(Desde Diciembre sin publicarla...ya es hora)
Recuerdo de pequeña cuando coloreaba una superficie de varios colores y lo cubría entero con cera negra. Era casi mágico ver cómo al dibujar rascando con un palillo salían unos trazos de colores que dejaban ver el fondo.
Recuerdo de pequeña cuando coloreaba una superficie de varios colores y lo cubría entero con cera negra. Era casi mágico ver cómo al dibujar rascando con un palillo salían unos trazos de colores que dejaban ver el fondo.
Mentalmente ilusionada con la caja de navidad, una tarde le propuse el plan al pollito: Venga, vamos a decorar una caja para guardar los cuentos de Navidad. Fuí a por los materiales y al volver...
¡¡¿Qué has hecho?!!
Decorar la caja mamá.
Me dijo tan tranquilo
Me dijo tan tranquilo
Me recordé a mi misma dibujando sobre negro y no tuve nada que reprocharle.
Aprovechamos para disfrutar de esa otra forma de dibujar. Es tan distinto hacerlo así...
PD: Aquella noche me fuí a la cama contenta por haber sabido ver la oportunidad en vez de enojarme por haberme chafado el plan. Ojalá lo consiga más veces
PD: Aquella noche me fuí a la cama contenta por haber sabido ver la oportunidad en vez de enojarme por haberme chafado el plan. Ojalá lo consiga más veces
Genial
ResponderEliminarUn saludo
Un beso Blanca
EliminarOlé esa madre guay!! Ojalá a mí me saliera más a menudo ese buen rollismo...
ResponderEliminarUn besote
Yo también hacía eso!!! Un día probé con Peque pero a él no le dijo nada el tema, jejeje...
ResponderEliminarBesitos!