Una de las novedades de este curso (3º de infantil) en el colegio de David es un sistema de préstamo de libros. Cada viernes llevan uno diferente a casa que tienen que devolver el siguiente jueves después de leerlo (él) y hacer un dibujo. Se trata de pequeños libros en mayúsculas.
Podríamos decir que son los primeros deberes que ha tenido en su corta vida académica. ¿He dicho ya alguna vez que no me gustan los deberes?.
El principal objetivo es desarrollar su interés por la lectura. Para mi, más bien es que practique.
No estoy muy segura de que esta actividad de obligarlo a leer sea del todo beneficiosa para fomentar el interés por la lectura en mi hijo, porque este nuevo "momento cuentos" impuesto ha venido a interferir en nuestras lecturas diarias de forma un tanto negativa. Ha comenzado a percibir nuestro momento de disfrute como una obligación. No es lo mismo que te lean, que te cuenten, que esforzarte por leer, las sensaciones son diferentes.
Durante unas semanas vino a sumar minutos cada noche a nuestro momento cuento añadiendo un paso más a nuestra rutina: Una o dos emociones del Emocionario, él leía algunas páginas de su libro de la semana y para terminar el cuento el que hubiéramos elegido ese día.
Al final y sin querer, terminamos por separar su momento de tarea de la lectura de antes de dormir, a medida que coge soltura la tarea deja de ser menos pesadilla para volver se más gustosa. Pero como los días no dan para más se nos acumulan los días sin cuento de mamá.
Al final y sin querer, terminamos por separar su momento de tarea de la lectura de antes de dormir, a medida que coge soltura la tarea deja de ser menos pesadilla para volver se más gustosa. Pero como los días no dan para más se nos acumulan los días sin cuento de mamá.
Todo tiene pros y contras y a pesar de todo el balance de la actividad para nosotros es positivo. Probablemente si no fuera obligado de esta forma no habría practicado y abanzado tanto.
Decía un artículo que sólo el 13% de los padres leen un cuento a su hijo cada noche. No es que haya que hacerlo a la fuerza antes de dormir, ni que tenga que ser diariamente, pero este artículo viene a decir que eso de leerle a los niños se está perdiendo (por increible que me parezca por la gente con la que me relaciono) y si no les leemos, si no le dedicamos un rato a los libros, difícil será que desarrollen el gusto por la lectura.
Así que si además estos deberes de leer un cuento a la semana propician que en muchas familias se paren un ratito algunos días en torno a un libro, otro punto más a favor de esta tarea.
Me quedo con toda la parte positiva de la actividad y comparto con vosotros las indicaciones que nos dió la profesora del pollito que creo que son unas pautas interesantes para motivarlos con el ejercicio de la lectura, pero será en el próximo post, que este ya es muuuuuuuuy largo
Interesantísimo lo que comentas. Porque estamos en un momento en que creo que se pasan con las tareas para nuestros hijos. Gabi esta en primero de primaria, tiene deberes los miércoles y los viernes. Y además la Profe dice que hemos de leer cada día unos 30 minutos y la verdad..... No me da la vida.
ResponderEliminarObligar a leer no creo que ayude a fomentar la lectura. Yo como tú leo un rato con ella por las noches..... Ella lee unas linéas y yo termino...... Y eso que no me encanta que digamos porque no se me da nada bien eso de leer a un niño y captar su atención con mi relato.....todo y así lo hago y más si cabe porque ella me lo pide y disfruta.
Obligar y leer lo que nos mandan a ella ya no le motiva, no le gusta... Ella prefiere como tu bien dices emociones y sentimientos u otros cuentos que le apetecen en ese momento..... Porque la elección del título también es un buen momento para observar su estado de ánimo por ejemplo.
Espero ansiosa esas pautas..... A nosotros tb nos dieron unas.... Que ya publique y te invito a leerlas.
Un beso guapísima
Todo lo que sea obligado desmotiva más que otra cosa. Es un rollo, pero como explicaba se que es así en nuestro caso pero que a otras familias esta obligación les vendrá "bien". Complicado todo lo que no sea adaptarse a cada caso y eso la verdad es que es casi imposible.
EliminarNo creo que te ayuden mucho las pautas que nos dieron. Me gustaría leer tu post. ¿Me dices el título?
Muacc
Hola. en el cole de mi hija también hace este tipo de actividades para fomentar la lectura fuera del horario escolar. Mi problema es que a mi hija le encanta leer pero ella decide qué libros quiere leer en su tiempo de ocio y casi todasd las semanas vamos a la librería a elegir algún cuento... ahora al tener lectura obligatoria ya no le apetece tanto leer ese libro que trae del cole porque en el fondo es un libro impuesto... aunque como bien dices, todo tiene una parte buena y otra mala...seguimos en contacto
ResponderEliminarPues como le decía a Bea, deberían de adaptarse a cada niño. Si es un niño que suele leer en casa, pues ya está, ya lee. ¿Para qué obligarles a más? Así sólo se consigue lo contrario, que le cojan manía. :(
EliminarEspero que estas acciones no interfieran a la larga en su gusto por los libros, sería una pena