Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

23 de septiembre de 2013

Hoy leemos libros de Lobos vegetarianos

Cuentos de lobos hay montones y cuentos de lobos que no "asumen" su rol de malos comedores de cándidos animalitos, también. De esos son los que últimamente también han llegado tres a mis manos de corrido, casi como con los de Grandes libros de personas pequeñas. Y de esos vamos a hablar hoy, de tres lobos con mucho en común


La ovejita que vino a cenar, editado por Beascoa (descatalogado, no entindo por qué snif, snif). 
Un lobo que se dispone a cenar sopa de verduras cuando a su puerta llama una pqueña ovejita...ains lo que sufre este lobo por no comerse a la ovejita, tan tierna, tan linda, tanto como la historia...al final, patapán, el primer vegetariano.

Una historia llena de humor, de sentimientos, de amistad. Una relación que evoluciona...una delicia. Si una palabra la define es TIERNA.
Si leida es buena, no digo nada si la disfrutas de la mano de un gran cuentero. Perfecta para ser contada.
**************
¡Voy a comedte!, ediado por Kókinos. Una historia DIVERTIDÍSIMA de un lobo hambriento que habla raro, raro, pero raro, raro. Con un ritmo buenísimo para ser contado, seguro que no paran de reirse. Las ilustraciones de colores planos y fuertes contrastes son preciosas. Personalmente la primera, la enmarcaría para colgarla en la pared de mi casa de campo, si la tuviera, claro está. 

Al final de la historia...pataplaf, otro más.
**************
Una sopa de piedra, editado por Corimbo. Este cuento poco tiene que ver con los demás. El aspecto del lobo es poco menos que INQUIETANTE.
Al comienzo del cuento un lobo carga con una piedra en su hatillo y llama a la puerta de una gallina en una fria noche de invierno. Toc, toc, toc. Soy el lobo. Con estas palabras entramos en situación. 
Se va desarrollando la historia, van a apareciendo personajes, la intriga va creciendo y al final...toda una sorpresa.

Nuestra sensación con este cuento fué de desazón, de incertidumbre...así nos quedamos los dos, como esperando que la historia no terminara de ese modo.
**************
Cuentos llenos de enseñanzas que nos harán querer un poquito más a los lobos de los cuentos.

Por aquí dejo el enlace a El Malo del Cuento. La historia de un lobo cansado de ser el malo que comprenderá que sin su existencia nada sería lo mismo




19 de septiembre de 2013

¿Pero qué es eso?

¿Es un pajaro, un avion, un satelite, un platillo ...

 Uno de esos textos que sólo entederán los que sean de mi quinta ^.^

17 de septiembre de 2013

Sorteo Cuentos por Correo. Lista de participantes y resultado

El domingo terminó el plazo para el concurso de los Cuentos por Correo de Tres Tigres Tistres. Hemos estado haciendo las comprobaciones pertinentes y es un auténtico caos. HOY VENGO QUEJICA.
De todo hay en la viña del señor. Unos comparten la fot pero no comentan en el post, otros no contestan las preguntas que se formulan; unos no me dejan ningún contacto, otros ni siquiera los encuentro en face. De muchos es imposible comprobar si compartieron la imágen del sorteoni tan siquiera si siguien a Tres Tigres Tristes, el principal requisito, porque este sorteo en parte es para dar a conocer sus productos y sobre todo sus maravillosos Cuentos por Correo, porque es una idea genial, porque están luchando por vivir de algo bonito, porque es un proyecto que vale la pena que se conozca.

En fin, ellos son los jefes de este gallinero en este sorteo y quieren, con toda la generosidad del mundo, que TODOS los participantes entren en él, pero como yo soy la presidenta general, he eliminda de la lista las personas de las que no tengo su contacto, ni dirección de correo, facebook ni nada de nada y no podría ponerme en contacto con ellos y los que no han dejado comentario en el blog.

Así que aquí va la lista de participantes

EmeJota
Ana
Suu
Carmen Allepuz Osuna
Jenni Peña
Rosa Martínez
Angela González
Urbanmon
Susana
Celia Castro
Ventiladores de colores
Marián
Pilar Redondo Benítez
Mo
Amagic Mother
Yanitsa López Failde
Miriam Gil
Inma TG
Zusu perez
Amaya H
JiNuVelas
Isa Falantes
Laura Lomba García
Raquel Cantos
Sarai Llamas
Marga Lama

La ganadora eligió El Ratón más Grande del Mundo y es ¡¡TACHÁN, TACHAN!!

  • Amagic Mother

13 de septiembre de 2013

El favor egoista

Una mamá del cole, nos pidió a otras dos el favor de que a lo largo del verano nos quedáramos con sus peques algunas mañanas mientras ella trabajaba. Ambas accedimos encantadas. Así que a lo largo de los dos meses de verano algunas mañanas he tenido tres o cuatro pinpollos en casa. 

Casi al comenzar el curso, otra mamá, me pidió el favor de traerme a su peque, amiguísimo del pollito, a pasar la mañana porque no tenían con quien dejarlo mientras ellos estaban en el trabajo; lo hice también de buena gana.

Se que algunos pensarán que qué buena gente, o incluso muchos que qué tonta, lo que algunos no sabrán es que no lo hago por ayudar, que eso me gusta también, pero que sobretodo lo hago por egoismo puro y duro. Ya conté en la entrevista que me hicieron en la web Mi Hijo Único cómo había sido mi infancia de hija única y cómo quería que fuera la de David, llena de amigos, por eso me gusta hacer "esos favores". Que no son favores, sino una era relación simbiótca.

Antes de que vengan, ya sólo de saber que lo harán, se llena de ilusión. 
El día que van a venir, yo no me "dejo ir con las tareas" y me obligo a tenerlo todo listo en la casa...todo recogido, baño limpio, comida planificada...antes de que lleguen, todo preparadito
Cuando llegan, el tiempo se pasa muuuucho mejor. Juegan juntos, ven la tele, se pelean, se quieren, se gritan...los tres o lo cuatro y yo tengo un respiro de demanda de atención por parte de David. Cierto es que a veces tengo que intervenir, mediar, regañar, pero es lo menos. El resto del tiempo, con "todo hecho" y sabiendo que esto de ser tantos en casa será cosa de unas horas, puedo dedicarme un poquito de tiempo a mi: a terminar de hacer la comida tranquila, o a bichear un poco en internet, ordenar aquél armario o charlar por wastap con aquella amiga ...en fin, hacer cosas sin tener un pollitogarrapata (garrapata con cariño ehhh) piando al lado mia.
El pollito se entrena en eso de compartir sus cosas, su espacio y a mi, en entender que no todo gira a su alrededor, que el no puede imponer su voluntad por el hecho de estar en su casa. 

Cierto es que después se queda la casa hecha una caca, que parece que no dejé listo anda de nada antes de que llegaran, pero en un pis, pas, todo recogido de nuevo y retomanos la "calma" y el pollitogarrapata ataca de nuevo.

Como véis no soy buena, no soy tonta, soy egosita y lista, muyyyyyyyyyy lista ;)



11 de septiembre de 2013

Miércoles Mudo. Segundo año de cole


9 de septiembre de 2013

Hoy leemos 3 grandes libros sobre personas pequeñas

Hace unos meses que no dejo de encontrar en mi camino libros que hacen que me pare a ver aún con ojos más cercanos el mundo de los niños; ese que casi siempre es tan antagónico al nuestro, el  de los adultos.

Es curioso cómo al disfrutar de cada uno de los libros que voy a reseñar me sumerjo tán fácilmente en el sentir infantil, en su forma de percibir la realidad, de deleitarse con todo, de ser feliz con las más pequeño...

Cualquiera de los tres nos permitirá ponernos en su lugar, empatizar con ellos, verlo todo a través de la inocencia de sus ojos. Cualquiera de los tres nos hará sentír niños y seguir siéndolo, al menos un poquito.

De mayor quiero ser pequeño. Conocí este álbum ilustrado en el blog Trastadas de mamá, que tan buenas recomendaciones nos hace siempre; fué amor a primera vista. En la primera oportunidad que tuve corrí a buscarlo. Curiosamente no lo encontré en una librería especializada a la que me dirigí muy segura, sino en la sección infantil de unos grandes almacenes donde eché una ojeada de casualidad. Estaba allí como para mi, esperándome.

Escrito e ilustrado por Ximo Abadía y publicado por la editorial Dib-buks. Un niño, a través de una redacción bajo el título ¿Qué quieres ser de mayor? va detallando todas las cosas que le gustaría hacer...todas esas cosas con las que sueñan los niños...cada cual más ingeniosa, más imaginativa, más divertida, más creativa...cosas como bañarse con el culo al aire, sacarse los mocos, mirarse el ombligo o cazar gamusinos...¿quién no quiere cazar gamusinos, por dios?

Las ilustraciones dinámicas, coloridas, vibrantes, simples en otras ocasiones van acompañando al texto despertando aún más nuestra sonrisa.

*******************
Buscando este libro salío al paso en aquella librería especializada, Cuando os hagáis pequeños, de Kalandraka.
No puedo añadir mucho más a la magnífica reseña que hace la propia editorial en su blog (podéis leerla pinchando aquí). 
Quedé prendada de sus ilustraciones en tonos grises para el mundo adulto, en exquisito color para el de los niños. 
Que apareciera en la ilustración y el texto un ornitorrinco (mi animal preferido) me hizo sonreir y lo consideré una señal para mi (perdonad mi egocentrismo) pero aún más, el texto, cargado de sensibilidad de principio a fin, termina así...
"Y ese gran día, cuando os hagáis pequeños, estaremos nosotros para cuidaros ¡Tranquilos! 
Si tenéis hambre, os daremos el pecho, y si estáis cansados os acunaremos hasta que os quedéis dormidos"

(No pude más que emocionarme, los que soláis estar por aquí sabreís cómo de cerca siento esas últimas frases)
*******************
¿Qué es un niño? editado por SM, destinando parte de sus beneficios a Unicef.
Un niño es una persona pequeña, con esta frese lapidaria comienza este álbum ilustrado. Tan obvio y a la vez tan obviado.
Un libro que nos invita a tomar consciencia del tiempo de ser niño, porque no lo serán siempre, crecerán, no dejan de hacerlo.  
El texto, estableciendo compartivas entre el mundo de los niños y de los mayores, nos hace replantearnos nuestro ser adulto. Nos abre lo ojos para ver y sentir como ellos ¿no son nuestras rarezas más raras que las suyas? ¿no es acaso su mundo mejor que el nuestro? por eso "Los niños que no deciden crecer, no crecerán jamás. Guardarán un secreto dentro de sí mismos. En ese caso, también de mayores, se conmoverán por las cosas pequeñas: un rayo de sol o un copo de nieve".

Y yo me doy cuenta que SIGO SIENDO UNA NIÑA ojalá lo siga siendo siempre




6 de septiembre de 2013

De parques, conflictos, padres e hijos

Hablábamos el otro día sobre las distintas actitudes de los padre en cuanto a los conflictos y los comportamientos "inadecuados" de sus hijos.

El parque, esa pequeña jungla, donde los pequeños juegan más o menos libremente relacionándose con sus iguales, allí podemos encontrar todo tipo de niños y de padres.

Hay padres que usan el parque como válvula de escape, como un tiempo sin niños, en los que ellos pueden charlar tranquilamente con otros adultos sin importarles lo que esté sucediendo a su alrededor, ya sea que su hijo esté a punto de caerse del tobogán más alto o que le acabe de pegar un buen golpe a otro niño.

Hay padres que se sienten incapaces de dejar que sus hijos jueguen sin su control. Por miedo a que se den las situaciones anteriores, se ven en la necesidad de estar cerca, muy cerca, para vigilar todo lo que pueda pasar alrededor de su criatura.

Y hay otros padres que observan cual leones en la distancia. Dejan a sus hijos jugar libremente y charlan con otros padres mientras desde lejos observan a sus hijos, dispuestos a acudir o no según lo consideren necesario.

Porque esa es otra cuestión, cuando cada uno considera necesario intervenir.

Nos encontramos muchas veces con conflictos entre los niños, en los que a penas que los dejemos actuar, ellos mismos llegan a la solución y siguen jugando tan tranquilos. Sin embargo hay otras en las que si no se interviene a tiempo la pelea está asegurada. Es difícil saber qué hacer en cada momento. 

Cada uno tenemos nuestro criterio. A unos nos parecerá que no ha pasado nada y que no había porque haber mediado en un conflicto y a otros les parecerá que tendría que habersele lllamado la atención a fulanito antes. A veces esos diferentes criterios de los padres entran en choque.

Yo soy del tipo obvservador en la distancia. Creo que cada uno debe de actuar o no según su criterio. No se si me explico. A veces, nos vemos "obligados" a actuar, porque eso es lo que pensamos que se espera de nosotros, no porque realmente pensemos que debamos hacerlo. Otras sin embargo nos frenamos y no intervenimos cuando desearíamos hacerlo, por miedo a que nos tachen de exagerado, porque el conflicto es entre nuestro hijo y el hijo de uno de esos padres no intervencionistas.

A pesar de que yo también actuo así a veces, según lo que creo que se espera de mi, creo que no debería hacerlo. Creo que debería actuar según mi criterio. Si la otra familia "en conflicto" no tiene la misma forma de hacer las cosas que yo (faltaría más que todos pensaran como yo), supongo que ellos actuarán a su forma y yo no debería molestarme por ello. Evidentemente ellos no lo harán por llevarme la contraria, por "desacreditarme", sino porque a su modo de ver es lo correcto. Para unos padres seré excesivamente permisiva, para otros demasiado controladora...nunca llueve a gusto de todos, pero lo importante es que actue según mi criterio. Aciertos o errores serán los mios.

El parque es un buen lugar para educar a nuestros hijos a nuestra forma, pero no el único. Eso se hace día a día, con las palabras y sobretodo con el ejemplo