Alabo la valentía de las personas que asumen la tremenda responsabilidad de poner en sus manos las vidas de otros, no sería capaz de hacerlo, demasiada responsabilidad, demasiados miedios. Creo que están hechos de otra pasta los que son capáces de hacerlo, los médicos.
Tienen que formarse, tienen que practicar para aprender, nadie nace sabiendo. Conocimientos, instrumental, técnicas, diagnósticos...cuan fácil puede ser equivocarse, porque somos humanos y nuestro cuerpo es una maravillosa y compleja maquinaria, porque ellos también lo son, y aunque valientes y entregados, también pueden equivocarse, se equivocan, y cuando esto sucede, las consecuencias pueden ser fatales.
Había pasado de puntillas por el titular de la noticia al encontrarlo por las redes sociales, pero hoy, hace un rato, casi al fin del programa de radio de la Asociación Cuídame de Utrera, se han hecho eco de la noticia y así, con los auriculares puestos mientras cocinaba unos garbanzos, me he sumergido en el parto de esa criatura. Una mujer joven, inmigrante, sin recursos, en uno de los momentos más importantes de su vida, llena de indefensión, de miedos, rodeada de aprendices de médicos, jugando por turnos...he imaginado cómo uno a uno le iban introduciendo los forceps, iban intentado atrapar la cabecita de ese bebé, he sentido cómo se rompía, cómo la rompían...he escuchado el diagnóstico que firmó el médico que lo atendió en urgencias donde fue traslada por la lesiones: fractura craneal severa con hundimiento del hueso parietal, hemorragia intracaneal, infarto córtico-subcortical, convulsiones, Hematoma epidural secundario a trauma obstétrico, hipotonía, infarto isquémico, ...y sin entender nada de esto, he tomado conciencia de las graves lesiones que esta niña ha sufrido, y he llorado y llorado, sigo llorando, por la forma en que se ha truncado su vida, la de su madre, la de su familia completa, si es que la tiene...pienso en cómo se sentirán esos futuros médicos, que ya, comenzando han sido "responsables" de semejante resultado...que ya cargarán con esta pena. Lloro también por ellos y admiro aún más a quién es capaz de jugar a ser dios, a quienes salvan vidas, o lo intentan, a los que ven cómo se les escapa de las manos sin que puedan hacer nada...tremenda responsabilidad la que asumen.
Cosas así no deberían pasar nunca
Joder...Había oído la noticia de refilón, no sabía que el bebé había sufrido lesiones...Poco puedo añadir. Qué pena. Por todos...Buff...
ResponderEliminarUn abrazo corazón.
AYYY dios mio que horror pobrecillas madre mia que mal rato estoy pasando .::((( un beso
ResponderEliminarA mí me dieron escalofríos leyéndolo y hoy todavía continúan. Nunca deberían hacerse prácticas de este tipo con seres humanos. Es horrible.
ResponderEliminarUn beso.