Ayer fue el primer día de colegio del peque. Después de todo el verano haciendo campaña de lo guay que era eso, de lo bien que lo iba a pasar, de la amigos que iba a tener...llegó el momento.
Ha sido todo muy desconcertante porque habían recurrido el proceso de admisión de los alumnos y hasta el jueves pasado no supimos a ciencia cierta que iría a ese colegio. El viernes tuvimos la reunión con la directora, las profesoras, la psicóloga y la doctora del equipo de orientación educativa. Nos avisaron de un día para el otro así que muchos tuvimos que ir con los niños. Después de las presentaciones y de contarnos un poco la dinámica del centro nos repartieron las tarjetas con el nombre de los niños en dos colores, para diferenciar francés e inglés. Así que ya pudimos conocernos algunos padres y conocerse algunos niños. Es genial porque son cuatro niños más de los que van al parquecito que están en su clase. No son "sus amigos" pero son caras conocidas, con los que ya ha jugado (y se habrá "peleado") en otras ocasiones. También para las madres, que muchas ya nos conocíamos de vista y que ahora, al coincidir todas las tardes podremos estar más conectadas.
Seguimos estando contentísimos de que por fin haya entrado en este cole, por todo. Por la cercanía a casa, apenas 10 minutos a paso de niño que no quiere andar, porque hay muchos conocidos en su clase y en la otra, niñ@s a los que verá por la calle, en el parque, en la piscina...su profesora me causó una impresión estupenda. Una mujer "mayor", quiero decir que no es la típica chica recién salida de la carrera (ojo, que eso no me hubiera importado en absoluto, que salen con muchísimas ganas de trabajar y se que lo hacen igual de bien) se ve muy cariñosa y sobre todo a David le cayó bien. Ya el primer día le dijo adios y cuando entramos el lunes corriendo fue a saludarla.
No se si comenté que el cole tiene dos líneas: francés e inglés y todos los niños reciben clases DE los dos idiomas pero de su línea además reciben clases EN ese idioma. Nosotros elegimos francés porque pensamos que fuera del cole tiene más acceso al inglés a través de clases extraescolares, películas, canciones... y que de esta forma saldrá con los dos idiomas. Como tienen plaza asegurada en el instituto del barrio y también tiene las dos líneas, esta formación en los dos idiomas la continúan allí.
El primer día entraba a media mañana y nosotros teníamos que hacerlo con él, acompañarlo a clase y estar allí un rato para después de despedirnos volver a recogerlo a los tres cuartos de hora. Entró feliz con nosotros y se sentó donde la seño le dijo emocionado, esperando a que fueran entrando todos. Después se pusieron a jugar sin ni siquiera prestarnos atención, pero cuando fuimos a despedirnos...se puso a llorar como un descosido abrazado a nosotros. Nos fuimos dejándolo así, yo con una pena...y encima cabrada con el papi que decía que intentaba consolarme diciendo que todos los niños, lloran, que no le pasa nada por eso y que ya se le pasaría. Pues a mi que los otros niños lloren me importa un pimiento, si pasa porque él llore, porque se siente abandonado y eso me apena, aunque se que es normal, pero el momento chofff! no me lo quitó nadie.
Pedazo de momento el reencuentro ¡qué abrazo!¡qué cara de felicidad!
Salió encantado de la vida explicando que había llorado un poquito cuando nos fuimos pero que se lo había pasado muy bien. Comió superbien, pidió dormir siesta O_O en la cama con su tetita. Después tarde de parque, de encuentro con amigos...
Hoy el segundo día. "No quiero ir al cole", "me quiero quedar en casa con mamá" o "quiero ir al cole pero que os quedéis a verme practicar" han sido su frase de la mañana. Toque de queda a las 7.30 para que se tomara tranquilo el pecho mientras se despertaba, desayuno y protestas. Hemos llegado al cole con tiempo. Ha visto amigos de clase...pero al entrar...a llorar de nuevo. ¡pobre! Jesús estaba de vacaciones así que los dos nos hemos puesto manos a la obra con cosas pendientes. Yo como si se fuera a acabar el mundo me he limpiado toda la casa y a fondo el baño.
Me comentaba mi madre, dándolo por hecho, que tenía que echarlo mucho de menos, pero no, soy una madre la mar de insensible y hoy estaba de lo más a gusto. Eso es de lo mejor que tengo, me adapto a todo con una facilidad increíble así que si estaba sin él a disfrutarlo. La verdad, llamadme mala madre, pero que bien estaba con la casita en silencio, sin oirlo ni a él ni a los dibujitos, sin nadie que me interrumpiera, así, limpiando a mi bola, yo conmigo misma, pero es que dos meses acompañada TODO el día (y la noche) son agotadores. Además sabía que él estaba bien, que después de ese llanto inicial se lo estaría pasando bomba y así ha sido. Lo hemos recogido feliz, pletórico.
Lloré un poquito pero unos niños me tranquilizaron y me dijeron ¿qué te pasa? (me los como). He bailado, Me he comido todo el bocadillo, he pintado un animal salvaje, he puesto pegatinas, me he tomado todo el zumo, he hecho pipí, he salido al patio, he encontrado la plancha (el día anterior vi que había una plancha de juguete, que a el le encanta, y le encargué que la buscara, ahora quiere pedirle una a los reyes magos, pero pedirla por favor)...¡qué rápido habéis venido! (5 horas que se le han pasado en un pis pas, buena ).
Ahora está durmiendo la siesta después de haber comido super bien. Esa es otra historia que si casi no me creo y que la contaré en otro rato.