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14 de julio de 2013

¡Hagamos un libro juntos! Revuelo en el Museo

Hoy traigo por aquí una inicitaiva de esas en las que no podía dejar de participar ni de difundir, un proyecto de crowdfunding que auna el álbum ilustrado, el arte y los niños. Todo alrededor del Museo de Bellas Artes de Sevilla. ¿Cómo no ser parte de esta aventura?

Así presenta Factoría Sur el proyecto:

"Revuelo en el Museo es un álbum ilustrado dirigido a los niños y dedicado al museo más importante de Sevilla: el Museo de Bellas Artes. Pero no es sólo eso…
También es una campaña de crowdfunding que hemos montado para que puedas participar con nosotros en la aventura de publicar un libro. Pero no es sólo esto…
Revuelo en el Museo es un álbum ilustrado, una campaña de crowdfundig y también una forma diferente de publicar un libro y hacerlo visible con la participación de todos…
Todos aquellos que disfrutan, cuidan, preservan o difunden, diariamente, los libros y para quienes
Revuelo… les pueda parecer, por lo menos, divertido".

La autora, Marina García Gurevich es toda una experta en la divulgación del arte a los niños a través de libros. Lleva ya varios editados y este es su primer proyecto de autoedición. Hace mucho hice un post recopilatorio de guias para conocer Sevilla para niños y ahí estaban algunas de sus publicaciones. 

Debo confesar que a pesar de haberme enamorado del proyecto a primer vista y de saber que quería que mi familia gallinácea aportara su granito de arena, a la hora de ejecutarlo me perdí un poco en la navegación en su web. Seguro que vosotros sois más listos que yo, pero por si las moscas, aquí hago un resúmen.

Date una vueltecita por todos los apartados
- Vota el nombre del angelito y vota David, en honor a mi pollito y porque es el nombre más bonito jijiiji
- Elige tu recompensa en la tienda en función de tu aportación. A partir de 15 € el libro es tuyo
- Conviértete en Micromecenas, llenando tu carrito de la compra. Fácil y seguro a través de PayPal
-Si vives en Sevilla, podrás recoger tu recompensa en Rayuela a principios de Septiembre, si eres de fuera te lo mandarán por mensajería. 
- ¡¡Yuju!! Ya eres micromecenas. Ahora puedes divertirte participando en sus concursos.

Hombre, por dios, cuanto vas a tener la oportunidad de que tu nombre, o el de quien tu quieras, aparezca en los agradecimientos en un libro tan molón como ese, nada más que por eso (recurro al ego a ver si os convenzo) ya merece la pena, pero es que además estarás CREANDO CULTURA.  

RECUERDA EL PLAZO TERMINA EL 28 DE JULIO

¿Qué? ¿Te animas? ¡HAGAMOS UN LIBRO JUNTOS!
Hazlo ahora
 
Ahora podré tachar de la lista de Cosas que hacer antes de cumplir los 40. Publicar un libro (o casi)

11 de julio de 2013

Una pesada mochila a la espalda

Llevamos varias semanas horribles (a ratos). No puedo definirlas de otro modo. Y lo malo es que gracias a este diario compruebo que no se trata de semanas sino de meses. Me siento al borde de la desesperación en muchos casos. Sobrepasada, fracasada...continúan las famosas "rabietas", más virulentas si cabe.

Lo sé, se que es una etapa, que es parte de su desarrollo, del nivel madurativo en el que se encuentra, no sabe gestionar su semociones, sus impulsos, pero la verdad, estamos al límite. Es muy duro cuando día a día, cualquier mínimo roce se salda con una amenaza por su parte. Pues como no me pongas los dibujitos te voy a pegar un puñetazo. Ni tan siquiera queda en una amenaza, que ya trastocaría mis nervios, sino que se materializa en un acto, como te descuides, lo advierte y lo hace y así día tras día, roce tras roce. 

Atrás quedó el que nos sirviera el abrazo y el beso fuerte fuerte fuerte de arrancar la cabeza. Hemos intentado ofrecerle un cojín para que desahogue su rabia, su frustación, pero no, no quiere pegarle a un cojín, quiere pegarnos a nosotros, hacernos daño a nosotros. A pesar de saber que cuando entra en esa dinámica todos pasamos un mal rato, todos sufrimos, no le importa, no es capaz de parar, quiere hacer daño y después le pesa. Es triste, es frustante.

En ese tiempo hemos adoptado muchas soluciones, la última la que jamás pensé que usaría, la de poner una puerta de por medio. Me parece horrible, me parece cruel y sin embargo ya no nos quedan más opciones que las de poner esta barrera física para evitar que nos haga daño. Siempre hablándole, haciéndole ver que estamos ahí, a sólo unos centímetros, pero que no podemos permitir que nos haga daño, que esa nu es una opción. Puede verse como una forma de castigo y si, quizás lo sea. No, no creo que solucione el problema, pero al menos no sufrimos así daño físico aunque ambas partes lo suframos en lo más hondo de nuestra alma.

Entiendo lo que le pasa, porque analizándonos friamente nos pasa exactamente lo mismo que a él. Le pedimos que cuando se enfade sea capaz de controlarse, sin embargo, cuando el se enfanda, nosotros no somos capaces de mantener la calma, nos enfadamos también y aunque no le pegamos, la agresividad se muestra en nuestros gestos, en nuestros movimientos. Nos ponemos a la defensiva. Es difícil para nosotros, adultos, no perder el control y sin embargo le pedimos a él, le exigimos aun niño, que se controle. 

Tenemos la mochila llena de malos ratos y en vez de partir de cero en cada ocasión, vamos cargando con el peso de todas esas malas experiencias.

Y con esa frase se derrumbó y los dos lloramos abrazos 
Esta mañana me hice el firme propósito de comenzar de cero, de vaciar la mochila por hoy, sólo por hoy, para poder ir llenándola poco a poco si fuera necesario a lo largo del día. No se si por mi cambio de actitud, por no estar constantemente a la defensiva, pero ha sido un día genial. Lo hemos saldado con un lebe conato de violencia por su parte que hemos sabido tornar en juego. Me siento bien por ello. Nos sentimos bien por ello. La experiencia de hoy me da fuerza y esperanza. Se que en algún momento esta etapa pasará. Espero que así sea.

8 de julio de 2013

Hoy leemos Una pequeña casa en el bosque


Todos tenemos canciones unidas a nuestra infancia. En mi caso, una más que ninguna recuerdo con cariño y me sorprendo a mi misma cantándola por lo bajini. Recuerdo las tardes de verano, durante la siesta, cuando me ponía insoportable del aburrimiento, mientras mi madre y yo cantábamos esta canción una y otra vez.

Desde que le pollito nació se la he cantado muchas veces, quizás con la esperanza de que se encariñara de ella tanto como yo, de que también esta canción nos uniera, pero a él no parece gustarle tanto como a mi, quizás en parte porque se la "adulteré" un poco...Decía así

En el monte hay una casita,
que tiene dos ventanitas,
viene la liebre corriendo 
y llama a la puertita
Ayudame, ayudame a mi
que viene el cazador
y me mata así y me coge así
pum, pum, pum ay!, ay! ay!
y dame la manita

La cantábamos mientras íbamos haciendo los símbolos recreando la canción.

A David se le enseñaron en la guardería un poco distinta a la mia. 

Un ciervo en su casita
miró por su ventanita
vino la liebre corriendo 
y llamó a la puertita
...

Una pequeña casa en el blosque, de la editorial Lóguez, escrito e ilustrado por Jutta Bauer, llegó a casa tras una de las reuniones de La Maleta de los Cuentos. Primero pasó por casa de mi mejor amiga que me lo adelantó. ¡¡¡Ese cuento era MI canción!!!

Y así, gracias a este librito en cartoné pudimos completar la historia, en la que el amable ciervo acoge en su casa a todos los que están asustados. La casa del ciervo se convierte así en un lugar de encuentro, donde cada personaje se siente la seguridad que necesita.

Las ilustraciones sencillas, expresivas y tiernas, van contando la historia, completándola, trasmitiendo a la perfección las distintas emociones y sentimientos en cada escena: el miedo, la urgencia, el acogimiento, la gratitud, la sorpresa...

Si me gustaba la canción, más aún me ha gustado el cuento. Qué magnífica forma de enseñar a los peques la importancia de ayudar, de tender la mano...una joyita

Podemos disfrutar del cuento completo gracias a la editorial :)

4 de julio de 2013

Crianza a mi manera

Poco a poco, con pasito lento, casi sin hacer ruido, los medios se suman a esta inquietud que tenemos muchos padres, "la de reconstruir aquella tribu perdida no se sabe muy bien cuando, la que criaba de forma instintiva, sin manuales de instrucciones ni métodos, la que no cuestionaba si un nuevo padre o madre lo iba a hacer bien, la que se basaba en la observación de la experiencia cercana" (palabras tomadas del muro de la fan page de la Asociación Red de Crianza).   

Publicaciones como Bebés y más, El mundo, debates como los de las mañanas de la 2 (entre ellos alguno sobre la Crianza con apego) o distintos espacios de radio como el de la Asociación Cuídame de Utrera (todos los miércoles a las 12 en el 88.4 del díal), son tan sólo pequeñas muestras de que algo está cambiando. El hecho de que una televisión pública ceda la palabra a profesionales que aboguen por el RESPETO es todo un indicativo de que esta forma de vivir el embarazo, el parto, la maternidad/paternidad, la crianza, la educación toma cada día más fuerza. Que los programas de radio de la Asociación cuidame se escuche en todo el mundo es señal de que no es un "fenómeno" local...es algo que está ahí, en el sentir de la gente.

Quiero suponer y creo que supongo bien, que en parte algo de "culpa" tenemos en eso tantas y tantas mamás como yo que abrimos nuestra mente y nuestro corazón en blogs "de maternidad", donde de forma silenciosa nos mostramos como somos, con nuestras inquietudes, reflexiones, luchas, creencias, dudas, aciertos y errores...donde compartimos y vamos sumando voces, de apenas un murmullo a un grito de cambio.

Espero y anhelo que este sólo sea el principio de este cambio, de la vuelta al orígen, porque, y aquí utilizo las palabras de mi amiga Carmen Allepuz, "otro modo de hacerlo es posible. Tan "Natural" como sale de dentro, con sus días buenos y malos, con las prácticas que decidimos adoptar y aquellas a las que, por no querer o poder, no nos adscribimos. Un modo de vivir la maternidad/paternidad desde el sentir, el disfrute pleno y la consciencia, sin más vueltas ni justificaciones. Una crianza "tan Natural, tan Natural"... que no necesita nombre alguno".
    
Al fin y al cabo no es tanto lo que intentamos hacer ni lo que pedimos, que nos dejen seguir nuestro instinto, nuestro criterio, simplemente RESPETO y LIBERTAD para CRIAR A NUESTRA MANERA, para vivir a nuestra manera, no le hacemos daño a nadie, menos aún a nuestros hijos.
Llega esta imagen al blog para quedarse, ahí la colocaré en la columna de la derecha, como un reflejo de lo que es este espacio y mi forma de ver las cosas...a mi manera

2 de julio de 2013

La Doctora Juguetes. Los dibujos que nos gustan

Esta sin duda es una de las series/dibujos que nos gustan porque tiene un poco de todo. Para mi es una pequeña joyita para ayudarnos con la educación de nuestros niños.

Nos traslada maravillosamente a ese mundo de fantasía de los niños en el que se convierten en cualquier cosa que quieran ser; en el que los juguetes cobran vida y se convierten en los mejores compañeros de juegos ¿Quién no ha jugado así de pequeño?

Ahí está Laura, una niña de seis años jugando a los médicos y arreglando curando a todos los juguetes que lo necesitan en su clínica, una pedazo de casita de juegos instalada en su jardín (envidia segura de más de un niño y de mi misma). Cada paciente, un nuevo diagnóstico, una nueva enfermedad para incorporar al libro de pupas. Laura siempre está dispuesta a ayudar.

Totalmente empática y respetuosa. Muchas veces los pacientes sienten miedo, igual que muchos niños al acudir al médico, ella siempre les explica cariñosamente lo que les va ha hacer y como ella misma también se ha sentido así en otras ocasiones. Ojalá algunos médicos reales aprendieran a tratar a sus pacientes de este modo. Laura pide permiso antes de comenzar el chequeo y va explicando a sus pacientes los pasos que va dando...tomen nota señores. Creo que es una buena forma de que los niños pierdan el miedo y la angustia que a veces sienten cuando tienen que ir al pediatra.


Me gusta este Disney renovado, que se adapta a los tiempos. Laura es una niña negra. Su mamá es doctora y su papá...pues la verdad no se si ejerce o no una profesión más allá de amo de casa, pero siempre se le ve ocupándose de ella, pasando la aspiradora, cuidando el jardín, preparando el desayuno...nada de los típicos roles. Otro buen punto a su favor porque nos sirve para trabajar la coeducaión, porque no se en vuestra familia, pero en mi casa todos hacemos de todo.

A través de los casos y sin que los niños se den ni cuenta, va inculcando en ellos la importancia de unos buenos hábitos, lavarse las manos y los dientes, beber agua, protegerse del sol, comer verduras (de su propio huertecito), no comer en exceso...los enseña de forma entretenida y para mi eso es fundamental. Si pasa un rato delante de la tele, no me gusta que sea mirándola sin más, quiero que aprenda algo, quiero que sea un modo más para educarlo. 

Y que decir de sus amigos, pues eso, que son amigos. Cada uno con su idiosincrasia. El dragón Valentín, que de valiente no tiene mucho;, la dulce Lanitas, que todo lo arregla con un abrazo; Paqui, la cariñosa y alegre enfermera; Tiritón, un muñeco de nieve un poco hipocondriaco y Gritón un pez con una vocecilla un tanto molesta.

Para terminar de enumerar toooodo lo bueno que tiene esta serie, están sus canciones...porque cada episodio está aderezado con canciones alegres, divertidas, pegadizas y con mensaje...lo dicho, para mi un vehículo fantástico para su educación.

Aquí va el "Te toca un chequeo", lo advierto, es contagiosa, no podrás dejar de cantarla
En mi canal de Youtube hay una lista de reproducción con varios vídeos y aquí está el enlace a las actividades que proponen en la página de Disney.

Tanto, tanto le gusta al pollito esta serie que por su cumple le hemos regalado un set de médicos. Ya tenía uno, pero se le había quedado pequeño. Pues no veáis el trabajito que nos costóencontrar uno, barato, que no fuera rosa argggg que hartura de tanto rosa







29 de junio de 2013

Lactancia, la conciencia de ser mayor

Que en la misma clase del cole coincidan dos niños que a sus cuatro años sigan tomando teta es como encontrar una aguja en un pajar. Que además desde principio de curso sean "mejores amigos" es, al menos para mi, gratificante. No se si por su carácter, por el tipo de crianza, o por una suma de ambos, pero son casi clónicos, con la diferencia del sexo no pueden parecerse más.

No recuerdo cómo surgió el tema, pero cuando ambos supieron que el otro también tomaba tetita fué como si tuvieran un poder común que afianzaba aún más su relación.

Quinto verano
El día del fin de curso en el cole, algunas familias quedamos para tomar algo a medio día. Llamémosle C a la amiga del pollito, estaba muy tontita, tenía fiebre y no tenía ganas de nada. Los niños jugaban por allí y ella, que no estaba para nada pidió teta, necesitaba cobijo y sueño, su madre por supuesto se lo proporcionó. Me propuse a observar la escena con la tranquilidad de no sentirme implicada. 

Creo que tres de las familias sabían que David sigue mamando, porque se pasan por aquí o por mi face de vez en cuando, pero creo que para todos fue una sorpresa que C también lo hicera. 

Una mamá reciente de un precioso bebé de unos 4 meses, al que había tenido que quitarle el pecho por comenzar ella un tratamiento médico incompatible se puso a preguntarle a la mamá de C que ¿como era que siguiera teniendo leche? Me llama la atención que se siga pensando que la leche se acaba, como si fuera la reserva de un pozo petrolífero, de un venero de agua, que se agota y punto. La mamá de C, con la mayor naturalidad de mundo y una sencillez brutal, le explicó que mientras C mamara ella seguiría produciendo leche y que como era una cosa de dos, mientras una pidiera y la otra le diera, para adelante. Ningún comentario reprobatorio hubo en la mesa. Algunas de las mamás comentaron su experiencia, si habían lactado o no, cuanto tiempo...pero todos, mujeres y hombres, expresaron lo buena que era y miraban a C y a su madre con una cierta orgullo. Al menos así lo percibí yo, que como digo, me mantuve en silencio, sólo observando, mirando como C dormía plácidamente.

Los niños se acercaron de vez en cuando a mirar a su amiga. David la miraba y la remiraba y sonreía. Es muy frecunte, auqnue cada vez menos, que al ver a un niño mamar, quiera hacerlo también. En esta ocasión, a pesar de ver yo en sus ojos el anhelo de pedir teta, no lo hizo, siguió jugando.

Ya por la noche, mientras remoloneábamos en la cama, entre tetada y cuentos le pregunté. 
David, ¿te ha gustado ver a Carmen tomarse la tetita?
Si mamá. Y sabes... yo pensaba que quería teta también
¿Si David? ¿y porque no me la pediste?
Porque y ¿si los demás se reían?

Cuanta ternura en su forma de decirlo, cuanta preocupación sincera.

Me dió mucha pena

¡¡Pero David!! ¿Quién se iba a reir? Todos miraban a C y decían lo bueno que era, lo que les gustaba. Yo te hubiera dado (podría haber añadido que me habría encantado de compartir ese momento con su amiga y su mamá)

Hace mucho, muchísimo tiempo que alguien se metió con el por tomar teta, hablé aquí de la situación. Desde entonces nunca más, y no porque no haya seguido mamando en la calle. Aunque es cierto que cada vez menos, sigue haciéndolo y muchas veces más lo haría, si no fuera por la verguenza, por el qué dirán. A veces me pide teta y me pregunta ¿y si me ve la gente? o me pide que lo tape. Y a mi me da pena por él, por nosotros, porque se pierdan esos moemtnos, porque no se cubra esa necesidad por verguenza, que fea palabra, que feas connotaciones unidas a algo tan bonito.

Supongo que está tomando consciencia de que se hace mayor. Y no es nada habitual ver a niños de su edad mamando, no es un acto normalizado, porque ellos, los que maman a estas edad de C y David son excepciones y no deberían serlo. Quizás, algún día dejen de serlo. Quizás, algún día, a nadie le llamen la atención, y lo que es más importante, quizás algún día nadie les llame la atención por ello. Ojalá algún día no sea tan estraordinario.