en general apoyemos a una lactancia respetuosa. ¿Cómo no iba a hacerlo un día como hoy, con un tema como este?

En estos casi 6 años de lactancia de David nunca me he escondido, es más, nunca se me ha pasado por la cabeza hacerlo ¿porque debería?. No le hacemos mal a nadie, a nadie involucra más que a nosotros dos. ¿Alguien puede molestarse? Es SU problema.

Parece que en un mundo en el que el pecho de la mujer sirve para anunciar coches, perfumes, detergente o cualquier cosa; en la que estamos más que acostumbrados a ver pechos turgentes, hay a quien le choca o incluso le molesta ver a una madre usando sus pechos para lo que son por naturaleza, lactar. Es un contrasentido, un absurdo.

Si ellas pueden salir en las portadas de Interviu ¿porque no podría una madre dar de mamar en el parque?

No te escondas mamá, no hay nada malo en ello, al contrario, siéntete orgullosa. Eres poderosa, nutres a tu hijo con comida y amor y eso es un don maravilloso de entrega absoluto.  Disfrútalo. Son momentos únicos. Serán decenas, cientos o miles de ellos, pero un día terminarán. Os quedarán a ambos el recuerdo de las miradas, los abrazos, el olor, el sentir de la entrega, de la conexión única que sólo TÚ puedes tener con tu hijo. Eres única y especial aunque no lo creas.

Si alguien te increpa por lo que haces, no te escondas mamá, levanta la cabeza. Desafía. Es vuestro momento, vividlo.

#mamanoteescondas


8 de agosto de 2014

Hoy leemos: El misterio de la teta


El misterio de la teta, (Ed Madreselva). Después de todo lo que había leído de este libro, tenía ganas, de tenerlo entre mis manos, Mundo Tueris lo ha hecho posible. ¿Quién sino hubiera podido conseguir aquí un libro que sólo está editado en allende los mares?

Justo ha llegado esta semana, La Semana Mundial de la Lactancia Materna. Nada más idóneo para el #hoyleemos de este viernes.

Más allá de que trataba de lactancia, de la magia que es amamantar, del vinculo que crea entre madre e hijo, no recordaba nada más. Así que ha sido toda una sorpresa el enfoque. El Misterio de la Teta lo va desentrañando una niña, la hermana mayor de un bebé de teta.

Siendo la edad que tiene nuestro pollito y su relación con la teta, me ha resultado curioso que esta niña, más o menos de su edad, sienta tanta curiosidad por lo que está sucediendo a la llegada de su hermano. Sin embargo, entiendo que es más normal de lo que me gustaría. Es más normal que un niño no haya sido amamantado o que lo haya sido el tiempo suficiente como para acordarse que lo contrario. Aunque como contaba el miércoles algo esté cambiando.

Personalmente salvo algunos fragmentos del texto y alguna ilustración, no me ha llenado demasiado. Quizás porque nuestra experiencia sea tan distinta. Creo sin embargo que es un recurso maravilloso para preparar la llegada de un nuevo bebé a la familia. Para ayudar a los hermanos mayores a entender qué pasa con la teta, porqué esa necesidad del bebé de su madre, el vínculo que se forma, los cambios que genera...

No me ha gustado la visión idealizada de la maternidad que ofrece. Eso de que en el mercado te dejen pasar para que no tengas que esperar no me ha pasado jamás y que me cedan el asiento en el autobús rara vez. Será que he tenido mala suerte en ese sentido.
Que toda la familia pase por casa para ocuparse de las tareas y dejar a la madre descansar...debería ser así, sin duda, pero tampoco conozco muchos casos. Como mucho que se ofrezcan a hacerse cargo del bebé para que puedas hacer las tareas. Excluyo al señor Gallo, que lleva ocupándose de mil cosas con tal de que el pollito disfrute de su teta.
Idílico también levantarse todas las noches a la luz de la luna para amamantar mirando a la luna meciendo al bebé con dulzura. Visualizo más una mezcla de nopuedoconmialmacuandovaadormirmasdetreshorasseguidas y ayperoquemomentosmásbonitosestamosviviendos. Metidos en el ajo puedo asegurar que la primera opción gana por goleada. La segunda la valoras con el tiempo, cuando duerme más de tres horas seguidas llegando incluso a dormir toda la noche del tirón y además en su cama.

Me ha encantado el apoyo y la vinculación del papá, la comparación con la leche chocolatada, que es como dice siempre el pollito que sabe mi leche, cómo entiende la niña el vínculo madre/hijo, como el de los animales. Me ha encantado esta ilustración

Y sobretodo su broche final.
El misterio de la teta,
¿Sabes cuál es?
¡Volar hasta el cielo 
y luego volver!

Al pollito le ha encantado, se ha reconocido en muchas de los textos y situaciones, se veía reflejado. Y se le ha ocurrido que nosotros podíamos escribir un cuento también, como el de Gonzalo.

Ahí os comparto el vídeo para que os forméis vuestras propia opinión y si os gustaría haceros con él, recordad que podéis hacerlo en la web de Mundo Tueris (Aquí tenéis el enlace directo a El Misterio de la Teta)



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6 de agosto de 2014

Amamantar un pequeño milagro diario y universal

Continúa la Semana Mundial de la Lactancia Materna también aquí, porque esta es nuestra semana. Lo será mientras sigamos lactando, pero lo será también cuando pasemos esta etapa, porque siempre formará parte de nuestras vidas, de nuestras vivencias. Atesoraremos con cariño esos miles de momentos estos cinco años y cuatro meses en los que permanecimos unidos, nutriéndonos mutuamente. En los que nuestros cuerpos y nuestro corazones se sincronizaban para fundirnos.

Cada vez son más escasos esos momentos, poquito a poco va dejando pasar tomas antes sagradas. No me duele porque lo acepto como lo que es, un proceso natural de maduración. Aunque lo añoraré sin duda, me quedo con todo lo vivido y que aún seguimos viviendo.

Es algo tan maravilloso que no puedo dejar de esbozar una sonrisa siempre que veo un bebé mamando. Me siento feliz porque cada vez encuentro a más mamás amamantando a sus hijos en cualquier parte, o será que las grabo en mi mente. Pero no, estoy convencida de que no, de que algo está cambiando.

Algunos de nuestros días de playa, los pasamos en una "playa hippie" por excelencia. Que le voy a hacer, sin serlo, me gusta mucho ese ambiente. Quizás sea por ese "deje natural" que se respira. No vi a ningún bebé tomando biberón (supongo que los que lo toman lo harán en casa por el engorro que supone), sin embargo si encontré muchos bebés de pecho. Observaba y encontraba señales: aquel niño que sintonizaba la teta de su madre mientras lo llevaba en brazos dando un paseo, el otro que tomaba la teta en la orilla o aquella niña que pedía teta a su madre que trabajaba en un puesto de artesanía. Mi hijo simplemente uno más.

Creo que siempre recordaré esa escena.

Había llamado al pollito para que viera a unos cachorros de unos tres meses mamando. Su madre acababa de llegar de la playa (la habíamos visto antes por allí) y se habían abalanzado sobre ella, mamando allí de pie. Algo tan sencillo era a la vez algo sorprendente, porque que poco acostumbrados estamos a ver animales amamantando a sus crías, más allá de los primeros días d vida, con esa manía nuestra de separarlos pronto. Alrededor de esa simple perrita nos reunimos en un momento un buen grupo de personas sólo para ver cómo mamaban los perritos. Todos mirábamos sonriendo, con carillas un poco bobas, como si estuviéramos observando un bonito milagro y así era en realidad. ¿No lo es toda la vida?

A unos pocos metros estaba rodando por el suelo una niña de unos tres años jugando; en un segundo se puso de pie y a la voz de "teta" se acercó a su madre sentada en un taburete. Ella simplemente, se bajó el escote de la camiseta sacando la teta y la pequeña mamó allí de pié, un chupito no más y reanudó su juego. Exactamente igual que habían hecho los perritos un par de minutos antes.

Y esos hechos tan sencillos, me llenaron de vida.





4 de agosto de 2014

Semana Mundial de la Lactancia Materna


Nuestra contribución a la Semana Mundial de la Semana Materna viene a cargo del pollito. Nadie mejor que él para expresar tanto con tan poco





9 de junio de 2014

Cosas de teta

Con motivo del Día de la Madre, me entrevistaron en Bebés y Más, como parte de una serie de post dedicados a diferentes mamás blogeras, a modo de homenaje. Para ilustrarla les pasé una foto, que nos define bastante bien.

En tiwtter comentan
Según el cristal con el que se mire se podría decir que es demasiado joven, porque eso de "xupar" (me mata ver cosas escritas así de mal) mi mente calenturienta lo une a un acto sexual más que al de amamantar. Aunque qué cosas, pienso que la lactancia es un aspecto más de la sexualidad femenina.

Verán, puedo hablar en los dos sentidos, que experiencia tengo. Me las chupan y maman de ellas y lo que es el pollito no chupa, no. Quizás para los profanos en la materia sea lo mismo, quizás quién no haya tenido el placer la oportunidad de dar de mamar, no sea capáz de diferenciarlo, pero sí, es completamente diferente.
Y oigan no, cuando te soba las tetas tu pareja no tiene nada que ver a cuando tu retoño está sintonizando, eso de placentero no tiene nada, aunque dicen por ahí que hay quien experimenta un cierto gozo sexual en según que momentos al amamantar.

Quizás os resulte aburrido leerme asíduamente hablar de tetas, pero la lactancia es aún una parte muy importante de nuestro día a día, de nuestra relación madre/hijo, de nuestro ser familia, porque nos atañe a todos. 
Me he enamorado de esta ilustración de Mercedes deBellard vista en el blog Con ojos de madre
No hay signos aún de que el destete vaya a ser inminente. Durante mucho tiempo dejó de pedir teta en la calle. Si estábamos fuera y estaba entretenido se olvidaba. Pensé que poco a poco se olvidaría del todo. Después pasó a querer tomarla pero sentir vergüenza porque lo vieran. Solía decirme: ¿pero y si me ven mamá?
Pues no pasa nada de nada pollito, no haces nada malo.

Pocas miradas reprobatorias hemos recibido, o como digo siempre, si las ha habido no las he percibido. Comentarios alguno que otro, aunque no muchos y siempre hemos salido al paso sin amilanarnos. Supongo que sentirme siempre tan segura de mi misma, de lo que hago y porqué lo hago y de contar con el apoyo de su padre, ha hecho que de alguna forma él (nuestro pollito) haya percibido esa seguridad y la sienta como suya. Creo que siente un puntito de orgullo. Estoy convencida de que se siente especial por seguir tomando el pecho cuando sabe que no es lo normal. 

Ahora está en un punto que pide teta cuando quiere delante de quién sea. Quizás pide que lo tape, para acto seguido provocar de alguna forma a quien tenga delante para que se de cuenta que está tomando el pecho. Con un punto reivindicativo que no diré que me disguste. Si le preguntan contesta con seguridad y si no lo hacen pero viene al caso, aprovecha la mínima de cambio para soltarlo.

Releo post sobre nuestra lactancia y no dejo de sorprenderme por el tiempo que llevamos disfrutando, (más de cinco años ya). Es un lujo tener este espacio para recordar tanto.

Sigo muriendo de amor con nuestras historias de teta; cuando se acerca y me dice: ¡¡Huelo a teta!! dame mamá. O cuando me estoy desvistiendo y me dice: espera que no me quiero perder mi momento favorito. Y se acerca y les da un abrazo y un beso, quizás toma un chupito. Les habla, les dice cuanto las quiera, les pregunta cómo han pasado el día...Si le digo que lo quiero, siempre me dice que el quiere a las tetitas ya mi, siguen ocupando el primer puesto.

Así seguimos

28 de abril de 2014

Criando un apéndice

Independendiente:
1. adj. Que no tiene dependencia, que no depende de otro.
2. adj. autónomo.
3. adj. Dicho de una persona: Que sostiene sus derechos u opiniones sin admitir intervención ajena.
4. adv. m. Con independencia. Independiente de eso.

Según la RAE soy una persona independiente. Según mi madre soy algo así como el colmo de la independencia. Siempre he hecho un poco lo que me ha dado la gana, en el buen sentido, se entiende. Nunca me ha importado mucho lo que los demás pensaran o dijeran. Si tengo una opinión la tengo y no es fácil bajarme del burro. Bien, eso no es independencia sino más bien, obstinación, pero va ligado a ella en muchos aspectos. Dormí con mi madre hasta los 6 o 7 años.

Independiente en muchas cosas, dependiente en otras también. Que levante la mano quién sea absolutamente independiente para todo...nadie.

Me encuentro de sopetón con esta imágen y no puedo evitar pensar que estoy criando un apéndice. De echo, me estoy queriendo acordar cuando me extirparon de mi madre...ahhh, no, nunca.

Me chirría primero el titular "hoy te hago"...denota una obligatoriedad. No duermes sólo de buen grado. Es una imposición mia, es por tu bien...si no, no cumplirás tus sueños. ¿Que carajo significa eso?

Precisamente por eso, porque mis decisiones en las primeras etapas de mi hijo influyen en su futuro, opto por no crearle traumas absurdos, por darle nuestra seguridad, nuestro cariño, nuestra protección también durante la noche con el convencimiento de estar criando (no sólo por eso, pero también) una persona segura, independiente, empática, plena en cariño. 

El colmo del desbarío es que se adoctrine en la forma de dormir con nuestros hijos para vender leche de fórmula. Churras, merinas y todas las razas de ovejas junta. 

La réplica de Mónica Álvarez en forma de imágen es esta...no tengo mucho más que añadir...

...o sí

Que cada cual crie como le diga su corazón o su razón, desde el convencimiento, no desde las influencias absurdas

7 de abril de 2014

Tanto tiempo ya parando

Leía la entrada de Beatriz Millán Parando el tiempo y me sentía tan reflejada. No se cuentas veces a lo largo de estos casi cinco años de lactancia hemos parado el tiempo, he dejado de hacer (...) por ser para él. No me pesa, al contrario.

Ha sido una decisión personal, o más bien familiar, no premeditada ni consensuada más allá de los hechos. Nunca hemos hablado el gallo y yo de como debían fijarse los tiempos en casa. 

Ha sido un acuerdo tácito sin fecha de caducidad. Sólo nuestro hijo marcará el final. Mientras tanto nos dejamos llevar por esta forma nuestra de tomarnos la vida. Él es lo primero ahora. Su bienestar, que al fin y al cabo es el nuestro.

A las palabras "mamá tetita" allí estoy. Tardo lo justo en dejar lo que esté haciendo, terminado o no, para acudir a su llamada. No hay nada tan importante que no pueda esperar, ni hay nada más agradable que hacer, no hay mejor excusa para tomarme un tiempo. 

Quizás penséis: La teta, siempre la dichosa teta. Y sí, dichosa teta. Dichosa en el buen sentido que nos permite unirnos de una forma tan animal, tan nuestra, tan como nunca lo volveremos a estar cuando esto se termine. Porque alejado de todo misticismo, que lo tiene, es una unión física. Sólo comparable al sexo. ¿Cuando sino los cuerpos de dos personas podrán estar tan en simbiosis?

Se acurruca sobre mi y mama. Soy su colchón y su almohada, su mejor sofá, su mejor desayuno, aperitivo, merienda y postre. Su mejor antitérmico y analgésico. Su mejor valium, su mejor tranquimazín. Un tobogán, una montaña rusa o un avión. Su campo de juego. Como un chicle pegado a mamá
Ilustración Dos borreguitas
Mientras él, el otro vértice del trío, sigue cargando con la parte más fea para que podamos seguir viviendo nuestro idilio. Trajina por la casa, se afana en resolver, mientras que nosotros disfrutamos de nuestros momentos. Son tantos y tantos en estos casi cinco años. A veces me pica la culpa cuando miro y comparo. Qué pena que ellos no tengan el privilegio de vivir esto. Por eso mismo, porque no pueden, la culpa se me pasa pronto. Los dos lo hacemos por y para él, cada uno como podemos. Conscientes de que así cubrimos sus necesidades a todos los niveles.

Llegará el día en que tengamos que dejar de hacerlo o más bien que cambiemos la forma, por ahora es así. Mientras dure



24 de febrero de 2014

¿Santa o tonta?

Hace unos días fui con mi madre a la peluquería a la que suele ir. Nunca había ido antes. Al llegar y presentarme como su hija, a una de las peluqueras, lo primero que me dijo la chica fué: Tienes valor aguantando tanto tiempo dando el pecho.
Me dejo tan sorprendida que no llegué a decir poco más que: Bueno...valor...
Rápidamente me cortó: Si mujer, lo que quiero decir es que tiene tela que sigas aguantando con lo mayor que es.
Ahí ya la miré y en mi fuero interno pensé: Anda y que te den.

Recordé el taller de empoderamiento al que asistí el año pasado con Nohemí Herbada. Recuerdo que explicaba que cuando alguien nos "cuestionaba" nuestra forma de hacer las cosas, había algunos que realmente lo hacían con la intención de escucharte, de intentar comprender tus argumentos, pero otros, estaban tan metidos en su forma de pensar y hacer las cosas que de nada servía que le explicáramos nada, entonces era mejor no meternos en una conversación vacía que no nos llevaría a ninguan parte. Estas eran sus recomendaciones basadas en su experciencia y justamente a esa misma conclusión llegué en ese momento con esta chica.

Jamás iba a entender que yo no estoy aguantando nada, que no es un castigo, una penitencia, es algo que nos satisface a ambos y por eso lo hacemos, algo que nos resulta agradable, tan agradable que se nos podría tachar de hedonistas por pensar tan sólo en satisfacer nuestro mutuo deseo de contacto.
Lámina de Mamirami

No me quedaba claro si me consideraba una santa, por ser a sus ojos tan sacrificada o una tonta, por lo mismo.

Aunque al fin y al cabo lo que ella piense de mi, me la trae al pairo, como decían en un gran hermano

3 de febrero de 2014

Y cuando deje la teta, haré crack

Hace unos días leí un artículo de Gema Lendoiro titulado "El Yihadismo en la maternidad" y me recordó a uno que escribí hace ya casi dos años, Talibana de la teta.  

No podía saber entonces que a día de hoy mi hijo seguiría tomando teta. El hartazgo que tenía continúa y creo que debo de tener una visión muy sesgada de la realidad porque no la percibo como otras personas. 

Continúo leyendo blogs de temática matenal, de crianza y educación, como entonces. Quizás algunos han derivado abarcando otros temas como el mio propio. Me sigo moviendo en los mismos círculos en las redes sociales...mira que he tenido oportunidades, sin embargo a día de hoy, todavía no me he encontrado con personas radicales como de las que habla Gema. Que no digo que las no las haya, las habrá, como en cualquier "colectivo", pero no me he topado con ellas y me resulta curioso.

Será que vivo en los Mundos de Yupi, o será que cuando leo los comentarios de otras personas que expresan su opinión y que no coincide con la mia, no me lo tomo como una afrenta personal, no pienso que me estén intentando imponer una forma de pensar o de actuar, me quedo simplemente en que, como yo, expresan su opinión y punto.

No me siento mejor ni pero madre que otra. Tengo mis dudas respecto a si estamos criando de la mejor forma posible a nuestro hijo o si estamos metiendo la pata hasta el fondo. Eso sólo el tiempo lo dirá.

Respeto y no intromisión son mis máximas. Si me preguntan, contesto; si me piden opinión, opino; si me piden ayuda, ayudo. Y lo hago basado en mis creencias, en lo que pienso que es mejor, en lo que nos ha funcionado, en nuestra experiencia. Que es sólo nuestra, no aplicable ni válida para otros. Pero no veo lógico que quien me pregunte o me pida ayuda, se sienta cuestionado, atacado o herido  porque mi opnión sea contraria a la suya. Vendría a ser algo como "solo soy responsable de lo que digo, no de lo que tu entiendes".

Lo que está claro es que a cada uno le chirrían unas cosas y a mi lo que me ha molestado de todo el artículo es el comentario del pediatra que le "decía que ellos (los pediatras) ven al niño en su totalidad, en todos los años de infancia y que ya están acostumbrados a este tipo de madres que, despreciando tanto a la clase médica, luego hacen crack cuando el niño dejó, por fin, la teta a los 7 años y entonces ellas se dan cuenta de que todo lo que tenían al lado, marido, amigos, vida, se había esfumado y lo mejor de todo es que ¡no se dieron cuenta!"

Lo tuve que leer varias veces. Primero para entender cómo casaba con la totalidad del artículo, segundo para enterearme de lo que estaba diciendo este señor y que denota un desconocimiento absoluto de todo, una falta de...no se cómo decirlo. 

Le sigo dando la teta a mi hijo o mi hijo sigue tomando teta, según se mire. Lo hace porque quiere y lo hago porque quiero. Entenderán que no puedo obligarlo, al igual que él no puede obligarme a mi. Es algo consensuado entre dos personas, pongamos que es un contrato y que ambas partes tienen el derecho a romperlo cuando quieran y lo romperemos, seguro. 

Soy una mujer normal, completamente normal. Mi hijo es un niño, normal, completamente normal. Si no quisiera, nadie sabría que sigue mamando a demanda. Somos tan normales que llevo mi casa para adelante, trabajo por la mañana, mientras él está en el cole, hacemos un montón de actividades de ocio, salimos con los amigos, mantengo mi espacio virtual...vamos, como todo el mundo. La relación con mi marido es mormal y la suya con nuestro hijo. Somos una familia más, anodina. 

¿Acaso se piensa este hombre que porque nuestra lactancia continúe estamos dejando de lado otras cosas? ¿Acaso piensa que si seguimos dando el pecho a esta edad nos pasamos la vida sentadas en un sofá esperando a que llegue nuestro hijo a tomar su ración de teta? ¿Acaso piensa que nos limita de algún modo?

Debe de estar espesa, porque no lo entiendo.



12 de diciembre de 2013

De lactancia materna y la necesidad de BUENA ayuda


Soy una madre de leche, quién me sigue, me conoce, lo sabe. Soy una madre de leche ya no sólo porque mi hijo continúe mamando a demanda, sino porque en la medida de lo posible defiendo los beneficios de lo que la madre naturaleza ha diseñado para nosotros: que nuestras crías sean alimentadas de nuestro propio cuerpo, la lactancia materna

Lactancia Materna
Fotografía de Inma Tercero
No quiero entrar en el debate, en la eterna lucha teta-biberón, la verdad estoy cansada de ello. Que cada cual haga con y por su hijo lo que considere más oportuno y lo que su situación le permita. Pero como he recogido otras veces desde aquí, creo que las decisiones deberían tomarse desde la información. Pero hay para ella muchas travas, muchos intereses velados que hacen que sea una lucha de titanes porque la lactancia materna no vende, no hace rico a nadie y sin embargo, la leche de fórmula engorda las arcas de una industria que no está dispuesta dejar de ganar a costa de lo que sea. 

He empezado la casa por la ventana, debería haber explicado porqué vuelvo a hablar de lactancia en este tono. Hace unos dias en un medio local se hacían eco de una noticia

"Con el objetivo de ayudar a mujeres de (x  y x muncicipios) que no pueden alimentar a sus bebés con leche materna y que por la difícil situación social que afrontan no pueden acceder a leche maternizada, con el consiguiente perjuicio para la salud de los lactantes", una asociación de mujeres lleva a cabo un proyecto de donaciones de leche de iniciación a familias que lo necesitan con la financión de una entidad financiera. La directora de le entidad, se manifestaba así "se trata de un proyecto de primera necesidad porque permitirá la correcta alimentación de bebés recién nacidos en esta situación de emergencia social en la que nos encontramos".

Muchos de vosotros pensaréis, ah, pues qué bien, pero es que no está bien, falla la base. No está bien porque el dinero no debería destinarse a repartir leche de fórmula sino que debería destinarse a dotar de la información y del apoyo que las mujeres necesitan para lograr con éxito una lactancia materna normal, eso que por falta de costumbre, de confianza en nuestra propia naturaleza, por tantos falsos mitos y miedos infundados ha dejado de ser.

Las familias desfavorecidas no necesitarían gastar ni un euro en alimentar a sus hijos si se inviertiera en los mecanismos oportunos y necesarios para la cosolidación de la lactancia materna en esta sociedad nuestra que la tiene tan olvidada. Porque ¿porqué pagar por algo que es gratis?

Estoy completamente segura que si la lactancia materna reportara tanto dinero a alguna gran empresa como lo hace la leche de fórmula, habría muchos más empeñados en promoverla, en cuidarla, en potenciarla, pero no, no hace rico a nadie, o más bien sí, sólo "hace rico" a las parejas madre/hijo que la disfrutan y eso al fin y al cabo, no cuenta

27 de noviembre de 2013

Miércoles Mudo. Un gran tazón de teta para desayunar





19 de septiembre de 2013

¿Pero qué es eso?

¿Es un pajaro, un avion, un satelite, un platillo ...

 Uno de esos textos que sólo entederán los que sean de mi quinta ^.^

23 de agosto de 2013

Reivindicando el derecho a dar/tomar teta donde y cuando queramos

En los 4 años, 3 meses y 5 días que el pollito lleva mamando, le he dado el pecho en infinidad de lugares, ni más ni menos que donde me ha pedido. Nunca he tenido una mala experiencia con ninguna "figura de autoridad", nunca me han llamdo la atención, ni tan siquiera me han mirado mal. ¿Porqué tendrían que hacerlo? me pregunto. Sin embargo, no dejo de oir, de leer, experiencias de otras madres (en muchas partes de este "primer mundo" que se supone que es el nuestro) a las que se las ha "invitado amablemente" a dejar de darle el pecho a su hijo en según que sitios (e irse a las salas de lactancia), alegando que pueden molestar a otras personas. Definitivamente es algo que no entiendo.

Eso ni más ni menos le pasó hace unos días a una mamá sevillana y por ese motivo se han convocado quedadas de madres lactantes y simpatizantes de la lactancia materna en varios centros comerciales en toda España, sobretodo en Primark que es donde tuvo lugar este último incidente.

Allí estaremos

Así se lo expliqué a David: El próximo viernes vamos a reunirnos con muchas familias, con muchas mamás y sus hijos porque hay algunas tiendas, algunos restaurantes, algunos sitios, donde algunas personas les dicen que no pueden darle la teta a sus hijos. Así que nos vamos a reunir para decir que no nos parece bien, que queremos dar la teta donde queramos. 

Ha pasado una etapa en la que no pedía en la calle aunque tuviera ganas por miedo a que alguien le dijera algo y no quería aumentar sus temores, si no todo lo contrario, por eso tanto "algunos".

Su respuesta fue ¿y porque no pueden tomar teta los niños donde quieran? ¡si la teta es muy sana y está muy buena! Eso está muy mal tienen que dejar que los niños se tomen la teta donde quieran.

Pues eso, ¿y porqué?
Fotos de la página EL MUNDO ES MI SALA DE LACTANCIA



29 de junio de 2013

Lactancia, la conciencia de ser mayor

Que en la misma clase del cole coincidan dos niños que a sus cuatro años sigan tomando teta es como encontrar una aguja en un pajar. Que además desde principio de curso sean "mejores amigos" es, al menos para mi, gratificante. No se si por su carácter, por el tipo de crianza, o por una suma de ambos, pero son casi clónicos, con la diferencia del sexo no pueden parecerse más.

No recuerdo cómo surgió el tema, pero cuando ambos supieron que el otro también tomaba tetita fué como si tuvieran un poder común que afianzaba aún más su relación.

Quinto verano
El día del fin de curso en el cole, algunas familias quedamos para tomar algo a medio día. Llamémosle C a la amiga del pollito, estaba muy tontita, tenía fiebre y no tenía ganas de nada. Los niños jugaban por allí y ella, que no estaba para nada pidió teta, necesitaba cobijo y sueño, su madre por supuesto se lo proporcionó. Me propuse a observar la escena con la tranquilidad de no sentirme implicada. 

Creo que tres de las familias sabían que David sigue mamando, porque se pasan por aquí o por mi face de vez en cuando, pero creo que para todos fue una sorpresa que C también lo hicera. 

Una mamá reciente de un precioso bebé de unos 4 meses, al que había tenido que quitarle el pecho por comenzar ella un tratamiento médico incompatible se puso a preguntarle a la mamá de C que ¿como era que siguiera teniendo leche? Me llama la atención que se siga pensando que la leche se acaba, como si fuera la reserva de un pozo petrolífero, de un venero de agua, que se agota y punto. La mamá de C, con la mayor naturalidad de mundo y una sencillez brutal, le explicó que mientras C mamara ella seguiría produciendo leche y que como era una cosa de dos, mientras una pidiera y la otra le diera, para adelante. Ningún comentario reprobatorio hubo en la mesa. Algunas de las mamás comentaron su experiencia, si habían lactado o no, cuanto tiempo...pero todos, mujeres y hombres, expresaron lo buena que era y miraban a C y a su madre con una cierta orgullo. Al menos así lo percibí yo, que como digo, me mantuve en silencio, sólo observando, mirando como C dormía plácidamente.

Los niños se acercaron de vez en cuando a mirar a su amiga. David la miraba y la remiraba y sonreía. Es muy frecunte, auqnue cada vez menos, que al ver a un niño mamar, quiera hacerlo también. En esta ocasión, a pesar de ver yo en sus ojos el anhelo de pedir teta, no lo hizo, siguió jugando.

Ya por la noche, mientras remoloneábamos en la cama, entre tetada y cuentos le pregunté. 
David, ¿te ha gustado ver a Carmen tomarse la tetita?
Si mamá. Y sabes... yo pensaba que quería teta también
¿Si David? ¿y porque no me la pediste?
Porque y ¿si los demás se reían?

Cuanta ternura en su forma de decirlo, cuanta preocupación sincera.

Me dió mucha pena

¡¡Pero David!! ¿Quién se iba a reir? Todos miraban a C y decían lo bueno que era, lo que les gustaba. Yo te hubiera dado (podría haber añadido que me habría encantado de compartir ese momento con su amiga y su mamá)

Hace mucho, muchísimo tiempo que alguien se metió con el por tomar teta, hablé aquí de la situación. Desde entonces nunca más, y no porque no haya seguido mamando en la calle. Aunque es cierto que cada vez menos, sigue haciéndolo y muchas veces más lo haría, si no fuera por la verguenza, por el qué dirán. A veces me pide teta y me pregunta ¿y si me ve la gente? o me pide que lo tape. Y a mi me da pena por él, por nosotros, porque se pierdan esos moemtnos, porque no se cubra esa necesidad por verguenza, que fea palabra, que feas connotaciones unidas a algo tan bonito.

Supongo que está tomando consciencia de que se hace mayor. Y no es nada habitual ver a niños de su edad mamando, no es un acto normalizado, porque ellos, los que maman a estas edad de C y David son excepciones y no deberían serlo. Quizás, algún día dejen de serlo. Quizás, algún día, a nadie le llamen la atención, y lo que es más importante, quizás algún día nadie les llame la atención por ello. Ojalá algún día no sea tan estraordinario.





20 de mayo de 2013

4 años y 2 días


Sin títuloDavid teta desde hace 4 años y 2 días. Eso dice el barner de Lilypie que tengo en la columna de la derecha. Quién nos lo iba a decir a nosotros, cuando tuvimos que dejar el pecho y meterle biberones que al final la nuestra iba a ser una lactancia respetada. Cuando digo respetada me refiero a no impuesta, no forzada ni en un sentido ni en otro. Aquí seguimos fluyendo, dejándonos llevar, hasta que llegue a su fin, que llegará.
Cuando lo haga sé que no será traumático, porque será cuando tenga que ser, cuando estemos preparados. Por ahora me deleito en esos momentos de unión plena. En su cercanía, en sus miradas y sus caricias. 

Parece mentira cómo pasa el tiempo...4 años ya, desde que ese regalo en forma de niños llegara a nuestras vidas. Gracias a él soy quién soy, cómo soy, porque él me ha cambiado. Y se que lo ha hecho para mejor. Ahora soy una versión mejorada de mi misma y le doy las gracias por ello.

Soy feliz, a veces me da miedo decirlo en voz alta, no vaya atraer la mala fortuna, pero SOY FELIZ. Feliz con nuestra vida sencilla, con nuestros días juntos y nuestras noches aún más juntos...exprimiendo al máximo cada momento. Centrándonos en el ahora, que es lo único verdadero. El mañana es sólo un sueño.

Va creciendo, va cambiando...él mismo se da cuenta. Mamá, tengo la cara muy distinta, me dice mientras observa su cara en el espejo. Cada día más controlado en sus impulsos, cada día más cariñoso aún si cabe, cada día mostrando más su arrolladora personalidad. Con sus defectos y sus visrtudes, nos hace sentir orgullosos de él, de ser sus padres. Porque lo aceptamos tal cual es, perfecto en su imperfección. ¿Porque no se trata de eso? Amar a las personas sin más, sin exigencias, sin...si fueras así o asao, si hicieras esto o lo otro...Y lo amo tanto, tanto, tanto...como todas las madres aman a sus hijos. 

Me preguntan mucho cómo consigo exprimir tanto, llegar a tanto...todo lo hago por él...se que todo esto pasará, que llegará un día que no me necesite, que casi no me quiera a su lado, al menos que no me quiera taaaan cerca, que necesite volar...ahora me aprovecho...nada es más importante para mi que estar con él, que verlo crecer, aprender, disfrutar...que verlo vivir plenamente. Nosotros acompañándolo.

Como tantos, ha sido un fin de semana inmejorable...Su fiesta de cumpleaños con casi toooodos sus amigos, el sábado disfrutando de sus nuevos juguetes, trasteando con globos, bailando frenético...y el domingo pirateando en el Árbol de los Chupetes. Mamá, me lo he pasado muy bien...sólo con oir eso ya es suficiente todo el esfuerso.

Te amo mi lindo pollito, como nunca pensé que sería posible (y te amo a ti gallo de mi corazón, porque si ti él no esixtiría)

29 de abril de 2013

Con lo fácil que es preguntar

Estábamos en casa, mi madre estaba con nosotros y como tantas veces David pidió teta. Mientras que el mamaba, la mar de a gusto los dos, mi madre vino a hacerme el típico comentario: Yo creo que ya usa la teta de chupe. Con ese estado zhen que tengo últimamente, me limité a decirle: Si tu lo crees...Hace un tiempo me hubiera puesto a dar una clase magistral sobre lactancia, pero pasé. Sim embargo me jorobó sobremanera que lo ignorara a él por completo ¿porque es normal esto de hablar de ellos, por ellos y no con ellos?. 

Mamá, David sabe hablar y expresarse perfectamente ¿porqué no le preguntas a él?. Que será que el chiquillo no tiene boca
David ¿Usas la teta de mamá de chupete?
Si, indicó el pollito con su cabeza sin dejar de mamar.
Mamá, ¿porque no le formulas la pregunta de otra forma? 
¿Cómo?
Ah, pues no, por ejemplo si tiene leche (Que oye, es una gran diferencia entre chupe y teta)
David ¿la teta de mamá tiene leche?
Si, indicó de nuevo el pollito con su cabeza sin dejar de mamar
¿Y como está dulce o salada? (Continuó preguntando mi madre)
Dulce, farfulló sin soltar la teta (en otras ocasiones la ha comparado con el colacao)
¿Y está calentita o fría? (Ahí la soltó un poco para poder explicarse). 
Cuando está gorda está calentita, cuando está flojita está más fría.

Y así nos acostamos ese día sabiendo una cosa más, que la temperatura de la leche cambia según la "acumulación" que haya en el pecho. ¿No es un placer preguntar y escuchar? Máxime a personas que aún no tienen la capacidad de mentir ni de decir lo que pretendes escuchar
Sin título

Lo creáis o no, que a mi me lo dicen antes y no me lo creo, aún noto cómo sube la leche cuando es la hora a la que suele hacer una toma y no la hace. Qué sabio es el cuerpo

17 de febrero de 2013

Porque somos libres para ayudar

No hace mucho compartía aquí la historia de superación de África y de cómo consiguió una lactancia inducida para su hijo adoptado. Copiaba el texto y enlazaba el blog de Eloisa Una maternidad Diferente.

Eloísa, una mujer que ayuda a montones de madres, de familias entre otras cosas a conseguir cosas tan grandes como esa lactancia de África, porque estoy segura que sin el aliento de una asesora de lactancia, de un grupo, esta mujer no lo habría conseguido. Pero Eloísa va más allá. Es una fuente de información a través de su blog. Gracias a él muchas familias se benefician de sus conocimientos, porque los hace fluir, permiten que lleguen a todos, porque comparte. Y es por seguir formándose, aprendiendo, por seguir compartiendo, ayudando que pidió colaboración para sufragar los gastos de inscripción en un congreso de lactancia. 

Sé de buena mano, por otras personas más cercanas a ella, que es una mujer generosa hasta el extremo. A mi misma me ayudó en una ocasión, tan sólo hizo falta que le mandara un emal con unas fotos de mi pecho dañado para que me respondiera dando algunos consejos. Tan sólo por eso ¿cómo no ayudarla yo a ella? Pero no sólo por mi, si no por tantos.

Ví su petición el jueves por la tarde a través de face. Lamentablemente no podía colaborar económicamente y pensé hacerlo difundiendo su mensaje en este espacio. Hasta ahora no he tenido ocasión de sentarme. Me he llevado la alegría de que ya no es necesario que difunda su petición, pero a pesar de todo quiero dedicarle una entrada, o más bien a ese anónimo que le recriminaba que pidiera dinero para "ella" en vez de pedirlo por ejemplo para la investigación del cáncer infantil. 

Me ha "molestado" sobremanera que alguien piense que de alguna forma estoy cometiendo una injusticia por querer "patrocinar" a esta mujer en su formación. Tal y como yo lo veo, las personas que tienen blogs "serios", de aportar información, realizan una labor importantísima y que llega a muchísimas personas de toooodo el mundo. Si yo, para contar nuestras tonterías me paso horas tras la pantalla no puedo ni imaginar la cantidad de horas que mujeres como Eloisa le dedican a aprender, para después darle forma y compartir con nosotros. Es en realidad un trabajo, no remunerado, esa es le pena. Aquí parece que si se hace algo por gusto está mal querer cobrar por ello y ni siquiera es el caso, porque su petición no era si quiera para enriquecerse sino para poder seguir formándose y compartirlo con los demás a través de su blog, respondiendo consultas, en su grupo de lactancia...

Cada uno como personas libres que somos ponemos elegir en qué queremos invertir nuestro dinero. Proyectos hay miles. Y no creo que nadie tenga derecho a juzgar a otros. Porque si nos ponemos así ¿porque colaborar con la investigación del cancér infantil y no con la del Síndrome de West, por ejmplo? ¿Quién hace el baremo de lo que es más o menos importante? Para mi la lactancia lo es y mucho, entiendo que muchos no estén de acuerdo conmigo, pero yo nunca le diré a nadie qué cosa tiene que considerar importante o con qué proyectos quiere colaborar así que tampoco me gusta que me lo digan a mi.

Creo que la respuesta de Eloisa fue impecable, mucho mejor que la mía en realidad, por eso dejo aquí el enlace, para que si queréis opinéis libremente en su espacio.

Por mi parte le doy las gracias a Eloisa por su generosidad. Dicen que se recoge lo que se siembra. Por algo será que en tan solo un día ha conseguido toda la ayuda que necesitaba.

Edito para comentar al hilo de ¿a qué destinar nuestra ayuda?.  En clase de David hay una niña cuya familia está pasando por graves dificultades económicas, por ello no puede hacer frente a los gastos extras del cole, del tipo, excursiones, actividades...una madre ha propuesto crear un fondo de ayuda para entre todos sufragar estos pequeños gastos. ¿No tiene derecho esta chiquilla de disfrutar junto a sus compañeros? ¿no está bien que los que podamos ayudemos a esta familia? Como decía Eli, lo importante es ayudar

20 de enero de 2013

Querer es poder. Una lactancia inducida. Relactación

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El martes disfruté junto con otras mujeres del taller Empodérate con Nohemí Hervada, hoy voy a pasar de puntillas por el, tan sólo para recordar una de las cosas que tratamos. La divinidad de la mujer. No nos damos cuenta de lo maravillosas que somos, somos mágicas, somos creadoras de vida, mantenedoras de vida. Si lo piensas es algo increíble. Simplemente somos DIOSAS

Este es sólo el preámbulo para compartir esta historia que he leído en el blog de Eloisa Una maternidad diferente. Lo copio íntegro para que la historia de puro AMOR de África llegue a más personas, porque es una muestra de entrega, de fe, de obstinación, de superación, de querer, una muestra de PODER
Imágen
(...)"Se trata de la historia de África, una mamá, que ya era toda una mamá cuando se acercó al grupo de lactancia para contarnos que iba a ser mamá de un bebé adoptivo y que quería inducirse la lactancia para poder darle el mejor alimento posible desde el primer día.

He de decir que mi labor como asesora de lactancia ha sido fácil y sencilla desde el primer día. Puramente la de apoyo entre madres, la de felicitarla por su decisión y animarla a seguir adelante. Le expliqué a grandes rasgos el proceso:

  • Todas las mujeres pueden dar el pecho, incluso sin haber estado embarazada. Simplemente la estimulación del tejido mamario mediante la succión, es suficiente para poner al pecho a trabajar.
  • Su principal baza a favor es que ya había estado embarazada. El tejido mamario se desarrolla en cada ciclo menstrual, pero el mayor crecimiento se produce durante el embarazo. Lo que su cuerpo ya había puesto en marcha una vez, lo podía recordar con más facilidad.
  • Su principal baza en contra era la persistencia y convencimiento necesario para afrontar un proceso largo y agotador hasta obtener las primeras gotas de leche. Y es que es necesario estimular el pecho con un sacaleches tan a menudo como sea posible para que todo el proceso de producción láctea se ponga en marcha.
Pero África estaba convencida de sobra, ya había leído al respecto y el apoyo y admiración del resto de las mamis del grupo solo sirvieron de acicate para convencerla de lo acertado del camino que ya había emprendido.


Iniciando la lactancia inducida

Convinimos juntas esperar a que su posición en la "lista de espera" fuera más avanzada para comenzar el proceso. Yo le insistí muchas veces en que una lactancia inducida era una "carrera de fondo" y más que un "sprint", era importante mantener el esfuerzo. Comenzar demasiado pronto podía llevar al fracaso por agotamiento.


En julio, África inició el proceso. En el Instituto Madrileño de la Familia le adelantaron que ya le quedaba menos y se puso a trabajar. Yo le ofrecí una pauta de extracciones cada tres horas y al menos una nocturna para estimular el ciclo de la prolactina (las extracciones nocturnas son muy importantes). No había prisa, su bebé estaba en camino pero no a la vuelta de la esquina, pero yo insistía en que no era necesario aumentar a extracciones cada dos horas o aumentar las nocturnas.


Aún así, África, entusiasta, empezó con un ritmo a la medida de su convencimiento. El sacaleches se convirtió en su mejor compañero. Un sacaleches doble eléctrico de Medela, que supuso una gran inversión, pero que resultó un aliado a la altura de las circunstancias. Un sacaleches doble permite estimular los dos pechos a la vez, logrando mayores picos de estimulación y acortando el tiempo necesario. Al ser eléctrico, por otro lado, buscábamos algo que fuera cómodo y que le permitiera ver la tele, por ejemplo, o cualquier otra actividad mientras realizaba las extracciones.


Las primeras gotas

Le costó unas tres semanas ver las primeras gotas manchando el embudo del sacaleches, pero estaba concienciada de que el proceso iba a ser lento, ya lo habíamos comentado en repetidas ocasiones. Había momentos de dudas, pero esperábamos. Era su carrera de fondo y yo no dejaba de sentir que era un poco también mi carrera de relevos junto a ella, porque a veces una pequeña palabra de ánimo era suficiente para recomponer toda su determinación.


Pero el premio estaba a la vuelta de la esquina y, apenas una semana después, comenzó a "llenar" sus botecitos. 10 ml dieron paso, poco a poco, a 20 e incluso 30 mililítros de leche materna. Oro líquido para un bebé que todavía no había nacido.


Al poco tiempo África ya tenía problemas para almacenar tanta leche en su congelador y decidió hacerse donante de un banco de leche. Una mamá que no solo buscaba lo mejor para su pequeño y ya lo amaba tremendamente a pesar de no conocerlo, y además tan solidaria como para ofrecer el fruto de sus senos a los bebés más necesitados.


La recompensa

Y, finalmente, hoy África se ha reunido con su esperado bebé. Y las noticias que me llegan no podían ser más alentadoras, ya que ese pequeño, con apenas 7 días de vida, se "agarra como un campeón" en palabras de su propia madre. Una mujer cuyo amor no solo fluye en forma de leche a través de sus pechos, sino también en forma de las lágrimas de felicidad que derrama al ver satisfecho su deseo maternal.


Estoy segura de que esta lactancia no es solo lo mejor para ella y para su bebé, sino también lo mejor para esa diada, ya que la oxitocina fluye a chorro por las venas de África, gracias a su lactancia inducida, favoreciendo así el necesario vínculo con su bebé.


África, enhorabuena, felicidades. Eres todo un ejemplo de constancia, superación, amor y empatía. Te mereces todo lo bueno que está por llegar. Por mi parte, quitarme el sombrero y agradecerte el aprendizaje que hemos hecho juntas durante estos meses.



Por mi parte no puedo más que maravillarme y emocionarme. Cuantas lactancias frustadas tan sólo por el hecho de no creer que podemos amamantar a nuestros hijos. Si África ha podido sin haber parido...¿no podrías tu?

pincel

Si has tirado la toalla con la teta pero esta vivencia te ha hecho pensar que TU TAMBIÉN PUEDES, quizás quieras intentar la relactación. Aquí recojo algunos links interesantes

Cómo relactar o inducir la lactancia, con todo el rigor y trayectoria de la asociación Alba lactancia materna
Relactancia: Pasos y cómo fabricar un relactador, un completísimo artículo de mi amiga Inma de Mi Cucolinet
La historia en primera persona de Luisina Serenelli
El foro de relactación de Alba, donde se ofrece ayuda de primera mamo