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30 de enero de 2013

La araña Juanita


mosaico araña 3La araña Juanita
viene para picarle
a David
en la barriguita!!!!

Desde que David era muy pequeño esa era una rima recurrente que terminaba en un ataque de cosquillas. Nos metíamos bajo las sábanas en plan cueva y la araña llegaba despacito... "La araña Juanita..." sus patas se veían al trasluz de las sábanas..."viene a picarle a David"...y su estado de nerviosismo crecía a medida que la araña se acercaba imaginando lo que se le venía encima..."en la barriguita!!!!!!" :DDDDDDDDDD

La semana pasada día hicimos una araña. No, no es que tuviera las fotos guardadas desde halloween, es más bien que nos empeñamos en hacer las cosas a destiempo, como cuando "celebramos" la navidad en verano

David descubrió en la caja de las manualidades unos depresores finitos y se empeñó en usarlos. Por ahí estaban también las patas de las arañas que hice para hace...¡dos hallowens!! (Anda pinchad aquí un momento, veréis que chiquitillo está el pollito). Manos a la obra
materiales araña
¿Qué explico? ¡Si está cantao!
Con el rotulador negro pintamos todo el depresor que será el cuerpo. Le pegamos los ojos y le ponemos  los limpiapipas pasándolas alrededor del depresor  y les damos forma.

mosaico araña 1


mosaico araña 2
Tonteando y poniendo caritas :)
Como una era poco, hicimos "un par" de ellas (nueva expresión que se ha aprendido y la usa cada dos por tres) y para que no estuvieran solas, un amigo fantasma
mosaico 4
Un rollo de papel higiénico, un poco de ese papel, pegamento y unos ojos móviles fueron suficientes.
Montones de ojos para ver en todas direcciones :)

28 de enero de 2013

La culpa y los buenos padres


la culpaDesde hace unos días, nos está sorprendiendo el pollito usando expresiones "desconocidas" en casa, como "yo he tenido la culpa" o "a sido por mi culpa". Me chirrían los oídos cuando lo oigo, me duele dentro, me revelo.

El otro día, comiendo, le había advertido que tuviera cuidado para no derramar un vaso de agua. Con esas mentes preclaras que tenemos las madres (si, ahora lo sé, es un don que te implantan en el momento del parto momento arriba, momento abajo) sabía que al final terminaría en el suelo y así fue. ¡Es mi culpa! fue su grito, ¡lo he hecho yo, a sido por mi culpa!, repetía. Y a mi se me rompió el alma, pensando en cómo de mal debía sentirse y elucubrando dónde habría podido a prender ese concepto. 

¡No pasa nada! Ha sido un accidente. Eso es lo que le repito siempre en estos casos, cuando realmente son accidentes. Si lo hace queriendo, que también se da el caso, no es la culpa el "reproche". Es que estoy nervioso y me entran unos nervios. No se porqué a la hora de la comida a veces , muchas veces, se pone así. 

Lo de la culpa tengo que suponer que lo aprendería en el colegio, en esa vida paralela y ajena a nosotros, aunque conociendo a su profesora me extraña mucho que venga de ella, quizás de algún compañero. En casa es imposible. Nunca usamos esas expresiones. 

La culpa, un sentimiento que odio. 
Sentirse culpable...que pesada carga, 
más aún para un niño de algo más de tres años.

De echo es una de las características de mi personalidad, el no sentirme culpable por casi nada (refiriéndome a las pequeñas cosas del día a día).
Conozco a padres que hacen suyas muchas de las cosas "malas" que les pasa a sus hijos y por ellas se sienten culpables, por no haber podido evitarlas. El niño se resfría y rápidamente piensan: claro, la culpa es mía porque lo dejé en el parque jugando hasta muy tarde. Mi visión es...huy, pobre, se ha resfriado (punto pelota). Sí, quizás yo lo tuve hasta tarde en el parque, pero ni se me pasa por la imaginación pensar que por eso se haya resfriado, porque otras muchas veces ha estado tarde en el parque y no por eso se ha rocurrido. No pienso que mi comportamiento haya sido el culpable. No me siento el centro del mundo en que todo lo malo le pase por obra y gracia de mi persona, como tampoco pienso que todo lo bueno le pase por "mi culpa" :)

Sé que puede sonar a dejadez, que puedo a ojos de muchos parecer una mala madre. Ese es otro concepto que me hace hasta gracia. O más bien un término del que estoy hasta el mismísimo jigui.
No, no me considero una mala madre, a pesar de permitir que sus comidas sean sota caballo y rey (y encima ni siquiera muy saludables), de no bañarlo todos los días, ni tan siquiera hacerle el lavado del gato, de dejarle dormirse sin almorzar casi todos los días (mi niño, que viene mataito del cole y con la teta va que chuta), de llevarlo al teatro teniendo fiebre pero está pletórico y feliz (chute de apiretal y palante. Con lo bien que nos lo pasamos), de dejarlo que se duerma a las tantas y que se pegue siestas de tres horas o más, de no acordarme de que se lave las manos o los dientes...porque resulta que es método de "dejadez" nos va bien, nos funciona de maravilla, SOMOS FELICES ASÍ. ¿Cómo voy a sentirme culpable por eso? ¿Cómo me voy a sentir una mala madre?

Compartía en face "Nunca he pensado yo ni oído a ninguna madre decir que ella es una buena madre y otra mala por haber elegido por el motivo X otra forma de crianza, sin embargo si he oído muchas veces a mamás defendiéndose de no ser malas madres aun cuando nadie las ha acusado de tal cosa. Creo que es un mecanismo de defensa ante un ataque imaginario". ¿Que lleva a algunas personas a sentirse atacadas cuando ven que otros no hacen las cosas como ellos? Creo que si estás "convencido" de que haces lo correcto, de que estás en el buen camino en TU buen camino, no cabrá en ti esa reacción de defensa a un ataque imaginario, simplemente fluirás en tu convencimiento, que al fin y al cabo es eso, tuyo y sólo tuyo. 

Mi madre me regaló un libro casi al nacer David, "Las reglas de los buenos padres (un código personal para que tus hijos y tu seáis felices)". Escrito con humor a veces incluso un poco irreverente. No diré que estoy de acuerdo con todo lo que dice, pero su primera regla lo resume casi todo y dice: RELÁJATE

"Todos los mejores padres que conozco tienen una cosa en común, se lo toman con tranquilidad. Y todos los perores están preocupados por algo"

"Los padres realmente buenos que me he encontrado esperan que sus hijos sean ruidosos, desordenados y llenos de vitalidad, peleones, traviesos y que se manchen de barro. Se lo toman todo con calma"

"Con los bebés te tienes que centrar en las cosas esenciales -que esté sano (las enfermedades comunes tipo resfriado se contabilizan como sano, esto es de mi cosecha), que no esté demasiado hambriento, ni demasiado incómodo- y olvídate de todo lo demás. No importa que sus botones estén mal abrochados, o que no hayas tenido tiempo de bañarles o que hayas salido a pasar el fin de semana sin algo para dormir"

"Realmente es mucho mejor que al terminar la jornada puedas poner los pies en alto (...) y os digáis cariñosamente el uno al otro: demonios, siguen vivos, de manera que algo hemos debido hacer bien".

culpa

24 de enero de 2013

Empieza el día con alegría

Hace unos días compartí en face un vídeo. Es bonito, es sencillo, es claro. Nos muestra cómo debemos tratar a esas personitas que hacen nuestra vida mejor (al menos la mía). Respeto, empatía, amor, comprensión, es la clave.
Referente a la hora de levantarse. Llevamos unos días comenzando el día de la mejor forma posible, con risas y juegos. El pollito al despertar siempre ha seguido la misma rutina, teta. Esa ha sido su dulce forma de pasar del sueño a la vigilia. Una hora necesitábamos, media después, ahora ese tiempo se está acortando a unos quince minutos, así que el tiempo que nos queda podemos dedicarlo a jugar y jugar. 

Se esconde bajo las sábanas y finge haber desaparecido. Mientras yo gimoteo buscando a mi niño perdido. Al encontrarlo risas y risas. Y para vestirse...¡¡a que no me pillas!! me grita saltando en la cama jajajajaja
Lo pillo y pantalón, lo pillo y camiseta, lo pillo y otra camiseta, lo pillo y sudadera (siempre va al cole en chandal)...vestido sin darnos cuenta mientras disfrutamos de risas y complicidad. Me gusta esta fórmula y espero que se convierta en una rutina.

Yolanda González recomienda mucho el juego para resolver conflictos, porque sí, la hora de levantarse y vestirse puede convertirse en un conflicto y de los gordos (qué levante la mano a quien le guste saltar de la cama un día de invierno) y encima, tan tempranito, puede hacer que comencemos el día completamente amargados (ambos).

Yo necesito desayunar nada más levantarme, el peque no es capaz de tomar nada hasta bien pasada una hora, tendré que respetarlo también, ¿para qué voy a insistirle?, es su cuerpo y nadie mejor que él conoce sus necesidades. A pesar de saber que el desayuno es la comida más importante del día y ser consciente de la necesidad de echarle energía a ese cuerpecito para que funcione correctamente, no puedo, ni quiero obligarlo, creo que debo respetarlo.

Son estos últimos días los que más temprano hemos llegado al cole y si nos apuramos un poco lo resolvemos también jugando. ¿Echamos una carrera? ¡¡Yo gano!! y a correr se ha dicho. 

Total y en resumen, a nosotros nos funciona esta fórmula. Si como nosotros teníais problemas con las rutinas matutinas, quizás, sólo quizás podrías probar algo de esto. 

22 de enero de 2013

Entrevista en Cachivacheses

Hace unos meses, Ara, una amiga bloguera me propuso que le contara mi experiencia comercial. Tenía en mente una cosilla y quería conocer de primera mano algunas experiencias de otras mamás blogueras y emprendedoras. Con el convencimiento de que estas podían servirle a ella misma o a otras mamás con similares ambiciones las quería compartir en su blog Cachivacheces.

Lo primero que le dije fue: ¡Pero si mi negocio fracasó! Pues resulta que por eso mismo le parecía interesante mi aportación. Supongo que soy el contrapunto.

Con la misma idea de enriquecernos mutuamente las comparto yo también. Aquí recojo mi entrevista y los enlaces a las de las otras mamás. Espero que a alguien resulte útil leerlas.

Eva de Mamá Libélula
Jéssica de Perrosos y más

Le toca el turno a Carmen, La Gallina Pintadita, una mamá todoterreno que tiene la virtud de transmitir ilusión en todo aquello que emprende. Nos habla de uno de sus proyectos, que tuvo fecha de inicio y también de fin, por ello cuenta con el valor de las experiencias que nos enriquecen a pesar de no haber salido como esperábamos.
Uno de sus últimos logros ha sido la puesta en marcha del Árbol de los Chupetes en Sevilla, que bien valdría otro cuestionario, y estoy convencida de que pronto tendrá nuevas aventuras que contarnos.

Cachivacheces: ¿Te presentas tú misma?
La Gallina Pintadita: Me llamo Carmen, ex-resturadora de obras de arte, casada, mamá a tiempo completo de un peque de 3 años y medio. Tengo 35 años y soy géminis (dualidad total). Me apasiona el mundo de los cuentos. Con mi hijo he aprendido a ver el mundo desde sus ojos, mucho más hermoso. 
Durante algo más de un año me sumergí en un proyecto comercial que no cuajó. Una tienda de puericultura y decoración infantil en un pueblo cercano a mi ciudad. No cuajó y cerramos, tenía claro que no quería endeudarme. No me arrepiento, fue mucho lo que trajo a mi vida. La experiencia enriqueció mi vida y sobretodo tuvo “la culpa” de que me sumergiera en el mundo blogomaternal y conociera a tantas personas que me aportan tanto cada día.
C: ¿A qué te dedicabas profesionalmente antes de comenzar tu aventura empresarial?
G: Estudié Bellas Artes, Restauración de Obras de Arte, especializada en la restauración de monumentos, escultura, edificios. Desde que terminé la carrera hasta los cinco meses de embarazo estuve trabajando en ello, me apasiona. Pero es una profesión digamos sacrificada. Muy inestable en cuanto a duración de contratos, no muy bien pagada, con mucha exigencia física y con el tema de LA CRISIS había mucho menos presupuesto destinado a este tema y las obras escaseaban.

C: ¿Tiene alguna relación con tu actividad anterior tu negocio?
G: Absolutamente ninguna.

C: ¿De qué modo surgió en ti la idea de lanzarte a ser emprendedora? ¿Tuvo algo que ver en tu decisión el hecho de convertirte en madre?
G: Siempre había rondado por mi mente la idea de un negocio propio, a pesar de que siempre he preferido trabajar para otros y poner la mano a final de mes. Ya digo que soy géminis. Realmente no soy una persona emprendedora y me costó sangre dar el paso, pero no veía otra opción que intentarlo. Los ahorros iban menguando, el peque creciendo. Mi marido estaba de juicios con su empresa por su despido. Nuestro pequeño ya tenía 18 meses, y muy espabilado y sociable, lo sentía “preparado” para pasar unas horas en la guarde, sabía que nuestra lactancia no peligraba por esa separación. Lo hablamos, nos liamos la manta a la cabeza y lo intentamos.

C: ¿Qué producto/servicio ofrecías?
G: Un poco de todo relacionado con los primeros años de vida del bebé. Pequeña puericultura, canastilla, decoración, algo de ropa, juguetes educativos, libros. En pocos metros tenía una buena selección de productos y marcas.

C: ¿Cuál es el público al que se dirigía? ¿Qué necesidades cubría?
G: En cuanto a la ropa y la decoración, intenté amoldarme un poco al “estilo” mayoritario en la localidad pero sin dejar a un lado el mío propio, con la idea de que al igual que yo, por ejemplo, huía de los encajes y las puntillas, del celeste y del rosa, más mamás y papás “serían de mi estilo” y ofrecía ropa y canastilla de marcas coloristas y modernas. A pesar de ser en casa defensores de los beneficios de la lactancia materna, nuestros inicios habían sido complicados, yo había quemado dos motores de extractores de leche y había estado con lactancia mixta durante muchos meses. En el deseo de satisfacer todas las necesidades teníamos biberones al lado de discos de lactancia y no me cansaba de contar mi experiencia a quien me lo pidiera, con el deseo de ayudar con ella a otras mamás con dificultades en su lactancia, por supuesto con el mayor de los respetos para las mamás que, por uno u otro motivo, se decantaban por la lactancia artificial. Dormir sin lágrimas, de Rosa Jové estaba junto al Duérmete niño. El segundo era el que todo el mundo venía buscando y, después de un ratito de charla, a alguna familia convencía para que se llevara el primero. También podían encontrar la mayoría de los libros de Carlos González. En realidad, todos los que yo me había leído. Los juguetes, alejados de los típicos de cualquier juguetería “de batalla”, sino de las mejorcitas marcas de juguetería educativa, abarcaban desde el nacimiento hasta los tres años aproximadamente. Me apasionan los libros así que me empeñé en poner al alcance de los niños de ese pueblo una buena selección de cuentos. Conté con mi amiga, maestra de infantil para la selección. Contábamos también con artículos artesanales, como chupeteros, cuadros y siluetas personalizadas, pulseritas, diademas. Ya digo que de mucho un poco.

C: ¿Qué diferencia suponía tú proyecto con respecto a otros similares del mercado?
G: Tiendas como esas hay algunas por mi ciudad, pero ninguna en ese pueblo que, si bien está bastante cercano, también cuenta con la característica de que a la gente le gusta comprar allí mismo. Todo el mundo que entraba se quedaba encantado, todos comentaban lo bonita que era la tienda, lo cuidada selección de marcas y productos, el estilo y los precios. En muchos artículos las propias marcas te obligaban el pvp (cosa que jamás entendí, aunque ciertamente es cómodo encontrar lo mismo en todas partes al mismo precio), en los que no era así, mi margen estaba muy ajustado. Quizás tan ajustado que por ello no llegaba a cubrir gastos.

C: Hablamos de la Crisis ¿qué papel juega en el día a día de una mujer emprendedora? Ante el miedo imperante a actuar / emprender ¿Cómo te sobrepones y te pones en marcha?
G: Yo me puse en marcha por pura desesperación, quemé el último cartucho. Tenía que intentarlo si o si, a pesar de que ya estábamos inmersos en esa digamos “recesión”. Muchos me decía que era una locura intentarlo en ese momento, pero no me quedaba otra, tenía que intentarlo. Si no siempre me quedaría la cosa de ¿porqué no lo hice? A toro pasado es fácil hablar. Ahora sé que el negocio fracasó, que el juicio de mi marido salió favorable y en cierta medida “nos cubrió las espaldas”, así que es fácil decir ahora no tenía que haberlo hecho, pero lo hice y ya digo que la experiencia fue enriquecedora.

C: Conciliación familia-trabajo ¿Cómo se organiza en este aspecto una madre con negocio propio?
G: El peque era ya un trastillo y los artículos muy golosos para los niños. Lo metimos en una guarde cerca de casa. Lo dejaba antes de ir a la tienda y lo recogía al cerrar. Probamos a que comiera en casa y a que se quedar en el comedor. Por las tardes se quedaba con su papi y a veces venían a verme. Conforme la afluencia de público fue decreciendo y las horas muertas más largas, me lo fui llevando conmigo más tardes. Lo echaba muchísimo de menos y sentía que me lo estaba perdiendo todo (y que estaba siendo para nada). Algunas tardes, sobre todo cuando estaba malito, nos permitimos la licencia de que mi marido se fuera a la tienda y yo me quedara con el niño. Para mi era horrible estar allí horas y horas (a veces sin que entrara nadie en toda la tarde) y saber que ellos estaban en casa, en el parque con los amigos, en fin… disfrutando.

C: Por último ¿algún consejo para las intrépidas que quieran emprender contra viento y marea?
G: Como en todo: escucharse. Si sienten que tienen que hacerlo adelante. A mi no me salió bien, pero quizás a ellas si, ¿Quién sabe? Y ¡cómo no!, desearles la mejor de las suertes.
fila de botones
Ya ha llegado la hora de retomar un poco el tema tienda, así que unos días os presentaré un "nuevo" proyecto

20 de enero de 2013

Querer es poder. Una lactancia inducida. Relactación

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El martes disfruté junto con otras mujeres del taller Empodérate con Nohemí Hervada, hoy voy a pasar de puntillas por el, tan sólo para recordar una de las cosas que tratamos. La divinidad de la mujer. No nos damos cuenta de lo maravillosas que somos, somos mágicas, somos creadoras de vida, mantenedoras de vida. Si lo piensas es algo increíble. Simplemente somos DIOSAS

Este es sólo el preámbulo para compartir esta historia que he leído en el blog de Eloisa Una maternidad diferente. Lo copio íntegro para que la historia de puro AMOR de África llegue a más personas, porque es una muestra de entrega, de fe, de obstinación, de superación, de querer, una muestra de PODER
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(...)"Se trata de la historia de África, una mamá, que ya era toda una mamá cuando se acercó al grupo de lactancia para contarnos que iba a ser mamá de un bebé adoptivo y que quería inducirse la lactancia para poder darle el mejor alimento posible desde el primer día.

He de decir que mi labor como asesora de lactancia ha sido fácil y sencilla desde el primer día. Puramente la de apoyo entre madres, la de felicitarla por su decisión y animarla a seguir adelante. Le expliqué a grandes rasgos el proceso:

  • Todas las mujeres pueden dar el pecho, incluso sin haber estado embarazada. Simplemente la estimulación del tejido mamario mediante la succión, es suficiente para poner al pecho a trabajar.
  • Su principal baza a favor es que ya había estado embarazada. El tejido mamario se desarrolla en cada ciclo menstrual, pero el mayor crecimiento se produce durante el embarazo. Lo que su cuerpo ya había puesto en marcha una vez, lo podía recordar con más facilidad.
  • Su principal baza en contra era la persistencia y convencimiento necesario para afrontar un proceso largo y agotador hasta obtener las primeras gotas de leche. Y es que es necesario estimular el pecho con un sacaleches tan a menudo como sea posible para que todo el proceso de producción láctea se ponga en marcha.
Pero África estaba convencida de sobra, ya había leído al respecto y el apoyo y admiración del resto de las mamis del grupo solo sirvieron de acicate para convencerla de lo acertado del camino que ya había emprendido.


Iniciando la lactancia inducida

Convinimos juntas esperar a que su posición en la "lista de espera" fuera más avanzada para comenzar el proceso. Yo le insistí muchas veces en que una lactancia inducida era una "carrera de fondo" y más que un "sprint", era importante mantener el esfuerzo. Comenzar demasiado pronto podía llevar al fracaso por agotamiento.


En julio, África inició el proceso. En el Instituto Madrileño de la Familia le adelantaron que ya le quedaba menos y se puso a trabajar. Yo le ofrecí una pauta de extracciones cada tres horas y al menos una nocturna para estimular el ciclo de la prolactina (las extracciones nocturnas son muy importantes). No había prisa, su bebé estaba en camino pero no a la vuelta de la esquina, pero yo insistía en que no era necesario aumentar a extracciones cada dos horas o aumentar las nocturnas.


Aún así, África, entusiasta, empezó con un ritmo a la medida de su convencimiento. El sacaleches se convirtió en su mejor compañero. Un sacaleches doble eléctrico de Medela, que supuso una gran inversión, pero que resultó un aliado a la altura de las circunstancias. Un sacaleches doble permite estimular los dos pechos a la vez, logrando mayores picos de estimulación y acortando el tiempo necesario. Al ser eléctrico, por otro lado, buscábamos algo que fuera cómodo y que le permitiera ver la tele, por ejemplo, o cualquier otra actividad mientras realizaba las extracciones.


Las primeras gotas

Le costó unas tres semanas ver las primeras gotas manchando el embudo del sacaleches, pero estaba concienciada de que el proceso iba a ser lento, ya lo habíamos comentado en repetidas ocasiones. Había momentos de dudas, pero esperábamos. Era su carrera de fondo y yo no dejaba de sentir que era un poco también mi carrera de relevos junto a ella, porque a veces una pequeña palabra de ánimo era suficiente para recomponer toda su determinación.


Pero el premio estaba a la vuelta de la esquina y, apenas una semana después, comenzó a "llenar" sus botecitos. 10 ml dieron paso, poco a poco, a 20 e incluso 30 mililítros de leche materna. Oro líquido para un bebé que todavía no había nacido.


Al poco tiempo África ya tenía problemas para almacenar tanta leche en su congelador y decidió hacerse donante de un banco de leche. Una mamá que no solo buscaba lo mejor para su pequeño y ya lo amaba tremendamente a pesar de no conocerlo, y además tan solidaria como para ofrecer el fruto de sus senos a los bebés más necesitados.


La recompensa

Y, finalmente, hoy África se ha reunido con su esperado bebé. Y las noticias que me llegan no podían ser más alentadoras, ya que ese pequeño, con apenas 7 días de vida, se "agarra como un campeón" en palabras de su propia madre. Una mujer cuyo amor no solo fluye en forma de leche a través de sus pechos, sino también en forma de las lágrimas de felicidad que derrama al ver satisfecho su deseo maternal.


Estoy segura de que esta lactancia no es solo lo mejor para ella y para su bebé, sino también lo mejor para esa diada, ya que la oxitocina fluye a chorro por las venas de África, gracias a su lactancia inducida, favoreciendo así el necesario vínculo con su bebé.


África, enhorabuena, felicidades. Eres todo un ejemplo de constancia, superación, amor y empatía. Te mereces todo lo bueno que está por llegar. Por mi parte, quitarme el sombrero y agradecerte el aprendizaje que hemos hecho juntas durante estos meses.



Por mi parte no puedo más que maravillarme y emocionarme. Cuantas lactancias frustadas tan sólo por el hecho de no creer que podemos amamantar a nuestros hijos. Si África ha podido sin haber parido...¿no podrías tu?

pincel

Si has tirado la toalla con la teta pero esta vivencia te ha hecho pensar que TU TAMBIÉN PUEDES, quizás quieras intentar la relactación. Aquí recojo algunos links interesantes

Cómo relactar o inducir la lactancia, con todo el rigor y trayectoria de la asociación Alba lactancia materna
Relactancia: Pasos y cómo fabricar un relactador, un completísimo artículo de mi amiga Inma de Mi Cucolinet
La historia en primera persona de Luisina Serenelli
El foro de relactación de Alba, donde se ofrece ayuda de primera mamo


15 de enero de 2013

Pon una guirnalda en tu vida (o en tu pared)

Ay que ver la pereza que me da sacar los adornos navideños, ni más o menos la misma que la que me da quitarlos. Cerocomados.

Pero estaba todo tan mono, tan llenito de cosas, que ahora, sin el calendario de adviento, la pared de encima de la tele estaba de lo más sosa, así que comenzó a rondar por mi mente la idea de poner algo.
Hace tiempo que quiero poner una estantería de esas para poner marcos, pero me da una pereza echar un Ikea...¡quien me ha visto y quien me ve!. El caso es que tenía ganas de color así que me me vino la inspiración en forma de guirnalda.

Están tan de moda y son tan sencillitas y resultonas. Tanto que las imágenes lo dicen todo.

Como flojilla y rácana que soy no me quise ni esforzar mucho, ni gastar un céntimo, así que usé muestras de papeles pintados de los catálogos que trabajaba en la tienda, una plantilla made in me, cinta de doble cara y la misma cinta del calendario de adviento.
mosaico 1 gallina

El pollito que me había visto trajinar con los papeles preguntaba que para qué era eso, como no sabía lo que era una gurinalda le explicaba que era algo parecido al calendario de adviento pero sin paquetitos.
Al final me estuvo ayudando quitando el papel protector de la cinta de doble cara y al colgarlo, toda contenta del resultado le pregunté:

¿Qué David, qué te parece?
Pues me parece mal
¡Ups! ¡vaya! ¿Y eso?
Porque no tiene paquetitos
jijijijii (toda la lógica del mundo)
mosaico 2
Pues a mi me parece que ha quedado MUUUU BIEN :)