25 de diciembre de 2013
23 de diciembre de 2013
Cosas que me gustan de su cole. La actuación de Navidad
Podría enumerar muchas cosas que me gustan del cole del pollito y creo que lo hiré haciendo por aquí de vez en cuando, porque al escribirlo parece que tomo más consciencias de las cosas.
Voy a empezar por una tan banal como las apariencias. La actuación navideña de los churumbeles suele ser un momento de estrés para las mamis (que no se me ofendan los padres, pero normalmente somos notras las que nso ocupamos de "estas cosas"). Que si hay que vestirlo de castor pastor, que si le ha tocado de copito de nieve o que si esta vez toca de elfo de Papá Noel. El caso es que a veces, quien se encarga de preparar la función, pensar el decorado y maquinar los disfraces no piensa ni por un asomo en el grado de dificultad que puede entrañar conseguir tal o cual material, el coste económico que supone, la habilidad que hay que tener para hacerlo que oiga, no todo el mundo es "apañao", por no hablar del tiempo invertido para quizás:
1- Media hora de función
2- Que el churumble le de un avenate de vergüenza y no quiera ni salir
3- Cualquiera más que se os ocurra
Y aquí entra nuestro cole. El año pasado unas túnicas blancas a modo de poncho pintadas cada una de su padre y de su madre con una gran flor en el centro y espumillón grapado en el dobladillo. Este año túnicas/poncho lisas de distintos colores y unos puños de cartulina y papel seda a modo de pompones a juego. Aquí los "disfraces", por llamarlos de algún modo porque no creo ni que entren en esa categoría, se guardan de una año para otro y van en el lote de la clase y curso, como las mesas y las sillas.
No voy a contar los múltiples beneficios de la reutilización de los ropajes porque es obvio (más barato que el mato, nadie se come la cabeza y no acumulamos trastos...ea, al final he enumerado un poco), pero el quit de la cuestión...¿Es tan importante el modelito que llevan nuestro pollitos? Pues va a ser que no. Señores, que todos estamos embobaditos perdidos mirando las monerías que hacen nuestros bástagos. Si la túnica le queda larga o corta, si se ha pisado el spumillón y lo arrastra por el escenario, si se le ha roto el pompón de la muñeca...nadie se da cuenta, porque contemplamos embelesados como hacen sonar la clave, cómo cantan aquel villancico en francés que ni siquiera lo había ensayado en casa o cómo presentan cada interpretación aferrándose al mircófono acompañado de un amigo. Y eso es lo que de verdad importa ELLOS
20 de diciembre de 2013
Oliver Twist, el musical de La Tarasca
Detrás de las empresas, de las marcas hay personas y a veces tras una colaboración hace que crees vínculos con ellas. Eso ha pasado con Patricia de El Ciempies Zapatos. Gracias a ella, mamá de una de las niñas que actua en la obra, tuve la oportunidad de aisitir al ensayo general del musical Oliver Twist en el local de La Tarasca. Estuvimos hablando con Carmen Montes, que nos contó de primera mano los intrínculis de esta producción.
Oliver Twist, una historia con un gran fondo social aún más en esta representación. Niños de familias y casas de acogida, sin experiencia en eso del teatro, codo con codo aprendiendo juntos. Talleres de empleo para la realización del vestuario. Alumnos de la Escuela de Arte Dramático entre los actores y alumnos de instituto maquillando...todo bajo la dirección de Ramón Bocanegra.
Ver en el local de ensayo un par de días antes del estreno a todo el elenco fué increíble. Los niños revolucionados, el director poniendo órden, los mayores a medio caracterizar, dibagando por el local calentando sus voces...Un par de horas estuve allí y ya, sólo por haberme colado en su mundo esas horitas, estaba hasta nerviosa en el estreno.
¡Qué emoción cuando comenzó! Ver a esos mismos niños allí en el escenario, delante del teatro abarrotado. Me acordaba lo mal que lo pasé cuando subí al escenario del Lope de Vega para la entrega del Premio al Mejor Blog de Sevilla. ¡Por dios! que imponente y ellos, allí, tan pequeños viviendo una experiencia taaaaan grande. Sin duda no lo olvidarán en su vida. Ahora vine tal escena; estornuda Oliver; ains, qué le pasa con el pantalón;
atentos niños, ahora tenéis que cambiar de posición; ups, se ha ido el
sonido un microsegundo, ole, ole, ni un gallo, ay que bien lo han
hecho...Horas y horas de ensayos con la recompensa de los aplausos al final de la obra.
Con la maravilla de que de esos cuerpos, tan "normales" salgan esas voces. Siempre me deja sobrecogida.
Puede sentirse orgullosa la gente de La Tarasca por haber sacado adelante este proyecto con la participación de tantos. Me gustan estas montañas que se hacen grandes con granitos de muchos.
Enhorabuena
Oliver Twist se estará representando durante todas las navidades en El Teatro Central. Nosotros pasamos una tarde fabulosa.
Aunque está catalogada para todos los públicos, nosotros no llevabamos al pollito y creo que acertamos, aunque representada por niños, la historia es muy cruda y el espéctáculo demasiado largo como para que un niño de cuatro años aguante sin problemas. Pero ya se sabe, hay niños y niños.
Disfrutadla y si lo hacéis y queréis compartid vuestra expericencia a modo de comentario
PD. Muchísimas gracias a Carmen y a Ramón por permitirme colarme en su mundo y a Patri por servir de intermediaria
PD. Muchísimas gracias a Carmen y a Ramón por permitirme colarme en su mundo y a Patri por servir de intermediaria
18 de diciembre de 2013
Un collar de perro para un pollo
Mamá, quiero un collar. Un collar así, negro con bolitas doradas.
Yo me imaginaba un cordón ensartado con cuentas redondas. No había problema
Vale, David. Ahí tengo bolitas guardadas, vamos a hacerlo
Pero al verlas...No mamá, así no, Yo lo quiero así negro con bolitas doradas
Cordón negro con cuentas doradas...lo iba visualizando kitsch total
¿Como éstas?
No, como éstas
Ahhh plateadas. Se enmienda la cosa, odio lo dorado
Venga pues vamos a hacerlo
No mamá (ya perdiendo la paciencia) de bolitas así no. Yo lo quiero así negro con bolitas doradas, bueno, plateadas, así planas, como los que llevan los baterías de rock, así pegado al cuello
La certeza. Lo había sabido desde el principio, pero albergaba la esperanza de que no me estuviera pidiendo eso.
Vamos a buscar una foto a ver...collar cuero y tachuelas...Con menos bolitas, con más negro, más estrecho, no, con pinchos no (ains, menos mal), con una sola fila...¡¡SI, ASÍ mamá, ASÍ!! pero pegado al cuello
Después de muchos ¡si, vamos tu estás loco! y de una dura negociación, porque en eso de negociar con pollos no me gana nadie, llegamos al acuerdo y cambiamos el collar de perro de batería rockero por uno "de dentición", pero pegado al cuello ehhhhh que no se me olvidara ese detalle.
Y total, que yo podía ir a comparlo a donde sea que se compre eseo, pero no, a mi se me metió en los huevos, que para eso soy gallina, que compraría las cuentas y yo haría con estas manitas.
Y total, que yo podía ir a comparlo a donde sea que se compre eseo, pero no, a mi se me metió en los huevos, que para eso soy gallina, que compraría las cuentas y yo haría con estas manitas.
Tres veces se lo tuve que acortar para que se quedara pegadito al cuellopollo, para que depués de mirarse y remirarse en el espejo y darme las gracias por activa y por pasiva me dijera que no lo quería llevar puesto porque le daba vergüenza ¡¡CALDITO SEAS POLLITO!!
16 de diciembre de 2013
#troteando con Megafounder
Son tantas las acciones solidarias que veo a diario a través de la red, en carteles por el barrio, que llegan a través de whatsapp... con las que me gustaría colaborar que simplemente no podría. No podría y no puedo, nuestra economía no es precisamente muy bollante ahora mismo. Lo que si puedo es aportar desde este rincón mi granito de arena haciéndome eco de alguna de ellas.
Si habéis montado a caballo conoceréis la sensación. Mientras que estás ahí arriba te sientes wouuuuu. Estás en la cima del mundo. A pesar del temor, si eres inexperto (como es mi caso), te sientes grande, poderoso. Te sientes genial. Un chute de adrenalina y de buen rollismo. Si esas sensaciones produce en cualquiera de nosotros, imaginad cómo se sienten estos niños, donde el tiempo que dedican al contacto con estos animales va más allá del placer y se convierte en algo terapéutico.
Así que si quereís colaborar a que estos niños sigan recibiendo su terapia, haced vuestra aportación a #troteando en Megafounder y si no puede ser económica, que sea al menos como la mia.
Twitter puso en mi camino #troteando con este twett de Megafounder (@Megafounder_es)
Colabora a que 10 niños con #autismo puedan seguir su terapia ecuestre un año más http://t.co/SPMO7fZVzg #troTEAndo pic.twitter.com/WPl0oqgYnF
— Megafounder (@Megafounder_es) diciembre 11, 2013
Hice un RT y a los pocos minutos llegó a mi bandea de entrada un mail de la responsable de proyecto en Megafounder con toda la información de la campaña. Eso es eficicencia, si señores. Eso es poner las cosas fáciles para ayudar a otros y yo quiero hacer lo mismo.
Copio aquí parte del contenido del mail:
#troteando becas
de terapia ecuestre para niños con autismo. Es un proyecto conjunto de
una fundación de León y la asociación de autismo de la provincia.
Aplican la terapia ecuestre a niños con TEA como una terapia que
complementa a todas las demás actividades que hacen los niños, y está
dando unos resultados magníficos.
Para el año que viene no hay financiación cerrada y si no la conseguimos es muy probable que los niños no puedan ir a a la terapia, y por eso hemos abierto esta campaña.
Para el año que viene no hay financiación cerrada y si no la conseguimos es muy probable que los niños no puedan ir a a la terapia, y por eso hemos abierto esta campaña.
Está tan sumamente bien explicado en qué consiste el proyecto y el porqué de esta campaña de crowdfunding que sólo me queda instaros a que clickéis en el link a la página: www.megafounder.com/troteando y os empapéis de todo.
Así que si quereís colaborar a que estos niños sigan recibiendo su terapia, haced vuestra aportación a #troteando en Megafounder y si no puede ser económica, que sea al menos como la mia.
13 de diciembre de 2013
Hoy leemos Flon-Flon y Musina
La Guerra, ese es el tema que aborda este libro. Qué tema más extraño para un niño. No porque no sea adecuado tratarlo con ellos, sino que es algo tan lejano, tan etéreo que es difícil de enteder. Gracias a quien sea que tenemos la suerte de vivir en ese desconocimiento.
Flon-Flon y Musina de la colección El Barco de Vapor, de SM abre de manera dulce, casi susurrando una ventanita a ese mundo de horror.
Se lo leí al pollito antes de dormir. Captó su atención de inmediato. El comienzo que escuchaba se parecía muchísimo a su propia historia. Cuando sea mayor me casaré con Carmen Musina.
Pero la guerra, llegó sin saber qué habían hecho para despertarla. Una cerca de espino separaba sus mundos. Flon-Flon no podía siquiera decir su nombre, Musina. Él quería luchar contra ella, obligarla a marcharse, pero la guerra era demasiado grande. Lo destrozaba todo. Y un día acabó y sólo se oyó silencio. Su padre regresó cansado. La cerca de espinos continuaba allí, pero en el silencio, Flon-Flon pudo oir una voz que lo llamaba. Era Musina.
Mudo permaneció toda la historia. Sólo me detuvo en esta imágen.
¿Qué es eso mamá? Es la guerra. ¿Y estos hombres? Son muertos pollito, en la guerra muere mucha gente. Oh, pues que rollo. Con esa vanalidad zanjó el tema. Muchas veces me ha dicho que le gusta la guerra, sin saber si quiera qué es. ¿Cómo podría gustarle?
Parece mentira como un libro aparentemente tan sencillo, puede hacernos sentir un poquito de la tristeza de verse envuelto en algo así de una forma tan bella. Cómo, sin vivirla, le ha hecho tomar conciencia de lo que significa.
12 de diciembre de 2013
De lactancia materna y la necesidad de BUENA ayuda
Soy una madre de leche, quién me sigue, me conoce, lo sabe. Soy una madre de leche ya no sólo porque mi hijo continúe mamando a demanda, sino porque en la medida de lo posible defiendo los beneficios de lo que la madre naturaleza ha diseñado para nosotros: que nuestras crías sean alimentadas de nuestro propio cuerpo, la lactancia materna
| Fotografía de Inma Tercero |
He empezado la casa por la ventana, debería haber explicado porqué vuelvo a hablar de lactancia en este tono. Hace unos dias en un medio local se hacían eco de una noticia.
"Con el objetivo de ayudar a mujeres de (x y x muncicipios) que no
pueden alimentar a sus bebés con leche materna y que por la difícil
situación social que afrontan no pueden acceder a leche maternizada,
con el consiguiente perjuicio para la salud de los lactantes", una asociación de mujeres lleva a cabo un proyecto de donaciones de leche de iniciación a familias que lo necesitan con la financión de una entidad financiera. La directora de le entidad, se manifestaba así "se trata de un proyecto de primera
necesidad porque permitirá la correcta alimentación de bebés recién
nacidos en esta situación de emergencia social en la que nos
encontramos".
Muchos de vosotros pensaréis, ah, pues qué bien, pero es que no está bien, falla la base. No está bien porque el dinero no debería destinarse a repartir leche de fórmula sino que debería destinarse a dotar de la información y del apoyo que las mujeres necesitan para lograr con éxito una lactancia materna normal, eso que por falta de costumbre, de confianza en nuestra propia naturaleza, por tantos falsos mitos y miedos infundados ha dejado de ser.
Las familias desfavorecidas no necesitarían gastar ni un euro en alimentar a sus hijos si se inviertiera en los mecanismos oportunos y necesarios para la cosolidación de la lactancia materna en esta sociedad nuestra que la tiene tan olvidada. Porque ¿porqué pagar por algo que es gratis?
Estoy completamente segura que si la lactancia materna reportara tanto dinero a alguna gran empresa como lo hace la leche de fórmula, habría muchos más empeñados en promoverla, en cuidarla, en potenciarla, pero no, no hace rico a nadie, o más bien sí, sólo "hace rico" a las parejas madre/hijo que la disfrutan y eso al fin y al cabo, no cuenta
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