Lo intento, intento no entrar en las librerías por las que paso, ni para echar un ojito, porque sé que siempre me cuesta dios y ayuda no salir de allí con alguna nueva adquisición.
Eso me pasó, dando un paseito una mañana, cosa rara porque yo por la mañana no paseo, mis pies se vieron arrastrados al interior de una librería, de esas de las que hay varias en mi ciudad y que no se distinguen precisamente por tener un buen fondo en cuanto a literatura infantil se refiere (ya me explicó Matilda libros en el gran rato que pasamos juntas el porqué de esta cuestión). El caso es que algunas cosillas interesantes encontré, pero lo que me llamó la atención fué este cuetno del que ahora os hablaré, por su título, no podía ser de otro modo. ¡Duérmete ya, joder!, provocador al máximo y más estando rodeados de libros de conejitos, hadas, lunas, ositos, besos, colores...
Cuando empecé a leerlo no podía más que reírme y sentirme tannnn reflejada y es que apenas dos noches antes habíamos vivido un episodio similar.
Ahora que he despertado vuestra curiosidad, os remito al blog Soñadores de Cuentos, el blog en el que colaboro de vez en cuando, para que terminéis de conocer este original cuento, que si sois padres/madres seguro que os saca más de una sonrisa, o no.

