Parece ser que esta situación de crisis económica que estamos viviendo va a tener alguna repercusión positiva: el cambio de rol de los padres.
El trabajo para la mujer está complicado, pero también y casi en igual medida para los hombres, por eso son ya muchas las familias en las que es la mujer la que sale de casa a trabajar mientras el hombre se queda haciendo las taréas domésticas.
Eso de que el papá ayude o colabore en casa no sirve en esta situaciones. Es él el que en estos casos lleva el peso de la casa.
Siempre he dicho que el "trabajo" de ama de casa es de los más desagradecidos y poco valorados que existen. La mayoría de las veces nadie cuando llega a casa se da cuenta si el suelo está recien fregado o si está lleno el frigorífico, ni piensa en la cantidad de tiempo que se ha llevado planchar las tres lavadoras que había acumuladas.
Sólo lo valora el que lo ha hecho, no el que ha ayudado ha hacerlo, sino el que ha tenido la responsabilidad de preparar el menú semanal, hacer la compra, lavar, tender, planchar la ropa, limpiar la casa, estar pendiente de si el niño tiene o no ropa limpia o comidad para el desayuno en el cole...y un millón de cosas más.
Creedme, es una labor de titanes. Y si no que se lo digan a mi marido, que desde hace unos meses se ocupa de TODAS estas cosas (y algunas más).
Es por eso que cuando en un divorcio el hombre, por ejemplo abogado de profesión, tiene que pasarle una pensión a su mujer, ama de casa, lo veo de lo más justo. Si ese señor hubiera tenido que preocuparse de todas las cosas de las que se preocupó su mujer desde casa, seguro que él no hubiera podido desarrollar su porfesión de la misma manera, así que sus logros ecocómicos han sido también los de su esposa.
Pero, como comentaba al principio, todo esto está cambiando. (Y a Dios gracias). Mismamente de eso habla el libro que os recomendamos hoy desde La Gallina Pintadita: Mi padre es ama de casa ¿y qué?
En el cole, el profesor le pone a los niños la tarea de escribir una redacción contando el trabajo de sus padres. Una de las niñas no sabe qué escribir, porque su padre no tiene un trabajo como los demás. Su padre es ama de casa. Todos los niños se reían de ella haciéndole sentir muy mal, pero la visión de los compañeros de clase cambió después de escuchar la redacción.
En el libro se plantea una situación de la vida real quitándole hierro al caso en clave de humor. Fomentando el respeto, la integración y la convivencia.
Porque si tu papá es ama de casa ¿qué?. ¿No está tu casa más limpia que ninguna? ¿no están sus lentejas mejores que las de la mamá de Eduardo? ¿no cuenta historias mejor que el mejor cuentacuentos? ¿no pasa más tiempo contigo que el padre de Luis con su hijo?...en definitiva:
¿NO ES TU PADRE EL MEJOR PAPÁ DEL MUNDO?
Pues díselo!!!!!!!
A quien corresponda: Gracias y mil gracias porque si estos meses tú no hubieras sido ama de casa quizás este proyecto no se hubiera llevado a cabo. A ver cómo nos la apañamos a partir de ahora. Miedo me da.

