Hace unos meses que no dejo de encontrar en mi camino libros que hacen que me pare a ver aún con ojos más cercanos el mundo de los niños; ese que casi siempre es tan antagónico al nuestro, el de los adultos.
Es curioso cómo al disfrutar de cada uno de los libros que voy a reseñar me sumerjo tán fácilmente en el sentir infantil, en su forma de percibir la realidad, de deleitarse con todo, de ser feliz con las más pequeño...
Cualquiera de los tres nos permitirá ponernos en su lugar, empatizar con ellos, verlo todo a través de la inocencia de sus ojos. Cualquiera de los tres nos hará sentír niños y seguir siéndolo, al menos un poquito.
Escrito e ilustrado por Ximo Abadía y publicado por la editorial Dib-buks. Un niño, a través de una redacción bajo el título ¿Qué quieres ser de mayor? va detallando todas las cosas que le gustaría hacer...todas esas cosas con las que sueñan los niños...cada cual más ingeniosa, más imaginativa, más divertida, más creativa...cosas como bañarse con el culo al aire, sacarse los mocos, mirarse el ombligo o cazar gamusinos...¿quién no quiere cazar gamusinos, por dios?
Las ilustraciones dinámicas, coloridas, vibrantes, simples en otras ocasiones van acompañando al texto despertando aún más nuestra sonrisa.
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Buscando este libro salío al paso en aquella librería especializada, Cuando os hagáis pequeños, de Kalandraka.
No puedo añadir mucho más a la magnífica reseña que hace la propia editorial en su blog (podéis leerla pinchando aquí).
Quedé prendada de sus ilustraciones en tonos grises para el mundo adulto, en exquisito color para el de los niños.
Que apareciera en la ilustración y el texto un ornitorrinco (mi animal preferido) me hizo sonreir y lo consideré una señal para mi (perdonad mi egocentrismo) pero aún más, el texto, cargado de sensibilidad de principio a fin, termina así...
"Y ese gran día, cuando os hagáis pequeños, estaremos nosotros para cuidaros ¡Tranquilos!
Si tenéis hambre, os daremos el pecho, y si estáis cansados os acunaremos hasta que os quedéis dormidos"
(No pude más que emocionarme, los que soláis estar por aquí sabreís cómo de cerca siento esas últimas frases)
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Un niño es una persona pequeña, con esta frese lapidaria comienza este álbum ilustrado. Tan obvio y a la vez tan obviado.
Un libro que nos invita a tomar consciencia del tiempo de ser niño, porque no lo serán siempre, crecerán, no dejan de hacerlo.
El texto, estableciendo compartivas entre el mundo de los niños y de los mayores, nos hace replantearnos nuestro ser adulto. Nos abre lo ojos para ver y sentir como ellos ¿no son nuestras rarezas más raras que las suyas? ¿no es acaso su mundo mejor que el nuestro? por eso "Los niños que no deciden crecer, no crecerán jamás. Guardarán un secreto dentro de sí mismos. En ese caso, también de mayores, se conmoverán por las cosas pequeñas: un rayo de sol o un copo de nieve".
Y yo me doy cuenta que SIGO SIENDO UNA NIÑA ojalá lo siga siendo siempre
