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18 de enero de 2012

Crianza con apego. Con argumentos


Por Luisina Serenelli en su blog
De amor y casualidad
Parece que los que queremos "volver a los orígenes" en la forma de criar a nuestros hijos y optamos por la crianza con apego tenemos que fundamentar por qué lo hacemos. 
Normalmente a pesar de haber leído mucho sobre el tema o no, es más bien una elección inconsciente, instintiva. 
Es lo que te dicta el corazón y te pide el cuerpo

Yo si leí y he seguido leyendo mucho sobre el tema y a pesar de eso, me cuesta dar las razones  de mi elección y en realidad no tendría que tener que hacerlo (ni en realidad quiero hacerlo).  Pero como casi siempre, hay alguien que hace esa labor por mi.

Gracias a Laura Perales Bermejo por su trabajo y al blog Erase una vez una mamá porque a través de el ha llegado a mi, un poco arduo de leer pero merece la pena.

"Por qué elijo la crianza con apego


Cada vez más madres deciden escuchar su instinto y seguir los dictados de su corazón a la hora de criar a sus hijos. No es poco habitual que estas madres reciban reproches en su entorno familiar y social alegando que su estilo de criar es una moda, no es racional, así van a malcriar a sus hijos, etc.



Nada más lejos de la realidad. Lejos de estar basado únicamente en el instinto (o en consejos infundados e incluso en intereses comerciales como otros estilos de crianza), la crianza con apego tiene una base científica amplia y sólida.



La crianza con apego (attachment parenting, termino acuñado por el pediatra William Sears) está basada en lo que somos: mamíferos. Puedes pedirle a un adulto que entienda ciertas cosas modernas. A un bebé no. Un bebé es instinto (una lectura recomendada para entender sobre el instinto y las necesidades como mamíferos de los bebés es “El Concepto del Continuum”, de la psicóloga Jean Liedloff), y necesita que atiendan su llanto o todos los años de evolución del ser humano en los que somos una manchita en el tiempo le dirán a gritos que va a morir de frío, hambre o a manos de un depredador. Necesita el pecho de su madre. Necesita mantener coherencia y seguridad con su figura de apego para desarrollarse psicológicamente sano (attachment theory, J. Bowlby).



El cerebro de los bebés no está completamente formado hasta más o menos los 3 años de edad (Si buscais una explicación clara y completa de este proceso podeis encontrarla en “La crianza feliz” de la psicóloga Rosa Jové). Nacen con el llamado cerebro primitivo, basado en instinto, y aun no se ha formado su cerebro superior, no se ha completado el proceso de mielinización neuronal (sobre los 2 años).



Esto viene de la mano de la Teoría de la Mente (Premack y Woodruf, Baron-Cohen y Leslie), que básicamente habla sobre la capacidad de un individuo para entender lo que ocurre en la mente de otra persona, para poder ponerse en su lugar, por lo tanto para poder engañar, sentir empatía, etc. Esta facultad se adquiere entre los 3 ó 4 años de edad, coincidiendo con la formación del cerebro superior.



Por lo tanto es físicamente imposible que un niño menor de esa edad nos intente engañar, nos intente manipular, entienda que tal o cual cosa no se hace (tampoco puede haber Metacognición a esa edad, no pueden saber por qué hacen lo que hacen ni las consecuencias de hacerlo), etc. Por lo tanto todo aquel que dice que atendiendo el llanto de un bebé le vamos a malacostumbrar, o que un niño nos está manipulando, se está equivocando, más allá de creencias o estilos de crianza. 



Además en esta misma fase anterior a los 3-4 años el cerebro emocional del niño está formándose y se están creando las primeras conexiones neuronales que programarán el resto de su vida. Es necesario para un desarrollo sano que estas conexiones no estén basadas en el miedo, la indefensión, el estrés, etc.



No atendiendo el llanto o las necesidades (no solo alimenticias y de seguridad, sino afectivas) de un bebé, conseguimos que aparezca la Indefensión Aprendida (Seligman). En el experimento realizado por el psicólogo Martin E.P. Seligman, un perro recibía descargas eléctricas hiciera lo que hiciera, pulsara o no una palanca. Finalmente el pobre animal abandonaba toda voluntad, toda reacción, ya que iba a recibir una descarga de igual modo. Se convertía en un pelele. Y eso es lo que le ocurre a un bebé que no es atendido, a un niño que es ignorado.



El llanto es adaptativo. El niño que más lloraba cuando estaba solo o necesitaba algo era el niño que sobrevivía en los tiempos de nuestros ancestros. Si no hay respuesta por parte del adulto, se produce la indefensión aprendida. El niño no deja de llorar porque haya aprendido, porque sea “bueno”. El niño siente que va a morir. Siente un miedo atroz (y no sabe por qué, es un bebé) y su cerebro comienza a generar cortisol, una hormona generada por la glándula suprarrenal que se libera como respuesta al miedo y al estrés, y que puede provocar en grandes cantidades incluso lesiones cerebrales (aparte de daños psicológicos. Para conocer más sobre las consecuencias de dejar llorar a los niños, consultar “Dormir sin lágrimas”, de la psicóloga Rosa Jové). Es más, se ha demostrado con estudios sobre el nivel de cortisol mediante muestras de saliva que siguen generándola aunque hayan dejado de llorar. Colechar o dormir con los bebés (tal y como recomienda la Asociación Española de Pediatría) es lo que hacen los mamíferos, lo que entiende su organismo y lo sano psicológicamente para ellos.



Los niños deben recibir leche materna hasta que ellos quieran. Están ampliamente demostrados los beneficios de la leche materna. La OMS aconseja dar leche materna hasta los 6 meses de manera exclusiva y hasta los 2 años como mínimo junto con la alimentación complementaria. Además, una vez llegado el punto de comer otros alimentos, comen lo que necesitan sin necesidad de obligarles a comer (ver “mi niño no me come”, del pediatra Carlos Gonzalez) o engañarles para que lo hagan (la consecuencia de eso es aborrecimiento a la comida por asociación).



Portear es lo mejor para un bebé. Somos primates. Nuestro instinto y nuestro cuerpo no están preparados para carritos último modelo. No se sienten seguros fuera de los brazos de su madre. La psicóloga Jean Liedloff ya nos hablaba en su magnífica obra “El Concepto del Continuum” sobre la necesidad para el ser humano de continuar de un modo respetuoso y evolutivo con la crianza de los bebés.



Los niños son personas, y por lo tanto se les debe tratar como tal. Su crianza se debe adaptar a las etapas evolutivas del niño (recomiendo los libros “Amar sin miedo a malcriar”, de Yolanda Gonzalez Vara y “Ni rabietas ni conflictos”, de Rosa Jové). Antes de los 3 ó 4 años, por todo lo antes comentado, no puede comprender ciertas cosas, su cerebro no está preparado aun para ello. Por lo tanto evitamos las “rabietas” y las situaciones incómodas mediante el juego y la distracción. El niño no comprende que algo no se hace porque lo dice el adulto y punto. Se deben evitar situaciones conflictivas dejando fuera de su alcance cosas que no debe coger o no queremos que rompa, y si cogiera algo se le puede distraer con otra cosa que le interese o jugando con el niño. Es imposible que esté manipulándonos. No mide fuerzas. Y no comprende la imposición.



En esa etapa los niños aprenden absolutamente todo mediante el juego. Aprenden incluso el lenguaje (Piaget) como parte de ello. Pasan por el juego simbólico y van escenificando vivencias. Y con la misma herramienta, el juego, se les acompaña en su crecimiento, porque es la única herramienta adecuada para esta etapa evolutiva.



Esta etapa también es llamada etapa egocéntrica, por lo mismo comentado antes no pueden ponerse en el lugar de otras personas, y lo normal es que cojan todo, empiecen con el “mío”, expresen rabia a veces. Forma parte de su proceso evolutivo. No van a comprender el decirles que deben compartir,  el regañarles por coger algo que no deben. En esta etapa no lo comprenden, el mundo gira en torno a ellos. Y deben pasar por esta fase para un desarrollo normal y sano.



Pasada esta fase, los niños comienzan a comprender más cosas. Esto no quiere decir que se les deba ningunear ni tratar como seres inferiores. Se comienza a hablar de otro modo con los niños, y desde luego se les habla como a personas, nunca negando sus sentimientos (por ejemplo si le duele algo, no debo negar lo que siente con el habitual “no es nada”, ya que el niño verá que lo que siente no es importante. En esta etapa hay que verbalizar los sentimientos, sin cuestionar, sin suponer, sin menospreciar) y acompañando su desarrollo psicológico del modo adecuado a su edad . Pueden expresar su enfado rompiendo algo, o gritar sin ningún sentido aparente, porque es su manera de decir alguna otra cosa, como que se sienten solos si mamá va  a trabajar. Nuestro trabajo como madres es desentrañar esos motivos y emociones para darle el soporte adecuado y que aprenda que es un ser humano valioso y digno de respeto, por ejemplo diciendole que sabemos que está enfadado porque mamá va a trabajar y no se queda con el, pero que le queremos mucho y nos gustaría poder quedarnos en casa a jugar. Tampoco es bueno despreciar lo que hace, ni ensalzarlo por sistema para que no valore lo que ha conseguido por si mismo (lo mejor es describir, si por ejemplo hace un dibujo al niño le aportará mucho más que digamos lo que vemos, el color, las formas, o simplemente que lo ha dibujado el solo, a que por sistema tiremos del que bonito). Buscamos que los niños sean más adelante adultos independientes (y con capacidad de levantarse si se caen, resiliencia), capaces de tomar decisiones y de autogenerar soluciones, que se valoren a sí mismos y que se respeten a sí mismos y a los demás. Personas, no una sombra de lo que hubiesen podido ser. Para más información acerca de este punto consultar los trabajos del psicólogo Haim G. Ginnot o Adele Faber y Elaine Mazlish.



Todas las emociones son sanas (aconsejo la lectura para este y otros muchos puntos de “Amar sin miedo a malcriar”, de Yolanda Gonzalez Vara). Todas tienen su función. Un sentimiento o emoción reprimida es la base para un gran problema futuro. La función de las emociones es dar salida a lo que sentimos. No hay emociones buenas y emociones malas, pero la gente tiende a reprimir la rabia o el miedo. Si un niño necesita descargar su rabia podemos darle un medio para hacerlo, como expresarla por escrito, o pegando a algo inanimado como un cojín. Pero nunca enseñaremos a un niño a reprimir sus emociones diciéndole que está mal enfadarse o llorar.



Los límites. Ese concepto tan mal entendido por casi todos los adultos. Poner límites no es decir que esto se hace porque lo digo yo. Un niño no va a entender esto. Ni lo va a entender ni es digno para él tratarle de ese modo. Se les puede acompañar mediante el juego y en la etapa siguiente mediante el dialogo y el trabajo exhaustivo para desentrañar sus sentimientos que tenemos la obligación de llevar a cabo como padres.



Los límites mal entendidos como “es que si no se nos suben a la chepa” (ya se ha comentado antes la imposibilidad de esto) llevan a marcar límites como quien marca territorio. Llevan a un absurdo en el que lo único que pretende el adulto es estar por encima del niño sin tener en cuenta para nada su educación. Llevan a considerar a tu hijo como tu enemigo y a una medición constante de fuerzas. Llevan a un resultado de niños que no comprenden nada porque no pretenden subirse a la chepa de nadie, que se ven solos en lo que si necesitan, que es la guía coherente de sus padres, y que aprenden a no comunicarse y a sentirse mal. Por otro lado, lo habitual y más cómodo es marcar límites para comodidad de los padres pasando por encima del desarrollo de sus hijos.



Hay límites necesarios, como los que conciernen a la seguridad o a la salubridad de los niños. No podemos dejar por ejemplo que corran por la carretera porque ellos así lo desean, para esto estamos nosotros allí, no para imponer que no se hace, sino para dependiendo de su etapa evolutiva jugar con ellos a ayudar a mamá a cruzar la carretera de la mano, o si ya son mayores explicarles por qué no es seguro y deben ir con nosotros. Pero también hay límites innecesarios que van en la línea del “aquí mando yo” que comentábamos. Teniendo en cuenta que es imposible que estén midiendo fuerzas y manipulando…¿pasa algo malo si quieren ponerse un pantalón distinto al que nosotros planeábamos, si no quieren dar un besito a un pariente o conocido, si quieren jugar en vez de hacer otra cosa? Esos límites son exclusivamente sociales, son innecesarios, y pasan por encima de las necesidades de los niños. Los niños efectivamente necesitan nuestra guía, nuestro acompañamiento, pero eso se entiende mal y se tergiversa haciendo ver que necesitan saber “quien manda” desde el principio. La autoridad se consigue desde el respeto y la admiración, no desde el miedo y la imposición. Eso sirve para adultos también, cuanto más para niños que no disponen de las herramientas para comprender ciertas cosas.



Volviendo al tema de los besos. Si un niño no quiere dar o recibir un beso, no lo hará. Debe tomar decisiones sobre su propio cuerpo, no aprender que debe ceder ante los adultos para así hacerle presa fácil de personas malintencionadas que pueden aparecer en su futuro. Si es no, es no. Deben aprender a respetarse a si mismos, a reaccionar.




--> El gran pilar de este modo de criar es la Teoría del Apego (J. Bowlby , M. Ainsworth, H. Harlow…). En la Wikipedia:



La necesidad de bebé de estar próximo a su madre, de ser acunado en brazos, protegido y cuidado ha sido estudiada científicamente.

La experiencia de su trabajo en instituciones con niños privados de la figura materna condujo al psicólogo John Bowlby a formular la teoría del apego.

El apego es el vínculo emocional que desarrolla el niño con sus cuidadores o figuras de apego (Caregivers) y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad. La tesis fundamental de la Teoría del Apego es que el estado de seguridad, ansiedad o temor de un niño es determinado en gran medida por la accesibilidad y capacidad de respuesta de su principal figura de afecto (persona con que se establece el vínculo).

El apego proporciona la seguridad emocional del niño: ser aceptado y protegido incondicionalmente.

El apego tiene una serie de características comportamentales:

  • Esforzarse por mantener la proximidad con la persona con la que se está vinculada
  • Resistirse a la separación sintiendo ansiedad, desolación y abandono ante la pérdida
  • Mantener un contacto sensorial privilegiado con la figura de apego
  • Usar la figura de apego como base de seguridad desde la cual poder explorar el mundo físico y social
  • Refugiarse en la figura de apego en momentos de tristeza, temor o malestar, buscando en ella apoyo y bienestar emocional.

Existe una clasificación de tipos de apego que se ha construido con base en la técnica de situación extraña diseñada por Mary Ainsworth. Se establecen cuatro categorías:

  • Apego seguro: Se da en el 65% de los bebés. Los bebés con este tipo de apego exploran de forma activa mientras están solos con la figura de apego, y pueden intranquilizarse visiblemente cuando los separan de ella. A menudo el bebé saluda a la figura de apego con afecto cuando regresa, y si está muy inquieto, tratará de entrar en contacto físico con ella. Estos bebés son sociables con extraños mientras la madre está presente.
  • Apego resistente: Se da en un 10% de los bebés. Los bebés con este tipo de apego tratan de mantenerse cerca de la figura de apego y exploran muy poco mientras ella está presente. Se inquietan mucho cuando ésta se marcha, pero cuando regresa su reacción es ambivalente: permanece en su cercanía, pero pueden resistirse al contacto físico con ella mostrándose molestos por el abandono. Se muestran sumamente cautelosos con los extraños, aún en presencia de la figura de apego.
  • Apego evasivo: Se da en un 20% de los bebés. Los bebés con este tipo de apego muestran poco malestar cuando son separados de la figura de apego y generalmente rehuyen de ella cuando regresa aunque ésta trate de ganar su atención. Suelen ser sociables con los extraños pero pueden ignorarlos de la misma forma en que evitan a su figura de apego cuando regresa.
  • Apego desorganizado/desorientado: Se da entre un 5 y un 10% de los bebés. Es una combinación de los patrones de apego resistente y apego evasivo. El bebé puede mostrarse confuso permaneciendo inmóvil o acercarse para luego alejarse de forma abrupta a medida que la figura de apego se aproxima.

Los tipos de apego inseguro se dan en madres que rehúyen el contacto físico o emocional con sus hijos, en situaciones de maltrato o en situaciones incoherentes (unas veces las madres demuestran amor y cariño y otras gritan o rehúyen el contacto, a veces llevadas a ello por el estrés). El apego seguro viene proporcionado por madres coherentes que están disponibles para sus hijos, por el colecho (dormir con el bebé) nocturno, por la lactancia materna, por el respeto a las etapas evolutivas del niño. En definitiva, por todo lo que venimos abordando desde el inicio de este artículo.



Los niños con apego inseguro desarrollan personalidades ansiosas, rehúyen el contacto físico y las demostraciones emocionales, presentan excesiva dependencia, etc. Los niños con apego seguro, ante la coherencia de la situación y la disponibilidad de su figura de apego que les proporciona seguridad, van abriendo el círculo exploratorio con la edad, para convertirse en niños independientes, seguros y sanos psicológicamente. En niños y adultos, porque todos esos niños con apego inseguro desarrollarán su personalidad adulta en base a todo esto.



Los niños son dependientes, esa independencia ficticia por la que se aboga no es tal. Nacemos dependientes. Y somos los padres los que debemos proporcionar ese apego seguro para la independencia real. No imponer una falsa independencia que dañe a nuestros hijos para toda su vida.



No caigamos en los consejos infundados ni en la presión social. Contrastemos siempre cada paso que demos en el modo de criar a nuestros hijos. Y si además nuestro instinto lo respalda, sigamos adelante. La naturaleza es sabia. Los consejos no pedidos no lo son.


Laura Perales Bermejo. Licenciada en Psicología por la UAM y madre


Referencias y bibliografía:


  • Crianza Natural: www.crianzanatural.com
  • Organización Mundial de la Salud: http://www.who.int/es/
  • Asociacion Española de Pedriatria: http://www.aeped.es/
  • William Sears: http://www.askdrsears.com/
  • John Bowlby “El apego (el apego y la pérdida I)”. Editorial Paidos Ibérica
  • John Bowlby “La separación (el apego y la pérdida II)”. Editorial Paidos Ibérica
  • John Bowlby “La pérdida (el apego y la pérdida III)”. Editorial Paidos Ibérica
  • John Bowlby “Una base segura: aplicaciones clínicas de la teoría del apego”. Editorial Paidos Ibérica
  • M. Ainsworth, E. Waters  “Patterns of Attachment: A Psychological Study of the Strange Situation”. Lawrence Erlbaum Associates Inc.
  • J. Bowlby, M. Ainsworth “Child Care and the Growth of Love”. Penguin Books
  • Haim G. Ginnott “Entre Padres e Hijos”. Ediciones Medici
  • Adele Faber y Elaine Mazlish “Como hablar para que sus hijos le escuchen y como escuchar para que sus hijos le hablen”. Ediciones Medici
  • Adele Faber y Elaine Mazlish “Padres liberados, hijos liberados” Ediciones Medici
  • Jean Liedloff “El Concepto del Continuum”. Editorial Ob Stare
  • Mario Marrone “La Teoría del Apego, un enfoque actual”. Editorial Psimatica
  • Yolanda Gonzalez Vara “Amar sin miedo a malcriar”. Editorial Integral (RBA)
  • Rosa Jové “La crianza feliz”. La esfera de los libros
  • Rosa Jové “Dormir sin lágrimas”. La esfera de los libros
  • Rosa Jové “Ni rabietas ni conflictos”. La esfera de los libros
  • D. Corkille Briggs “El niño feliz. Su clave psicológica” .Gedisa
  • Rebeca Wild “Libertad y límites. Amor y respeto”. Editorial Herder
  • Carlos Gonzalez “Mi niño no me come” . Editorial Temas de Hoy
  • Martin E. P. Seligman “Indefensión”. Editorial Debate
  • Jean Piaget “La representación del mundo en el niño”. Editorial Morata
  • Jean Piaget “Formación del símbolo en el niño. Imitación, juego y sueño. Imagen y representación”.  Fondo de cultura económica de España S.L.
  • Premack D, Woodruff G. “Does chimpanzee have a theory of mind?”Behav Brain Sci 1978 
  • Leslie AM. Presence and representation: the origins of ‘theory of mind’. Psychol Rev 1987"

15 de enero de 2012

Hoy leemos Caperucita Roja (y El Lobo)


El Viernes me desmarqué de la tienda, que dejé a buen recaudo, eso sí y me fui con David a la Librería Interbook a una sesión de cuenta cuentos. En esta ocasión todo un clásico, Caperucita Roja.

La sesión en si no fue de las mejores a la que hemos ido, la cuentera hablaba muy bajito y no se dirigía a todo el peque-publico, sólo a los niños que se sentaban enfrente y nosotros estábamos en una esquina y no captábamos bien las expresiones y gestos.

Aparte de esto, me resultó curioso escuchar el cuento contado por otra persona que no fuera mi madre ni yo misma. La versión era un poquito distinta, es lo que tienen los cuentos, y más los tan contados, que cada cual lo adapta un poquito. Leyendo un poquito para esto me he enterado de algunas cosas interesantes y he leído la versión de Los Hermanos Grimm, en realidad un poco mezcla entre la versión de la sesión y la mía.

Lo que si me gustó mucho es que era una sesión muy educativa, me explico: Se hacía mucho hincapié en que la mamá de Caperucita le dijo que no hablara con extraños y que no se entretuviera, que fuera directa a casa de la abuelita y que Caperucita la desobedeció y por eso pasó lo que pasó. Al final del cuento hizo como un resumen preguntando a los niños que había hecho mal Caperucita y les recordó a los peques que tienen que hacer caso de lo que les dicen sus papás, que no hay que hablar con extraños...en fin, que hay que ser prudentes y "sólo hay que hablar con las personas desconocidas cuando estemos completamente seguros de que son muuuu buena gente", así lo dijeron ellos.

Versiones del cuento hay muchas pero tengo en casa La verdadera historia de Caperucita de Kalandraka, esperando a que pasen los meses para regalársela a David, que por ahora ya está servido y creo también que es para más mayorcito. Yo a ver si tengo un ratito y lo leo, que tiene muy buena pinta por el vistazo que le he echado.

La verdad es que tengo un poco olvidados los cuentos de siempre, a excepción de Los siete cabritos, Pulgarcito (garbancito), Los tres cerditos y El gato con botas, que se lo cuenta su papi divinamente. ¡Oye! ¡Que no son tan pocos! ¿cuales quedan?

Ricitos de oro, Hansel y Gretel, El Patito feo, El sastrecillo valiente, La ratita presumida ,Juan sin miedo, Pedro y el lobo, El flautista de Hamelin, Rapunzel, Juan sin miedo, Garbancito, Juan y las habichuelas mágicas, Pinocho, La princesa y el guisante.
¿Cuales más? Además de los versionados por Dysney: Blancanieves, La Cenicienta, La sirenita

¿Recordáis alguno más?




8 de enero de 2012

Mi regalo de Reyes by Silvia Gándara

Quería renovar un poquito mi surtido de pendientes, que es de mis pocos caprichosos, así que qué mejor que encargárselos a Los Reyes Magos. Como soy un poquito especial y para ponérselo más fácil me encargué yo misma de la elección. 

Me gustan más bien larguitos, que son los que mejor me sientan. Me encantan las creaciones de Silvia Gándara y desde hacía mucho quería tener algo suyo, incluso me planteé incluirla entre mis proveedores para la tienda, porque hace unas cosa tan bonitas. Mirando y remirando por su tienda on line no encontraba exactamente mi idea me puse en contacto con ella para hacerle el encarguillo.

Tengo que decir que Silvia es un sol, con razón hace unas cosas tan preciosísimas. Y cuando abrí mi regalo de Reyes...¡que bonitos mis pendientes! y la presentación...una pasada. Prometí una foto con ellos, pero mi marido es tan torpecito que no ha sido capaz de hacerles una de cerca que estuviera enfocada. ¡Qué se le va a hacer!

Tampoco es que yo sea mucho mejor fotógrafa (y sus Magestades de Oriente no se ha acordado de apuntarme al curso de fotografía), pero lo intento. 
Pero comparad con la que publica Silvia en su blog para un concurso con un par de pendientes como los mios. Mucho mejor ¿verdad?

Que conste que yo intento mejorar por imitación pero cuesta. En cuanto pueda me regalo yo el curso.

Este es otro juego de pendientes y broche que aunque obviamente no es de Silvia, también me gustó mucho.  Lo compré en Etsy, pero no puedo poner en pie a quien.

¡Ahhhh! Y al final conseguí mi "agenda favorita". Ya os digo que soy un poquito especial para mis cosas, bueno, quizás incluso maniática, pero llevo creo que...(a ver, en la carrera ya la usaba...¡¡¡¡¡¡12años!!!!!!),  ¡no puede ser! 12 años, por lo menos, utilizando la misma marca y formato de agenda. Con una excepción, el año pasado, que como estaba con la tienda y allí tenía un gran cuaderno no la necesité. Y este año casi, casi me quedo sin ella, incluso tuve un momento de pánico, pero...la conseguí y aquí está, al ladito de la última, porque también tengo la costumbre de guardarlas varios años. 

Ya no tengo excusas para organizarme ni para olvidar las cosas.

Las canas. Nacen o se hacen

Eso es lo que me ronda la mente desde hace unos días.

En un par de semanas me he encontrado y eliminado dos canas tan largas y rizadas como todo mi pelo.
Vamos a ver: si yo me arranco las pocas canas que tengo nada más salirme, cuando son sólo retoños, que como son tan poquitas pues no me cuesta nada, entonces...¿como es posible que se me escaparan estas dos?

Yo creía que las canas crecían de repente blancas y punto, pero es que estas eran tan largas que... ¿no será que le pelo normal en algún momento decide volverse blanco?

Entonces las canas, nacen o se hacen, é ahí la cuestión.

Y como esas cuestiones tontas me quitan el sueño me he puesto a buscar información sobre el tema y creo que ya he resuelto mi intriga.

Lo que le da el color al cabello es la melanina, un pigmento presente en nuestro organismo que da color por ejemplo a nuestra piel (los lunares son acumulación de melanina). El cabello tiene 2 tipos de pigmentos: uno claro y uno oscuro. Estos se combinan dando como resultado toda la gama de colores de cabello que conocemos, prevaleciendo en algunos casos los pigmentos oscuros y en otros los pigmentos claros.

La melanina en sí se constituye de melanocitos, que son células de pigmentos. Estas se distribuyen sobre la superficie del cabello, y cuando se instalan inyectan los diferentes tipos de pigmentos en la keratina del cabello, proporcionándole su color.

Cuando el funcionamiento de los melanocitos comienza a decrecer, el cabello va perdiendo su color, y la composición genética del individuo determina el grado de ocurrencia de este proceso. Es por esto que no todos comenzamos a tener canas a la misma edad, existiendo incluso personas en las que éstas jamás aparecen.
http://www.ojocientifico.com/2011/06/22/como-se-forman-las-canas

Y cómo no, siempre hay alguien que se ha hecho la misma pregunta antes que yo y personas duchas en la materia que le han respondido.
http://ar.answers.yahoo.com/question/index?qid=20060719195947AAGgKM2

Y gracias a todo ello ya tenemos una conclusión:

Como todo el envejecimiento de nuestro cuerpo es un proceso, las canas primero se hacen. Cuando los melanocitos empiezan a dejar de funcionar correctamente el cabello empieza a perder su color, por eso podemos encontrarnos pelos que tienen partes de su color normal y otras partes blancas. Después de esto, cuando los melanocitos de ese folículo ya dejan de funcionar del todo, los siguientes pelos que naceran de el carecerán de pigmento, o sea, que ya nacerán canas.

Las canas, nacen y se hacen (pero en orden inverso). Ya puedo dormir tranquila, hasta la próxima incógnita tonta. Y que conste que a mi eso de que me salgan canas "plin pelotín, que yo duermo en pikolín".


Los coletazos de las Navidades. El día de Reyes


Ayyy! ¡Qué día de Reyes! o días más bien hemos pasado.

¡Yo que ni me acuerdo de cuando dejé de tener ilusión ese día! ¡Yo, que desde muy pequeña les daba argumentos a mis amigos sobre lo absurdo de los Reyes Magos! Eso sí, yo les daba todas las razones, para que cada uno utilizara su cabecita y llegara a la conclusión lógica. Nunca le dije a nadie lo obvio. 

Con un niño en casa...todo cambia. ¡Qué ilusión! No por mi, claro, si no por él, por verle la carita en la cabalgata, por irnos a la cama temprano, por los regalos...

Estas han sido sus terceras Navidades. Las primeras era muy pequeño y además las pasó con gripe. No cuentan. El año pasado si que las disfrutamos, pero este año...

Abrimos boca con el Calendario de Adviento, recibimos a Papá Noel y viendo belenes, cantando villancicos y disfrutando del ambiente de la ciudad esperamos pacientemente la llegada de Los Reyes Magos.

La Cabalgata del día de Reyes pasó un poco sin pena ni gloria. A la cama con el cuento de Matias, dos veces y a dormir. Y por la mañana, él, que se quiere levantar nada más despertarse, y a pesar de ser mucho más tarde que de costumbre va y dice que quiere dormir más tiempo, todo esto tapado hasta la cabeza.  Y cuando consigo llevármelo al baño.  

Mamá, cuando termine de hacer pipí me voy a la cama otra vez.
¡Pero David, que los Reyes Magos han venido y te han traido regalos!
Mamá, ¿los Reyes Magos? ¿ya se han ido?
(Ahhh! ¡Ya entiendo!) ¡Pues claro!
¿Y los pajes?
También
¿Y los camellos?
¡Claro que sí!
¡Ahhhh!¡Bien!¡vamos a ver los regalos!

¡El pobre, se pensaba que los Reyes estaban en casa y le daba miedo!

A por los regalos. Su cocinita le ha encantado. ¿Os he hablado de ella? Pues es una mesita de noche del Ikea que teníamos con la tapa estropeada. Un poco de vinilo blanca para igualar la superficie. De colores para los fuegos e indeleble para delimitar la zona vitro. Y los accesorios...una batería de cocina de Ikea que ya tenía, un set de batería, platos y cubiertos, una cestita con montones de cajitas de cartón y una caja de madera con comida también de madera precortada y unida con belcro con su tabla y sus cuchillos para cortarla De verdad. Todo bien colocadito para que esté mono y "e voilà", una super cocinita por cuatro duros abierta a la imaginación.


Después a ver de nuevo a los Reyes. Al Mercantil (el club del que somos socios). Allí viendo a sus Magestades de cerca y recibiendo de sus manos montones de caramelos e incluso un regalo y con banda de música incluida...eso sí que fue mágico. Por cierto, que salió en las noticias del Canal Sur, que arte.

Después intercambio de regalos con los primos y sus amigo Pablo y más regalos: sus instrumentos musicales y su "caballo especial", que como de imaginación se trata es de los de toda la vida pero con sonido de trote y relincho. Como ya tenía la espada (de amdera y pegada con fixo), sólo le faltaba el caballo para ser un caballero. 






Pero es que aquí no queda la cosa. Por la tarde...otra cabalgata, la de Triana. Ésta en primera fila y pidiéndole cosas a todos los niños y a los beduinos. ¡Qué divertido!


Que buenas navidades hemos pasado, pero menos mal que ya se han acabado y ¡hasta el año que viene!, que ya sólo quedan 361 días. Ah, no, que este año es bisiesto. 362.

4 de enero de 2012

Hoy leemos Cuando a Matías le entraron ganas de hacer pipí. Navidades de cuento


Que me encanta leer es bien sabido por los que me seguís, que desde que David está con nosotros he volcado ese gusto por la literatura en el también lo sabéis.


Aun a riesgo de sobrecargarlo y creo que quizás más por mi propio placer que por el suyo, cualquier excusa es buena para añadir un título más a su biblioteca particular y Papá Noel no iba a ser menos que yo y para la ocasión le reservé uno de los que tenía en la tienda.

Cuando a Matías le entraron ganas de hacer pis en la noche de Reyes, de Kalandraka, muy apropiado para estas fechas.

El tren de Matías, chu, chu, chu
corre por las vías, chu, chu, chu

Esa es la cancioncilla que se inventa Matías pensando en el tren que le ha pedido a los Reyes Magos, pero tiene un problema porque los Reyes no les dejan juguetes a los niños que están despiertos y el ¡se hace pipí!!!!!

El caso es que desde el 25 a David le ha dado por decir que Los Reyes le van a traer un tren con una locomotora y tres vagones: uno rojo, uno azul y otro amarillo, pero claro, como no estaba en la carta pues los Reyes ni caso le van a hacer.

No deja de parecerme curioso que familias a las que no conoces de nada tengan una "filosofía" por llamarlo de alguna forma, tan similar a la nuestra. Leyendo una de las entradas del blog de Begoña, Tea on the Moon, me di cuenta de que su Navidad, la nuestra y la evolución de ambas había sido calcada, además de lo parecido que era nuestro criterio en esto de los regalos. 

Papá Noel, que no tiene carta, le ha traido a David, además del cuento de Matías, pintura de dedos (que se le había acabado), papel de seda, folios y cartulinas de colores, un maletín de pasta blanda con moldes y accesorios, dos cuadernillos de pegatinas: Festival de los pequeños artistas de Combel con adhesivos con formas geométricas de distintos tamaños y colores para completar los dibujos a modo de collage y un libro para pintar: Pequeño agujero de Coco Books, encantador.

Ahh! Y dos libros más, La Granja al dedillo y Los animales marinos al dedillo de Combel. Para tocar y aprender cositas de los animales. 

A los Reyes Magos sí que le ha escrito carta, a saber: una cocinita, una trompeta, un micrófono, un caballo especial y aunque no ha pedido ningún libro seguro que le traen alguno y yo ya sé cual va a ser...

Podéis leer la entrada de Begoña aquí y de paso deleitaros con sus fotos, además su recopilación de libros de temática navideña tiene muy buena pinta, como también la de Montse de De la mano por Sevilla (aquí), así que el año que viene prometo consultarlas.

Lo de la caja de los libros navideños me ha parecido una idea sencillamente genial, así que la pondré en práctica, eso sí, espero encontrarla el año que viene, porque este año no hemos podido adornar el árbol y la casa en condiciones porque no hemos encontrado la caja de los adornos del año pasado.

Espero que los Reyes Magos os traigan muchos regalos porque seguro que os habéis portado muy bien.








1 de enero de 2012

Feliz 2012!!!!

Se la cojo prestada a Mar, de El blog de Mar,
 que hace unas cosas tan monas...
Ea!!! Pues ya hemos entrado en el nuevo año, y como dice David: Y ¿qué hay dentro?. Pues ya veremos.

¿Os tomásteis las uvas? Nosotros con la Pantoja y "su familia". David tres minutos antes de la cuenta y a la hora de las campanadas, cuando comenzaban los cuartos se tiró para la teta, así que esas han sido sus uvas de la suerte. Eso si que es una declaración de intenciones ¿no creeis?.

Mamá, quiero pecho, me decía ayer, después de escuchar a mi tía comentar: Pero este niño, ¡¿todavia toma el pecho?!

Yo ya tengo hecha mi lista de buenos propósitos, esa que yo siempre hago en Septiembre (aunque sea en mi mente) al volver de vacaciones, que es cuando para mi deberían de comenzar los años. Pero este año es especial, a final de mes cierro la tienda y comenzamos una nueva etapa así que siíes este un buen momento para propósitos. Y son pocos e incluso típicos, pero son los mios. Y allá van

Adelgazar, que después del embarazo...y ya van más de dos años.
Nadar, por lo menos tres veces en semana, en beneficio del primer propósito y de mi espalda, mi cadera, mis piernas y tooooodo mi cuerpo, que me duele por todas partes.
Echar de mi casa a mis amigas "las pelusas", que aunque bien recibidas durante un tiempo, ya va siendo hora de proceder al desahucio.
Disfrutar mucho de mi familia.
Aprender a hacer esas maravillosas galletas que veo y leo por todas partes, aunque vaya en contra del primer propósito, pero para eso necesito un horno, así que...
Comprar un horno.
Mejorar mis fotos haciendo un cuso de fotografía de L´atelier, así que si los Reyes Magos me lo quieren regalar, están a tiempo.
Organizarme, necesario para todo lo demás y para ello hacerme con mi agenda favorita, que aunque sé que voy tarde todavía tengo esperanzas.

Podría seguir, pero creo que con esto ya me vale.