Hace unos días leí un artículo de Gema Lendoiro titulado "El Yihadismo en la maternidad" y me recordó a uno que escribí hace ya casi dos años, Talibana de la teta.
No podía saber entonces que a día de hoy mi hijo seguiría tomando teta. El hartazgo que tenía continúa y creo que debo de tener una visión muy sesgada de la realidad porque no la percibo como otras personas.
Continúo leyendo blogs de temática matenal, de crianza y educación, como entonces. Quizás algunos han derivado abarcando otros temas como el mio propio. Me sigo moviendo en los mismos círculos en las redes sociales...mira que he tenido oportunidades, sin embargo a día de hoy, todavía no me he encontrado con personas radicales como de las que habla Gema. Que no digo que las no las haya, las habrá, como en cualquier "colectivo", pero no me he topado con ellas y me resulta curioso.
Será que vivo en los Mundos de Yupi, o será que cuando leo los comentarios de otras personas que expresan su opinión y que no coincide con la mia, no me lo tomo como una afrenta personal, no pienso que me estén intentando imponer una forma de pensar o de actuar, me quedo simplemente en que, como yo, expresan su opinión y punto.
No me siento mejor ni pero madre que otra. Tengo mis dudas respecto a si estamos criando de la mejor forma posible a nuestro hijo o si estamos metiendo la pata hasta el fondo. Eso sólo el tiempo lo dirá.
Respeto y no intromisión son mis máximas. Si me preguntan, contesto; si me piden opinión, opino; si me piden ayuda, ayudo. Y lo hago basado en mis creencias, en lo que pienso que es mejor, en lo que nos ha funcionado, en nuestra experiencia. Que es sólo nuestra, no aplicable ni válida para otros. Pero no veo lógico que quien me pregunte o me pida ayuda, se sienta cuestionado, atacado o herido porque mi opnión sea contraria a la suya. Vendría a ser algo como "solo soy responsable de lo que digo, no de lo que tu entiendes".
Lo que está claro es que a cada uno le chirrían unas cosas y a mi lo que me ha molestado de todo el artículo es el comentario del pediatra que le "decía que ellos (los pediatras) ven al niño en su totalidad, en todos los años de
infancia y que ya están acostumbrados a este tipo de madres que,
despreciando tanto a la clase médica, luego hacen crack cuando el niño
dejó, por fin, la teta a los 7 años y entonces ellas se dan cuenta de
que todo lo que tenían al lado, marido, amigos, vida, se había esfumado y
lo mejor de todo es que ¡no se dieron cuenta!"
Lo tuve que leer varias veces. Primero para entender cómo casaba con la totalidad del artículo, segundo para enterearme de lo que estaba diciendo este señor y que denota un desconocimiento absoluto de todo, una falta de...no se cómo decirlo.
Le sigo dando la teta a mi hijo o mi hijo sigue tomando teta, según se mire. Lo hace porque quiere y lo hago porque quiero. Entenderán que no puedo obligarlo, al igual que él no puede obligarme a mi. Es algo consensuado entre dos personas, pongamos que es un contrato y que ambas partes tienen el derecho a romperlo cuando quieran y lo romperemos, seguro.
Soy una mujer normal, completamente normal. Mi hijo es un niño, normal, completamente normal. Si no quisiera, nadie sabría que sigue mamando a demanda. Somos tan normales que llevo mi casa para adelante, trabajo por la mañana, mientras él está en el cole, hacemos un montón de actividades de ocio, salimos con los amigos, mantengo mi espacio virtual...vamos, como todo el mundo. La relación con mi marido es mormal y la suya con nuestro hijo. Somos una familia más, anodina.
¿Acaso se piensa este hombre que porque nuestra lactancia continúe estamos dejando de lado otras cosas? ¿Acaso piensa que si seguimos dando el pecho a esta edad nos pasamos la vida sentadas en un sofá esperando a que llegue nuestro hijo a tomar su ración de teta? ¿Acaso piensa que nos limita de algún modo?
Debe de estar espesa, porque no lo entiendo.
Debe de estar espesa, porque no lo entiendo.
