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Comenzamos el viernes con el cierre de temporada de los cuenta cuentos en la Biblioteca a cargo mi amiga Pilar Redondo. Vaya broche de oro que nos tenía preparado. El precioso cuento Los Colores de Violeta, de Rosario Cifuentes, contado con la maravillosa voz de Pilar acompañado por la música de Carlos Liger. Poco puedo decir, sólo que fué un momento mágico, lleno de sentimiento, de dulzura. TODO el conjunto fué maravilloso. Historia, ilustraciones, voz y música se fundieron en uno sólo para hacernos sentir dentro de aquel mundo. No pude evitar emocionarme y sentirme afortunada por estar allí.
Sábado de Ecotruque. Momento de desahercerse de algunos juguetes que ya no usába para dejar sitio a los nuevos que caerán por su cumple. No me gusta el apego que muchos sentimos por los objetos y que nos lleva a acumular y acumular, por eso me gusta que nuestro pollito sea capaz de decidir dejar que otros niños den segundas vidas a sus cosas. El encuentro estuv animadísimo. Con muchas caras conocidas y algunas amigas. Me gusta también que David conozca otras espacios, otros ambientes, que le permitan tener una mente abierta a todo, porque todo enriquece. Me hacía gracia cuando decía: Mamá, esa mamá es de la reunión de la tetita verdad jijiiji, y es que ya son muchas veces las que hemos coincidido con algunas. Los niños se lo pasaron pipa campando por allí a sus anchas disfrutando de la carpa para hacer sus espectáculos.
Por la tarde se celebaraba el taller de porteo en Kokolook, la peluquería de mi amiga Marisa. Alejandra de Brazos y abrazos se lució con el taller, realmente completísimo que impartía gracias a su colaboración con Madresfera. Fue muy agradable hechar un rato con algunas amigas blogeras y conocer a otras, como a la propia Alejandra o a la Mamá Gnomo. Me gustan estos ratos de desvirtualización, el charlar cara a cara. Marisa a condició el espacio de la pelu para que los niños dispusieran de un lugar sólo para ellos. Le pena es que no les hizimos fotos, con lo que disfrutaron juntos.
El domingo asistimos a una "sesión privada" de cuenta cuentos, y digo privada porque sólo asistimos Pilar Redondo con su hija y la familia gallina, una pena que no se llenara el espacio Colombre, no sabe nadie lo que se perdieron. Nacho Terceño, el cuentero, junto a un amigo que lo acompañaba con varios instrumentos hizo las delicias de todos nosotros. Hacía tiempo que no me reía tanto. Tanto, tanto que hasta lloraba. Casi dos horas desternillantes. Entre que el lugar es chiquito, y que nos conocíamos todos estábamos de lo más cómodos. Ya digo, un lujo de sesión.
Terminamos la tarde disfrutando de títeres y juegos con amigos en un parque.
Lo confieso, estoy estamos agotados, pero con las pilas a tope. Dispuestos a afrontar la semana, que el proximo fin de semana nos espera el cumpleaños del pollito y la fiesta pirata en el Árbol de los Chupetes.
Así que quien ande por aquí ¡¡¡NOS VEMOS EL DOMINGO EN EL ÁRBOL!!!
