Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

24 de marzo de 2014

Géneros y estereotipos

Hace ya un tiempo compartí en face este post: 16 cosas que nadie te dijo sobre criar varones.
Me gustó la "polémica" que se desató, cada una aportando su visión. 

Había, como la amiga Paqui, que teniendo un hijo varón, no veía a su hijo reflejado en él y que coincidía con otras mamás en que el post estaba lleno de estereotipos; también Laura (mamá de un varón) opinaba de ese modo, el resto de las mamás que opinaban que sólo eran chorradas, estereotipos y que artículos como este eran machistas y hacían un flaco favor a la igualdad, eran madres de niñas. Me resultó curioso.

Aunque era mi muro, no me gusta acapararlo. Para dar mi opinión más largo y tendido tengo este rincón, que en casos como este se me queda corto, porque es difícil reflejar tantos matices como tiene para mi este tema.

Como decía allí, cada niño, como cada persona, es un mundo, sin embargo, tras estos casi cinco años observando al pollito, a sus amigos y amigas, veo comportamientos comunes entre los varones que los hacen muy diferentes de las niñas que también suelen tener muchos en común. Vaya por delante decir también que existen excepciones y quizás demasiadas como para considerarlas tales.

Atendiendo a la generalidad veo que niños y niñas son diferentes y no veo en esas diferencias nada negativo, no es uno mejor que otro, no por eso debe prevalecer uno sobre otro ni en derechos ni en obligaciones, ni mucho menos, no digo eso.

"De joven" siempre pensé que eso de que hombres y mujeres éramos diferentes eran tontérias, pensaba que todo era por cuestiones culturales, de educación. Después leía, veía documentales en canales de divulgación científica e iba vislumbrando un mundo de diferencias que no quería creerme. Ahora que con David tengo contacto con niños y niñas, que los veo crecer, y advierto cómo se refleja más su personalidad, sus rasgos y características propias, más me doy cuenta de las similitudes que tiene el pollito con la mayoría de sus amigos y de las diferencias que tiene con sus amigas. Más entiendo que la educación, la cultura tienen que ver, pero que ya de serie traémos un "chip" niño-niña que pesa mucho más de lo que nos gustaría (haciendo mía la expresión de Waleska). O quizás es que la educación, la cultura les va entrando por los poros sin que nos demos siquiera cuenta, haciéndome pensar que no es cultural lo que si lo es.

Del curso pasado a este ha cambiado mucho. Su mejor amiga era C, se pasaban todo el tiempo en el cole jugando a la casita, este curso, de repente, su juego ha cambiado, ahora juega con J a encarcelar a C.
Los juegos del pollito son mucho más bruscos, más violentos. A Candela, que antes porteaba, le daba teta, la cuidaba, ahora casi ni la mira, si no es para disparale con un cañón de los playmobil. Pistolas, arcos y flechas, ametralladoras son sus juguetes más deseados. A su disposición sigue la cocinita, la plancha, los bártulos de limpiar, al igual que los puzzles, los juegos, los libros, los coches...sus preferencias están cada vez claras y no porque hayan cambiado los dibujos que ve en la tele, por ejemplo.

Todo el día con pedos y cacas en la boca. Mirándose al espejo y sacando músculo. Tapándose los ojos si hay una escena de besos. Rápidamente hace pandilla con otros niños, aunque no se conozcan de nada y ya son sus colegas para siempre jamás. Los saludos entre ellos, son efusivos, a más brusquedad mayor expresión de cariño. Acción, acción, movimiento...ese es su pasar el tiempo, como el de muchas niñas también. Porque mientras más observo a David relacionarse en el parque, en el cole, con los primos, más me doy cuenta de que la mayoría de las veces cuando juegan niños y niñas juntos lo hacen así, sin diferencias en según que ambiéntes. Ya véis que yo misma me contradigo.

Este artículo de Silvia constata también estas cosas que observo. Podía haberlo escrito yo, sino fuera porque el pollito prefiere jugar conmigo que con el gallo y creo que si esa predilección existe es porque yo le sigo más el rollo que él.

Antes me hubiera echado las manos a la cabeza con los colegios diferenciados por sexo (así les llaman ahora que queda más fino); ahora, no diré que me encante la idea, sin embargo creo que no es tan descabellado que siendo como yo lo creo, diferentes, propiciemos en cada sexo la mejor forma posible de que adquieran unos conocimientos académicos (y conste que hablo a partir de una determinada edad y hasta una determinada edad).

Hace años leí Porqué los hombre no escuchan y las mujeres no saben leer los mapas, me gustó leer de forma cómica todos esos estereotipos que siéndolos veía tan vívidamente reflejados en los hombres con los que trataba. Los reyes me ha regalado este año, Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. Sé que pasaré buenos ratos leyéndolo, espero este verano.

Quizás hemos querido luchar tanto por la igualdad de hombres y mujeres en el ámbito laboral y familiar que hemos pasado por alto que somos diferentes, sin que eso merme ni un ápice las capacidades que ambos sexos tenemos para conseguirlo todo.

No hay duda de que ellos y ellas tienen características propias. Las mujeres desarrollan el lenguaje y la teoría de la mente [la capacidad de atribuir pensamientos e intenciones a otros] antes que los varones -cuenta-. Pero no hay nada que muestre que esto tenga alguna pertinencia para los roles que pueden o no ocupar en la sociedad. No hay nada en el cerebro de la mujer que le impida hacer lo que quiera". (La batalla de los sexos)

Como todo esto no son más que mis divagaciones, aquí dejo un artículo a un estudio de una universidad de Pensilvania que me quita absolutamente la razón asegurando que el cerebro humano se diferencia por sexos a partir de los 13 años.

Para entrar en profundidad, una monografía sobre las diferencias sexuales, que sólo he ojeado pero que parece ser bastante completa.

Aquí sigo divangando y pensando, sin tener clara mi opinión, como me pasa tan a menudo. Os invito a compartir la vuestra si os apetece. Estaré encantada de leerla

13 comentarios:

  1. Pufff tema dificil donde los haya, lo hemos hablado muchas veces. Yo creo que efectivamente hay una diferencia en el comportamiento que va mucho con el género aunque también depende de cada niño o niña en cuestión... Tengo la suerte de tener una hija muy especial en ese sentido, a la que lo que mas le gusta es un balón, patinete, arco o palo que se ponga por delante, también les gusta las muñecas y los carros pero tengo que reconocer que mucho menos. Ella es feliz y juega tanto con niños como con niñas sin importarle el genero, a veces no entiende por qué "las niñas no quieren jugar al fútbol". Sobre el tema de los colegios diferenciados por sexo, no, no estoy de acuerdo porque si bien creo que hay diferencias por sexo en cuestion de gustos y comportamiento creo tambien que el estar juntos, el relacionarse como "iguales" les aporta y les enriquece muchisimo, niños con gustos catalogados como "más de niñas" pueden sentirse bien y divertirse y viceversa.

    Un besote enorme preciosa!

    ResponderEliminar
  2. Yo también creo que hay algo que viene de genética. A Blanca le apasionan las princesas, le encanta jugar a las casitas y maquillarse...sin que nadie se lo haya inculcado. Además, veo en sus amigos del cole que los niños juegan normalmente de otra forma quizás más activa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sigo teniendo mis dudas con eso de que nadie se lo haya inculcado. Creo más bien que lo hacemos aunque de forma incosciente quizás desde el principio. Todo a su alrededor lo hace aunque de forma indirecta quizás. Pero también creo que juegan de forma diferente "normalmente"
      Muuac

      Eliminar
  3. Una cosa es hablar de igualdad de derechos y otra diferente asumir que hombres y mujeres somos distintos. Sí que lo somos, y yo también lo veo en los niños que me rodean. Una parte estará en el genotipo, pero otra es social (me refiero a que yo creo que a los niños, de forma primitiva y visceral les gusta más jugar, por ejemplo, a bandidos y policías, pero la aversión al rosa es algo puramente social).
    Lo de separar a los niños por sexos en el cole no me mola nada. Creo que les priva de experiencias positivas, y que se ha de estimular a todos los niños por igual, potenciando, eso sí, aquello que más les motiva y estimula.
    Besotes guapetona!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo del cole sigo sin verlo claro. Será que me eduqué en un cole de niñas (de mojas) y me gustaba eso de no tener que estar pendiente de si iba mona o no al cole. Nos mezclaron casi al terminar, poco antes de BUP y entonces "llegó el caos" jeje, no se si por las hormonas o porque no estábamos muy acostumbrados a estar juntos. Sea como sea no estoy segura de que no sea beneficioso a nivel académico estar en clases diferentes hasta una cierta edad
      Abrazos de oso

      Eliminar
  4. Aayysssss claro que somos diferentes hombres y mujeres, somos animales, y si nuesrro cuerpo es diferente, nuestro cerebro también,
    Somos animales sociales, vamos en manada, como los elefantes, juntos, no van elefantes por un lado y elefantas por otro,
    Lo que no entiendo es que propiciemos más diferencias de las que tenemos programadas en el cerebro rosas-azules o tu friegas, tu estudias, o huevos kinder de princesas rosas o juguetes belicos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Suegra, me parece que te has liado. Elefantes y elefantas si van separados, aunque la que mande sea la hembra más vieja y la manada de machos permanezca cerca de la de las hembras :/
      Lo de tu rosa, tu azul...por ahí no paso. Ya sabes que me estresa
      Muac

      Eliminar
  5. Somos distintos mujeres y hombre.
    Pero tb hay diferencias dentro del mismo genero,rasgos comunes los hay en la especie al igual q en el genero pero no nos olvidemos q somos seres sociales y q si bien nuestros ninos vienen con su carga genetica el entorno tb educa y cuando digo el entorno no me refiero solo a el hogar y la escuela sino a otros ninos q a traves de su juegos y a la educacion q reciben en sus casas educan a otros ninos es decir nuestros ninos educan a otros ninos es aqui donde esta la clave y donde nosotros perdemos el control pq ellos deciden con quien me junto y porque .No quiero decir q esto sea determinante pero sin duda es un aspecto muy impirtante q a veces obviamos.un beso a todas.

    ResponderEliminar
  6. Yo también creo que somos diferentes, y no me parece nada malo. Nuestra biología determina en parte nuestra conducta y es innegable que nuestra biología es diferente... ¿Malo?? Para nada... Enriquecedor y motivo de aprender unos de otros no??.

    Tema interesante. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso sí, enriquecedor, muy enriquecedor y ¿malo? ¡¡para nada!! :)
      Un abrazo Mamá Burbujita

      Eliminar
  7. Carmen me ha encantado. Había muy buenos vídeos sobre el tema en redes,debido a mi problemilla neuronal no recuerdo el nombre de la neurocientífica pero era genial...En cuanto de con él te lo paso,si no lo encuentras antes. Somos diferentes está claro.nuestras hormonas,nuestros órganos y la disposición para la que fueron creados...Luego nuestra cultura y cómo nos deja desarrollarnos,los mensajes subliminales que les enviamos,y los directos..Creo que todo eso condiciona a nuestros niños y niñas. Me gusta leerte! Besos

    ResponderEliminar