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21 de mayo de 2012

Espectáculos infantiles. Peter Pan, el musical

Dos cosas se ha unido esta semana para dar lugar a este post. Por un lado recibí hace unos días un mail haciéndome llegar una información muy interesante y muy acorde con mi idea de "educación ociosa", por llamar de alguna forma a eso de que el buen ocio, la cultura (libros, espectáculos, música, talleres...) es una forma fantástica para educar a nuestros hijos.

La otra cosilla es que no sé ni como me enteré de un concurso en Facebook de dos entradas para el espectáculo Peter Pan el musical. Me había interesado por la entradas, pero la verdad, con todo no se puede. Resumen, que participé y me tocaron. Había que contestar a la pregunta ¿Cuales son las cosas que despiertan tu lado más infantil?. Todavía me estoy riendo cuando leí mi respuesta, que me salió del alma al contestarla, pero al leerla como ganadora me dio hasta un poquillo de cosa. Una vez superada la cosa aquí va:


"Sacarme un moco y hacer una bolita mientras le canto a mi peque:
¡¡¡Yo tengo un moco
lo saco poco a poco
lo redondeo 
lo miro con deseo
yo me lo como
y como me sabe a poco
volvemos a empezar!!!
Pero ya no me los como :)"


El espectáculo ha estado genial.

Los decorados, la música (pop, rock, soul, baladas), la coreografía (llena de acrobacias), los actores, sus voces, los efectos (Campanilla simplemente una lucecilla danzarina), la iluminación, el vestuario.
Todo coordinado para crear los distintos  ambientes.

Y ese Peter Pan (que resultó ser una actriz local Silvia Villaú, fantástica), borda el papel de "pintilla, chulito y sinvergúenza", no podía imaginarlo de otra forma.

Ha sido vibrante, emocionante, dulce, divertido y lleno de alegría y de magia. Comenzó sorprendiendo, cautivándonos y nos fué metiendo de lleno en es mundo mágico del País de Nunca Jamás donde todo es posible.
Muy fiel al texto original, con las licencias propias para conseguir meterse al público infantil (y al adulto) en el bolsillo, cosa que consiguen sin duda.

A David le ha encantado, ha estado entregado y participativo, de vez en cuando se oía su vocecilla preguntando: ¿Donde está Peter? (impaciente porque saliera a escena) ¿donde están los niños? ¿donde está Garfio? ¿Donde está Smith? ¿Qué le pasa a Peter? (cuando lo hiere Garfio) ¿Porqué está triste? (cuando Campanilla estaba a punto de morir). ¡Qué delicia verlo disfrutar de esa forma! Que cuando termió ¡quería que empezara de nuevo!

Y pensar que hace un año estuvimos en este mismo teatro y que la experiencia fué tan distinta. Pero alucino porque nada más sentarnos me soltó: Mamá, yo he venido aquí con la abuela.

Definitivamente son experiencias que no se les olvidan.

Por eso, porque estoy convencida de que es de lo más enriquecedor para un niño, comparto con vosotros la interesante información que me mandaron y que resume perfectamente los beneficios de los espectáculos infantiles. (Gracias a la gente de Numa Comunicación, por hacerlo y perdón por la licencia de haber cambiado las fotos)

LOS BENEFICIOS DE LOS ESPECTÁCULOS INFANTILES

Las artes escénicas como el teatro o la danza aportan numerosos beneficios a los pequeños espectadores. Desde fomentar el aumento de la concentración hasta el desarrollo de unos valores estéticos y éticos, el teatro permite a los niños entender y aprender del mundo que los rodea mediante el análisis de distintas situaciones y realidades.

La edad ideal para iniciar a los niños en el teatro es entre los 3 y 4 años. Es posible que inicialmente no comprendan todos y cada uno de los detalles pero son capaces de percibir los sentimientos y emociones de todos los personajes entendiendo las distintas situaciones. Las compañías de teatro son conscientes de que es necesaria la participación del público infantil en la ejecución de la obra ya que son grandes saboteadores si se aburren. Los niños no son capaces de traspasar el salto conceptual entre lo real y lo poético,  hay que estimularlos  porque todavía no son capaces de ser “espectadores convencionales”.
El teatro al igual que el aprendizaje de cualquiera de las artes prepara a los niños para la vida: potencia competencias como el análisis, la reflexión, el juicio crítico. Es decir enseña a utilizar símbolos, leer imágenes complejas, comunicarse creativamente y pensar en soluciones antes no imaginadas. Por ejemplo, los niños son capaces de entender que una luna roja ilumine a un sapo verde que se convertirá en príncipe.

Otro de los elementos beneficiosos en la asistencia a espectáculos infantiles es la capacidad de pensar en distintas soluciones ante un mismo problema. Un elefante puede caminar a dos patas, llevando una flor para salvarla de ser pisada. O puede caminar sobre cuatro patas. Las preguntas pueden tener múltiples respuestas. Además el teatro ayuda a visualizar situaciones y anticipar los resultados según unas premisas dentro de unos límites y en un entorno concreto.
Pero quizás el elemento más importante es la capacidad de promover la reflexión entre los más pequeños, de ser capaz de crear situaciones que les enseñen valores éticos que les ayuden a distinguir  lo que está bien y lo que está mal, permitiendo que utilicen sus referencias personales para emitir juicios de valor.
A nivel físico los espectáculos desarrollan las capacidades sensoriales como la audición, la visión, la concentración y el comportamiento. En un buen espectáculo es importante que los niños se identifiquen con las situaciones que se desarrollan en el escenario y que este sea capaz de mantenerlos absortos mientras dure. Por esta razón es imprescindible elegir con cuidado la obra para que sea adecuada a cada edad lo que evitará desengaños y malos ratos.
Dominique Lega (dominiquelegah@gmail.com), psicóloga infantil y logopeda que lleva trabajando con niños desde hace 30 años, nos explica cuáles son los beneficios de los espectáculos entre los niños:

¿Qué aporta el teatro infantil a los niños?
Actualmente, el acercamiento más frecuente del niño al mundo de la imaginación suele hacerse a través de sistemas en que la imagen y el sonido son rápidos y con un ritmo que presenta pocas paradas (televisión, cine, pantalla del ordenador…)
El teatro infantil le permite enfrentarse al mundo de la fantasía y de la creatividad desde una perspectiva más cercana a la realidad: los personajes son reales, el cambio de decorados es visible…
Además, al ser habitualmente más participativo que el teatro para adultos, puede ayudar  al niño a encontrar una vía para la expresión y la canalización de las emociones a través de un trabajo principalmente corporal y gestual. Si pensamos en el niño sordo, él también puede disfrutar y beneficiarse de lo que le ofrecen estos aspectos del teatro. A través de los decorados y de la colocación de los personajes encima del escenario, se crea una magia en la que no intervienen efectos especiales.

¿Por qué hay que llevar a los niños al teatro?
El teatro es un aspecto más de la cultura. Conviene darlo a conocer al niño para su desarrollo intelectual. De todos es sabido que la creatividad es uno de los pilares en la construcción y desarrollo de la inteligencia, y el teatro permite enfrentarla a un ritmo más real que en el cine o en la televisión por ejemplo.
Por otro lado le muestra al niño una faceta importante de la cultura: el arte a través de la interpretación, el arte a través de los decorados, el arte a través de la dicción, el arte de la imaginación llevada a la escena.

(Seguía así y me parece que ya que han tenido a bien mandarme la información habrá que hacerles un poco de publicidad gratuita, porque quizás os interese, pero que "me he quedao muerta" pero no sirve para mi ciudad)

La oferta de ocio para niños en las grandes ciudades es, en muchos casos, limitada y en otros está demasiado concurrida.  Conociendo las necesidades de buscar actividades para desarrollar en familia LetsBonus Family&Kids propone cada semana diferentes opciones para realizar con niños con descuentos que van desde el 40 al 70%. 

19 de mayo de 2012

Nuevo premio: Un Blog lleno de sorpresas


 

Ya os lo había dicho, me apetecía crear un premio, soltarlo en este mundo mágico para que se expanda y crezca. He aprovechado una de las imágenes que creó Mar para mi, para la tienda. Desde luego no es el sumun del diseño, porque no tengo mucha idea, pero es lo que hay y la intención es lo que cuenta.

¿Para quién?
Para todos esos espacios que están llenos de sorpresas. Que nos hacen reír, llorar, reflexionar, comentar, imaginar, disentir, viajar, conocer, sentir, expresar, desear, cuestionar, compartir, amar...(y odiar).
Resumiendo, para quien queráis.

No lo dotaré de preguntas, eso que lo hagan otros si quieren. Que cambie, que mute, no me importa, que cada cual lo haga suyo según le plazca. Eso sí, no olvidéis linkear el blog que os lo otorgó como muestra de agradecimiento.

Tarea difícil concederlo a otros, porque son tantos los que me sorprenden, con los que me une algo especial...pero tengo que dejar algunos para los demás, así que por lo pronto sólo a seis. Y son estos: 

Marián de De repente mami...porque ha estado ahí desde el principio y la siento mía.
Colo de Buceando en mi, porque me hizo un regalo maravilloso que nunca olvidaré
Mo de Blogueando-de mi peque y otras cosas, porque la leo y parece como si lo lo que escribe lo hubiera escrito yo, que me da hasta susto.
Raquel de Una terapeuta temprana, porque es un cielo y me acerca al mundo de las personas a las que ayuda (que me toca un poco de cerca)
Al equipo de Soñando Cuentos, porque me descubren maravillosos libros, cuentos, álbumes para el peque, que como me toque la lotería me hago una gran peque biblioteca pero para mi.
A a mi María de Mi Pequeño Koala, porque me encanta tenerla tan cerquita y disfrutarla casi a diario.

Y como soy un poquito egoísta, me lo voy a quedar de manera honorífica, que me hace ilusión.

¿Llegará a mi de nuevo? Habrá que verlo, será curioso.

Os toca chicas. A repartir cestos de huevos de colores con quien queráis y besitos a todas!

17 de mayo de 2012

Las madres del parque o mejor: las familias de la placita

Muchas veces he leído sobre ellas, las madres del parque.

Yo soy una de ellas.

Definitivamente somos una especie a estudiar, aunque en realidad me molesta un poco que se hable de las madres y no de los padres, porque aunque es cierto que por norma son más las mamás que los papás que pasan allí las horas, también son muchos los que lo hacen. En nuestro parque, nuestra placita, como yo la llamo, son muchas las familias que van al completo. Y eso me gusta.

Me encanta pasar allí las horas viendo como David se relaciona con otros niños y disfrutar de la compañía de las mamás y papás de sus amigos. Me gusta nuestro grupo. Variopinto y heterogéneo pero con mucho en común. Sobre todo, que todos estamos pendientes de todos, compartimos, no aparentamos, no juzgamos, somos cariñosos con todos y nos falta tiempo para tirarnos al suelo a pintar, a dejar que se nos tiren encima, a ayudar a subir al tobogán, a hacer volar o a lo que haga falta. ¡Huy, me he pasado! hace que parezcamos que somos perfectos y nada más lejos de la realidad, que va.

Me gusta que alguno saque la merienda del peque y de repente se vea rodeado de niños pidiendo. Unos sólo miran con cara de hambre, otros te piden y otros directamente te cogen lo que sea. Yo me siento una señora mayor rodeada de palomas. A veces me he sentido realmente acosada, jeje. Sí, así de fuerte y es que los niños son niños, espontáneos, auténticos pero también hay padres muy dejados (ahora paso al critiqueo)

Un día, una niña no dejaba de pedirme barquillos y yo le daba encantada, a ella y a otros tres o cuatro niños. Por cierto que estaba montada en la moto de David (su moto de verdad, porque ahora alguien supongo que por error, se ha llevado la nuestra y ha dejado la suya, así que las tenemos cambiadas), que la había cogido por banda. Ya llevaba muchos, muchos barquillos cuando decidí que ya estaba bien, que me estaba resultando pesadilla la niña. Lo siento, ya se me han acabado. Le mentí bellacamente. La niña se me tiró literalmente en las piernas intentanto coger la mochila donde guardaba la cosillas, después empezó a alargar el brazo intentando llegar a mis ojos. ¿Con qué fin? Que parecía que se quería comer mi ojo ahora. Yo que soy muy de defender mi espacio vital, ya me estaba agobiando un poco, no, un bastante. Hija ¿con quien estás?. Con mi madre, contestó. ¿Donde estaba la madre?
Os puedo asegurar que entre una cosa y otra se pasó mucho rato con nosotros y la madre no apareció en ningún momento. 

No lo entiendo.

Unos días antes un niño un poco mayor que David, grandote. El típico fortachón cabezota que lo quiere conseguir todo, se le metió en la cabeza que se quería montar en una moto. Como no tenía iba cogiendo la de los demás niños cuando se quedaban libres. Y eso está muy bien. Hay que compartir, es divertido. Pero es que cuando estaban ocupadas se ponía delante de ellos y empezaba a agobiarlos. ¡Venga, bájate!. Pero muuuyyyyy pesado, coaccionando. Pues la madre tampoco apareció. Tuvimos que ser otros padres los que mediamos y "defendimos" el derecho del niño que no quería prestar su moto, que digo yo que tiene derecho a no querer hacerlo. Hace dos días estaba otra vez por allí, otra vez en el mismo plan. Se e que será costumbre del niño.

Tampoco lo entiendo.

Otra: No me gusta estar todo el tiempo detrás de David, sobretodo porque sé que "en general" se porta bien y porque me gusta dejarle su espacio para relacionarse, pero intento estar siempre cerquita, si no en metros si en visión. Creo que es necesario para poder mediar en los conflictos que puedan surgir, para alabarlo si tiene un bonito gesto, para ayudarlo si es necesario, pero también para observar cómo los resuelven ellos, que así también podemos aprender nosotros los papás. Que a veces hacemos un mundo de alguna rencilla a la que ellos no le dan importancia.

Había antes un grupo de padre/madres que hacían pandilla como nosotros, ahora vienen menos. Tienen niños más mayores y más pequeños también. Pues estos niños estaban al libre albedrío. No era raro ver a los mayores montados en las motos de nuestros niños haciendo el bruto o tirándose a lo bestia por el tobogán habiendo niños más pequeños. Más de una vez les he tenido que llamar la atención incluso he tenido que quitarles la moto de David por que estaba haciendo trastadas y se la iban a cargar, que si un niño la rompe por un uso normal no pasa ná, pero por estar haciendo el gamba, no. Los padres, desaparecidos del mapa, a lo suyo. Qué hagan los niños lo que les de la gana.

Pues tampoco lo entiendo y además me molesta esta dejadez.

Que si hay que estar a tres metros del niño en vez de sentado en el banco pues se está, que si se está en el banco sentado tranquilamente y hay que ir corriendo a la otra punta a mediar pues se va, que si hay que dejar a tu amiga con la palabra en la boca porque te necesitan pues ya se hablará más tarde, aunque después no te acuerdes de por donde ibas.

Y puestos a seguir criticando( Ah, no, que yo no critico, que eso está muy feo, jeje). Que los de la moto cambiada no aparecen. Vale que era pre-feria, pero yo me pasé por allí varias veces y hasta puse un cartel, pero nada de nada, ya me he resignado Ay! ¡qué dejadez dios mio de mi alma!
Esta es "la otra"
PD.: Digo yo, que esos padres pasotas ya vienen mucho menos porque sus niños ya son más grandes y ahora somos nosotros los que hacemos pandilla y los nuestros los que se están apoderando de la placita. Ya me los veo en plan quinqui a todos ellos, que son unos cuantos. Y mientras más mayores son, como que más los dejas a su bola, así que a lo mejor dentro de ná son ellos los niños que burraquean y nosotros los padres pasotas y otra mami en su blog la que me critica a mi. Pudiera ser, si señor


15 de mayo de 2012

¿Podrían ser todos así?

Ya salieron las listas de los coles. Al final todo salió bien y aunque tuvimos que entrar en el sorteo, el peque entró en el cole que queríamos.

Son muchas las expectativas que tengo puestas en el cole. Sé que me voy a llevar más de un palo y de dos y de tres. O quizás no. Sería posible que todos los profesores fuesen así, que todos los coles fuesen así, que todas las familias fuesen así.

Hace no sé cuantos meses y no sé de qué manera, como sucede todo en este mundo de la blogosfera, llegué a un lugar. Un espacio creado por un profesor para compartir el día a día en la enseñanza de unos niños. Podían ser cualquiera, hay otros de este tipo, pero yo llegué a este, al blog de Los Príncipes de la Cigüeña.

Por otro lado ya sabéis que tengo cerca a una super-profe, conozco su trayectoria, los colegios, siempre públicos por los que ha pasado, los compañeros que ha tenido, su grado de implicación, de esfuerzo, de constante aprendizaje y todo eso me hace pensar, saber y creer que es posible.

Es posible que a pesar de asistir a una escuela pública y de la situación que nos está tocando vivir, nuestros hijos CREZCAN, como personas, en valores, en conocimientos. 
Tan sólo es necesario vocación, motivación, implicación, esfuerzo; por parte del profesorado, pero también por parte de la familia. 
Como decía mi amiga: La sociedad, la medicina, la tecnología, la ciencia... la vida en general está en constante cambio y la escuela no puede quedarse atrás. Tiene que cambiar también cómo enseñan/mos a nuestros hijos y más que nunca es necesaria la implicación de las familias, la colaboración con la escuela. Es un diálogo necesario, productivo.
La educación de nuestros hijos tiene que ser como un barco en el que todos (docentes y familias) rememos hacia un mismo lado, para que puedan navegar siguiendo un buen rumbo y lleguen al mejor puerto.

Desde mi rinconcito quiero rendirle un homenaje a todos los profesionales de la educación que se dejan la piel en cada curso y en especial al alma de ese espacio que me hizo creer que era posible. Gracias Jose Carlos. Habéis conseguido lo más grande. Que no me imagino que un doblete en los premios Espiral de Edublogs lo consigan muchos.

Mi deseo para Septiembre: Que David tenga la suerte de encontrar un profesor tan sólo parecido a él. Una bellísima persona.

PD. Para muestra un botón. No dejéis de leer los comentarios que le dejan a Jose Carlos aquí 

Y no dejéis de pasaros por su otro blog. Soñando Cuentos y descubriréis...cuentos

13 de mayo de 2012

Parir, un mero trámite


BabyBoom. Cuando me enteré del estreno del programa ni la más mínima curiosidad sentí por verlo. No veo mucho la tele y ya sabía lo que me iba a encontrar. Sabía que emocionaría si lo veía, si estaba presente en el momento en el que un nuevo ser viene al mundo, como me emociono cuando en los documentales nace un elefantito o una camada de lobos. Por que es pura vida. Pero este momento de VIDA con mayúsculas pasa desapercibido para muchos.

Al final lo he visto, esta noche, el primer programa. Si quería opinar me parecía de justicia hacerlo. Hablaré  de mi parto. "Un buen parto". Después de una tarde de cine, cena y paseíto con helado me fui a la cama. Sabía que el próximo sería el día, que si no me ponía de parto esa noche a la mañana siguiente tendría que ingresar para provocarlo. Me horroricé cuando el ginecólogo me lo dijo. Ya estaba cumplida desde hacía días, todo estaba bien pero el niño tenía que nacer ya sí o sí. Me parecía horrible saber que ingresaría como se fueran a operarme de una piedra en el riñón, que me pondrían productos químicos para forzar mi cuerpo.

Yo no quería tener hijos, no lo buscamos, sólo llegó, de lo que me alegro enormemente porque si no sentiría ni conocería todo esto. Curiosamente a pesar de no querer hijos y mucho tiempo antes de todo, expresaba muchas veces mi deseo de querer parir en una piscina. Había visto partos así, normalmente acompañados de una doula (no sabía qué era eso entonces) y me parecía más "natural", si es que tiene algo de natural para un humano parir en el agua como un delfín. 

Durante el embarazo leí mucho sobre todo, me fuí forjando una opinión, fuí adquiriendo unos deseos, unas convicciones. Lactancia, seguro, colecho ¿porqué no?, cogerlo, acunarlo, mimarlo todo lo que el cuerpo me pidiese, por supuesto. Si embargo del parto me olvidé. No había en mi ciudad donde parir en el agua y lo de parir en casa, a pesar de apetecerme, no me sentía ni informada ni apoyada para ello. Tenía miedo a que algo pudiera salir mal y no tener todos los medios necesarios para ayudar a mi hijo.

Pues sí, tal y como me acosté después de paseo y el helado, como a la una de la madrugada, sentí una contracción. Mi marido dormía a mi lado y esperé a tener la segunda para despertarlo. Todo fué muy rápido, comprobamos que eran rítmicas y seguidas, andandito nos fuimos a la clínica, a apenas 10 minutos de casa. Allí seguimos todo el protocolo. Todo iba bien, dilataba con normalidad y allí me dejaron con instrucciones de avisar si no podía aguantar más para venir y ponerme la epidural. Los dolores no eran para tanto, recuerdo que sentía como los dolores de la regla pero por periodos muy cortos de tiempo. Cuando comenzó lo fuerte llamé, me pusieron la epidural y deje de sentirlo todo. Siempre tumbada boca arriba. Relajada, confiada, ginecólogo, matrón, mi marido y yo parecía que estábamos tomando un café. No era nada transcendental, ni milagroso, ni importante. A las ocho ya estaba el niño en el mundo. "Tuvieron" que cogerlo con ventosas por que se volvía para atrás después de cada empujón. No me lo preguntaron. Tenía claro que quería que me lo pusieran encima, piel con piel, lo hicieron, pero apenas un minuto. Ni siquiera le ví los bultos de su cabecita provocados por las ventosas. Nada de dejar que se prendiera al pecho por supuesto. Y después una hora lejos de nosotros.

Si volviera a parir me gustaría que todo fuera distinto. Sé que hubiera podido parir sin la epidural, quizás el dolor sería insoportable a veces, pero hubiera sentido a mi hijo abrirse paso a través de mi hasta este mundo. Sólo hubiera necesitado un pequeño empujón, un tú puedes hacerlo. Habría exigido que lo dejaran conmigo todo el tiempo, para que la naturaleza hubiera seguido su curso y él hubiera reptado hasta el pezón y hubiera dado inicio a la lactancia. No hubiera permitido que se lo llevaran para hacerle pruebas ¿acaso no las pueden hacer casi todas encima de mi cuerpo separándolo de mi lo justo, medio metro, para alguna?

Eso es lo que nos muestra el programa. Cuando lo estás viviendo y si encima no te has informado mucho sobre el tema (como era mi caso y el de la mayoría de nosotras), dejas que hagan, escuchas y obedeces, es difícil luchar y más en esas condiciones, cuando el dolor, el miedo, la angustia se apoderan de tí. Así consientes que te pongan la epidural para que el parto vaya mejor, porque es lo que te dicen que tienes que hacer, aunque tú quisieras sentirlo todo y vivirlo plenamente. Dejas de tener el control de tu cuerpo, dejas de escucharte, porque ellos están ahí para guiarte, porque ellos han estudiado, son profesionales que saben lo que hay que hacer. Empuja, no empujes, respira, empuja. ¿Cuando nuestro cuerpo dejó de hablarnos?¿Cuando dejamos de ser capaces de hacer algo instintivo, natural? En el momento en el que dejamos de coger a nuestros hijos cuando lloraban y nos reclamaban porque nos necesitaban, en el momento en el que necesitamos nuestro tiempo y nuestro espacio y eso no lo permite la teta al principio, en el momento en el que nos vendieron que los bebés necesitan dormir doce horas seguidas y en su habitación porque tienen que ser independientes. 

Ese es el problema, la humanidad, las mujeres han dejado de escucharse. No saben que PUEDEN. Que pueden parir, que pueden dar de mamar, que pueden criar. Llebámos haciéndolo millones de años. ¿Tanto ha cambiado nuestro cuerpo, nuestra mente?

La maternidad está "de moda". Partos, lactancia, apego, dormir, llorar, conciliar...es normal que la tele se suba al carro. Sabe que vende. No me parece mal que se muestre, al contrario. Lo que me parece mal es que se ofrezca una visión tan sesgada. Nos enseñan "una de las mejores maternidades de Europa". ¿Pues cómo serán las otras? Iguales o peor. Cada parto, único e irrepetible es tratado como un mero trámite, deshumanizado, sin respeto ninguno. Ni por el momento en sí, ni por la mujer que está pariendo ni por el niño que está naciendo y lo repito ES UN MOMENTO ÚNICO.

Puestos a enseñar partos, ¿por qué no muestran las distintas opciones? (¿Sería más costoso el programa?No lo creo, ¿sería menos criticado? quizás es que funciona el que "que hablen mal pero que hablen" o quizás es que no saben que hay un más allá).
Partos en clínicas donde respetan tus ritmos, tus preferencias, donde puedes elegir en qué postura dilatar, parir, si quieres o no epidural (sin que te la impongan desde fuera), donde estás acompañada de los tuyos, para sentirte apoyada, ayudada. Que las hay y cada vez más, gracias a dios.
Partos en casa, con una doula que te guíe calladamente, que te insufle energía sólo con su presencia, donde tus seres queridos pueden ser partícipes de este momento. Que también es posible.

Lo volveré a ver. NO

STOP VIOLENCIA OBSTÉTRICA  
El carnaval de blogs sobre Baby Boom ha sido organizado a través de twitter por un grupo de madres cansadas de ver como la violencia obstétrica se ha normalizado en nuestra sociedad hasta el punto de que sea considerada la práctica "normal" y deseable. 

Quienes queráis uniros a la iniciativa y expresar vuestra opinión podéis hacerlo tanto a través de entradas en vuestros blogs como a través de twitter o facebook usando el HT propio del programa #Babyboom o el alternativo #babibun


12 de mayo de 2012

Nuestro Octavo Premio: Blog original


Este premio tiene historia, porque es el único con el que he llegado a su creadora, Blanca, del blog Actividades para Educación Infantil. Me hizo gracia encontrarla porque hace unos premios atrás que pensé en crear yo un premio aprovechando algunos de los diseños, icono, barners o como se llame eso, que creó Mar para la tienda. Todavía no me he puesto a ello, la verdad, es una de las muchas cosas que tengo pendientes, pero ya llegará.

Este premio de lindas mariquitas me lo concedió Yaneth de My Points Of View, me encanta la forma tan espontánea que tiene de contar las cosas.

Eso de que consideren tu blog original mola, aunque no sé si es por los contenidos o por el diseños, pero ¿qué más da?

Las condiciones del premio son otorgárselo a otros diez blogs y escribir una frase que te defina. Ayyyy! ¡qué cosas más difíciles me hacéis hacer!

Aquí va la frase: TODO PASARÁ (últimamente es como un mantra para mi), así que así quiero vivir.

Bueno, pues estos son mis blogs, así que este premio va para:

Ara de Cachivaceses
Las chicas de Cuento a la Vista
María M. de Crianza con apego

Besitos a tod@s ellos y a los que me dejo en el tintero