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29 de junio de 2013

Lactancia, la conciencia de ser mayor

Que en la misma clase del cole coincidan dos niños que a sus cuatro años sigan tomando teta es como encontrar una aguja en un pajar. Que además desde principio de curso sean "mejores amigos" es, al menos para mi, gratificante. No se si por su carácter, por el tipo de crianza, o por una suma de ambos, pero son casi clónicos, con la diferencia del sexo no pueden parecerse más.

No recuerdo cómo surgió el tema, pero cuando ambos supieron que el otro también tomaba tetita fué como si tuvieran un poder común que afianzaba aún más su relación.

Quinto verano
El día del fin de curso en el cole, algunas familias quedamos para tomar algo a medio día. Llamémosle C a la amiga del pollito, estaba muy tontita, tenía fiebre y no tenía ganas de nada. Los niños jugaban por allí y ella, que no estaba para nada pidió teta, necesitaba cobijo y sueño, su madre por supuesto se lo proporcionó. Me propuse a observar la escena con la tranquilidad de no sentirme implicada. 

Creo que tres de las familias sabían que David sigue mamando, porque se pasan por aquí o por mi face de vez en cuando, pero creo que para todos fue una sorpresa que C también lo hicera. 

Una mamá reciente de un precioso bebé de unos 4 meses, al que había tenido que quitarle el pecho por comenzar ella un tratamiento médico incompatible se puso a preguntarle a la mamá de C que ¿como era que siguiera teniendo leche? Me llama la atención que se siga pensando que la leche se acaba, como si fuera la reserva de un pozo petrolífero, de un venero de agua, que se agota y punto. La mamá de C, con la mayor naturalidad de mundo y una sencillez brutal, le explicó que mientras C mamara ella seguiría produciendo leche y que como era una cosa de dos, mientras una pidiera y la otra le diera, para adelante. Ningún comentario reprobatorio hubo en la mesa. Algunas de las mamás comentaron su experiencia, si habían lactado o no, cuanto tiempo...pero todos, mujeres y hombres, expresaron lo buena que era y miraban a C y a su madre con una cierta orgullo. Al menos así lo percibí yo, que como digo, me mantuve en silencio, sólo observando, mirando como C dormía plácidamente.

Los niños se acercaron de vez en cuando a mirar a su amiga. David la miraba y la remiraba y sonreía. Es muy frecunte, auqnue cada vez menos, que al ver a un niño mamar, quiera hacerlo también. En esta ocasión, a pesar de ver yo en sus ojos el anhelo de pedir teta, no lo hizo, siguió jugando.

Ya por la noche, mientras remoloneábamos en la cama, entre tetada y cuentos le pregunté. 
David, ¿te ha gustado ver a Carmen tomarse la tetita?
Si mamá. Y sabes... yo pensaba que quería teta también
¿Si David? ¿y porque no me la pediste?
Porque y ¿si los demás se reían?

Cuanta ternura en su forma de decirlo, cuanta preocupación sincera.

Me dió mucha pena

¡¡Pero David!! ¿Quién se iba a reir? Todos miraban a C y decían lo bueno que era, lo que les gustaba. Yo te hubiera dado (podría haber añadido que me habría encantado de compartir ese momento con su amiga y su mamá)

Hace mucho, muchísimo tiempo que alguien se metió con el por tomar teta, hablé aquí de la situación. Desde entonces nunca más, y no porque no haya seguido mamando en la calle. Aunque es cierto que cada vez menos, sigue haciéndolo y muchas veces más lo haría, si no fuera por la verguenza, por el qué dirán. A veces me pide teta y me pregunta ¿y si me ve la gente? o me pide que lo tape. Y a mi me da pena por él, por nosotros, porque se pierdan esos moemtnos, porque no se cubra esa necesidad por verguenza, que fea palabra, que feas connotaciones unidas a algo tan bonito.

Supongo que está tomando consciencia de que se hace mayor. Y no es nada habitual ver a niños de su edad mamando, no es un acto normalizado, porque ellos, los que maman a estas edad de C y David son excepciones y no deberían serlo. Quizás, algún día dejen de serlo. Quizás, algún día, a nadie le llamen la atención, y lo que es más importante, quizás algún día nadie les llame la atención por ello. Ojalá algún día no sea tan estraordinario.





28 de junio de 2013

A falta de Agenda de fin de Semana...Juntines

Si, lo sé, hace mil que no publico esa Agenda de fin de Semana que a los de mi ciudad nos ayuda a organizarnos el ocio con los peques los fines de semana, puedo prometer y prometo que la retomaré, en Septiembre, como las clases del cole. Ahora estamos demasiado dispersos, peroooooo hoy voy a hablaros de un sitio genial que seguro que mucho más que mi agenda, os va a hacer el ocio familiar mucho más fácil.

Se trata de Juntines, una web donde englobar tooooodas esas cosas que nos encanta hacer con los peques. Está organizado en tres ategorías: Casa, calle y online, porque aquí, lo mismo podrás encontrar un restaurante chulo, chulo para comer con los niños,  una obra de teatro, una aplicación para aprender inglés en el movil o alguna manualidad para el día del padre. 

Cuando me comentaron si quería formar parte de este proyecto no lo dudé,  oiga, que a todos nos gusta que nos doren la pildora...Si, mira, es que hemos visto que hemos comprobado que tu espacio es un blog de referencia en tu comunidad y queríamos proponerte que formaras parte de Juntines, una web de OCIO FAMILIAR, donde cada uno puede ir compartiendo sus planes...ahí ya casi dejé de escuchar...porque eso de que el lugar creciera con las aportaciones de todas las familias que quieran ir compartiendo sus planes es lo que más me llamó la atención. Me gusta eso de sentirme parte de una comunidad y eso será este sitio.

Todavía no se pueden compartir nuestros planes, pero sí bucear en la web de Juntines e ir abriendo boca. 

Yo adelanto que me causa un estrés muy grande ver tantas opciones de diversión juntas.

Si tenéis blogs y queréis podéis inscribiros como Embajadores Juntines, que no sirve para nada más que para poder poner esa coronita de reinona en vuestro sidebar y es que es tan mona :)

Aquí os dejo el vídeo de presentación del proyecto, para terminar de convenceros ¡¡¡UNÍOS!!!


24 de junio de 2013

Barriga cervecera. Ser, estar, parecer

Que te pregunten si estás embarazada porque tengas una barriga como de 5 meses sin estarlo...jode, al menos debería joder, porque yo suelo pasar bastante. Aquí me acuerdo siempre de las churritetas de Nohemí. Que no digo yo que ella las tenga, es que lo dice ella. Como bien explicaba en un taller, no hay mejor cosa para darnos confianza que destacar nuestros defectos antes de que otros lo hagan, así tomamos el control...Si, tengo una barriga como de 5 meses, ea, ya he dicho lo que tu estabas pensando, además tengo montón de celulitis, estoy blandita blandita y no me gusta nada de nada, peeeeeeero, porque siempre hay un pero, no tengo lo que hay que tener para luchar contra ello. Que vestida, doy medio el pego, pero bañador...pensando estoy en hacerme con un fajador de ese que hablaba mi amiga Marián

Volviendo al tema de la barriga cervecera, sin que bebas cerveza. Cuando te dice lo de la barriga tu propia madre, tocando tu linda y fácida redondez, con cara de semecaelababa, mientras te suelta: ¡ayyyy que linda barriguita de embarazada!. A sabiendas de que, qué más quisiera ella, pero va a ser que no; jode todavía más. Aquí ya no añado el debería joder porque si, jode y mucho...

La percepcepción de las cosas, las distintas realidades. Mientras nuestros enanos, son lindos churumbeles sienten ese amor ciego, eso, puritito amor nos hace parecer a sus ojos las más altas, delgadas y guapas ágeles de Victoria´s Secret

El pollito trae unas fichas del cole, está aprendiendo las diferencias entre godo y delgado. Dos personajes con distintas complexiones, a su lado, sin orden ni concierto, varias prendas de vestir; tiene que unir la ropa con el dibujín. Mira mamá: este es gordo, como papá y como la abuela. Ahí ya veía yo venir mi veredicto. Sí David, y yo como cual soy. Tu esta mamá, delgada (¡¡mujer por dios, lo dudas!!, es lo que le faltaba decirme). Suelto la carcajada y me lo tengo que comer.

Así son ellos, locos enamorados de nuestras personas, que nos ven con los mejores ojos del mundo. Disfrutémoslo, mientras dure, porque en algún momento se les caerá la venda.

21 de junio de 2013

Renaciendo

Con el ritmo de estos dias, parecía que no llegaría nunca y casi sin darme cuenta ya estamos a 21 de Junio, porque madre del amor hermoso, ¡¡qué días más largos!!

A ver, recapitulemos...

Hoy comienza el verano (¡¡yuju!!)
Hoy termina el primer año de cole del pollito (¡cuanto ha crecido!)
Hoy nací hace 36 años (maaaaadre mia)
Hoy me ennovié con mi gallo, hace ya 20 años (Te quiero mi amor)
Quizás hoy nazca Matias, el niño de María, pero quizás hoy nazca también el peloncito de otra amiga. (Vamos chicos!!! que es un día precioso para nacer, os lo dice una que de esto entiende)
Hoy cumplen años también otras dos amigas blogeras (Mamá de dos y La Alcoba de Blanca, va por vosotros)

y por todo eso y mucho más, quería que hoy fuera el día del renacimiento de este espacio, de cambiar el aspecto de este rincón que tantas alegrías a traido a mi vida y que se convirtiera en un echo más para recordar. Aquí os lo presento.

La cabecera de la genial Sarai Llamas y acompañándola y completándola, nuevo fondo, nuevas tipografías, un gran cambio, pero sin perder la esencia, tal y como yo quería. Gracias a Norma Cabrera (quizás no sepáis que creó un precioso cuento ilustrado para El Árbol de los Chupetes) y a su amiga Dita Blue (en face), que se han encargado de retocar el HTML de los cojones porque sin ellas no hubiera podido conservar esas pequeñas cosas que dotan de personalidad este espacio y que crearon para mi la buena gente de Bunquer.

También de Sarai es el dibujín del Premio al mejor blog de Sevilla, que le concedió Blogosur a este espacio, y que estará por algún lugar de la columna derecha, porque oye, que soy de creerme poco las cosas y ya es hora de que presuma de lo que puedo ;)
 
Por aquí también nuevo, el logo de Embajadora Juntines, proyecto en el que colaboro, en nada os cuento más. 

En fin, poco más puedo añadir, que el cambio ya lo estáis viendo. Ideas, proyectos, sueños e ilusiones llenan mi cabecita, pero tiempo al tiempo. Ahora me voy a comerme mi tarta de cumpleaños imaginaria, porque a estas horas me entra hambre y con la mente no se engorda. Os mando un trocito para cada uno, que eso también lo tiene de bueno, es tan grande que hay para todos.

Lo de la lista de Spotify, reconzco que no es lo mio, pero con vuestras recomendaciones ha salido un album la mar de apañado. Aún me faltan por añadir algunas sugerencias vuestras y muchas canciones mias, pero aquí va para quien quiera (y pueda) disfrutarla.

Gracias por seguir acompañando mi camino






19 de junio de 2013

Parecidos razonables. Batpollo



17 de junio de 2013

Hoy leemos Soy un dragón

Hace mucho que no hablo del pollito. Nos tiene locos estos días...como desde hace ya un tiempo.
Sube y baja como la espuma, pasando de ser un niño encantador a ser...eso, un dragón.

Vamos todo el día con miedo...a qué decir o no, que hacer o no...porque no se sabe en qué momento será poseído por esa fuerza destructora que le lleva a gritar, llorar, pegarnos...

Siempre hay un motivo, quizás quiera disfrazarse pero piense que tenga muy pocas cosas, quizás quiera comer chuches antes de la hora de almorzar, quizás no quiera ir de compras a un centro comercial, quizás...Quizás simplemente está cansado o tenga hambre...lo cierto es que nunca se sabe, porque lo que puede ser blanco ahora puede ser negro en una milésima de segundo. En esos momentos nada lo ayuda, nada lo calma, sólo dejar que pase la tormenta intentando minimizar los daños, básicamente alejándote de él para que no te golpee en esos momentos de ofuscación. Y así estamos, con el corzón en un hilo.

Ayer, después de una de esas explosiones, le pregunté porqué estaba tan enfadado conmigo...no lo sabía, ya no se acordaba cuál había sido el detonante. Probablemente no importaba el motivo, sólo necesitaba explotar y soltar toda esa frustación que lleva dentro. Me acordé de este libro que pensaba que había compartido con vosotros, pero no, así que lo hago ahora porque no creo que haya un momento mejor.

¡Soy un DRAGON! de la editorial Edelvives. Escrito por Thierry Robbercht e ilustrado por Philippe Goossens.

De esas explosiones, de esa trasnformación trata el libro. Un niño, que de repente se enfada, tanta, tanto, tanto que se pone una coraza tan fuerte como una piedra que no siente nada; que va notando cómo la rabia se apodera de él y se va encendiendo, y va creciendo hasta convertirse en un dragón gigante que escupe fuego y que lo destroza todo a su paso, incluso a lo que más quiere, porque aunque sus padres intentan ayudarlo, él no lo permite; no oye, ni habla, él es muy peligroso y entonces todos se alejan y se queda solo y se siente triste y avergonzado y ya no es un peligroso dragón gigante, si no tan sólo un niño que llora en los brazos de sus padres.

Y así ocurre, podemos dar fe de ello.

Aquí dejo el enlace al blog Soñadores de Cuentos, donde lo descubrí y en el que colaboro.