De la editorial Libros del Zorro Rojo. Escrito por Seung-yeoun Moon e ilustrado por Suzy Lee.
Es la hora del baño. Una mamá grita llamando a sus pequeños, pero ellos, prefieren seguir jugando. Al fin y al cabo ¿para que necesitan bañarse si están muy limpios? (Como el pollito, todos los días: Mamá hoy no me toca ¿verdad?). Mientras la mamá prepara el baño encuentran unos botes de pintura y comienza la diversión. ¿Qué otra cosa se le podría ocurrir a unos niños más que pintarse?, bueno, si, pintar las paredes, pero es que pintar su cuerpo es mucho más divertido porque además hace cosquillas.
Empiezan por la cara, adoptando así cada hermano un personaje y entre juego y juego pasa lo que tiene que pasar...la ropa es un estorbo. Y entre risas, juegos y salpicones, las páginas van dejando a un lado el blanco y negro de las primeras ilustraciones y se van llenado de color, a la vez que los cuerpos de los hermanos. Con ellos mismos como lienzos van inventado una historia de barcos, peces y serpientes, en la que se van adentrando al igual que en una selva, hasta que a lo lejos, la voz de su madre los devuelve de nuevo a la hora del baño.
Empiezan por la cara, adoptando así cada hermano un personaje y entre juego y juego pasa lo que tiene que pasar...la ropa es un estorbo. Y entre risas, juegos y salpicones, las páginas van dejando a un lado el blanco y negro de las primeras ilustraciones y se van llenado de color, a la vez que los cuerpos de los hermanos. Con ellos mismos como lienzos van inventado una historia de barcos, peces y serpientes, en la que se van adentrando al igual que en una selva, hasta que a lo lejos, la voz de su madre los devuelve de nuevo a la hora del baño.
No hay que ser un lince para, por los nombres, saber que las autoras son
orientales. Que los niños tengan los ojos rasgados y la piel
amarillenta, para ellas será lo más normal del mundo, pero acostumbrados por aquí a ver siempre personajes "como nosotros", me ha parecido una genialidad.
Me ha encantado la forma en la que el libro se va llenado de color. Las frescas ilustraciones trasnmiten todo el dinamismo de una gran aventura. Cómo pasa del blanco y negro al estallido de color en tan sólo unas páginas. No me fijé en eso al ojearlo por primera vez.
Me terminó de conquistar en la penúltima página, cuando la niña, trazando una flor sobre el pecho de su madre le dice: Mamá, esta flor está llena de miel. Haciendo alusión de forma tan velada y poética a la dulce leche de mamá, esa que tanto David como su mejor amiga toman aún.
Pasarán los años, quizás pase su amistad, pero lo que es seguro, es que el recuerdo de ella será siempre este libro. Firmado está
Qué bonito!!!, imaginación, juegos y dulzura. Un precioso cuento y mejor regalo.
ResponderEliminarMuchos Besotes!!!.
Mira Inma, que me pasó desapercibido a pesar de haberlo ojeado y después nos ha cautivado.
EliminarUn abrazo grande
Como mola!! Me lo apunto. Sin duda un regalo estupendo.
ResponderEliminarBesos.
Qué bonito, me gusta mucho lo de la flor llena de miel! :)
ResponderEliminarMuuuas!
au Mo, eso me requetenecantó, sobre todo, como digo porque es como una señal que une aún más a los dos amigos
EliminarMuuuuuuuuuac
Qué bonito Carmen!!...me ha emocionado!! Cuando vi a esa madre paciente, esperando a sus hijos, respetando sus tiempos, dejándolos ser... me encantó!!y me dije este libro le gustará al pollito, porque da buenas ideas..ja,ja!! aunque Carme lo mismo me mata!!..jaja!!
ResponderEliminarBonito el regalo que nos hicísteis. Me alegro tantísimo de que hayáis llegado a nuestras vidas...¿cómo te voy a matar a ti yo? hombre por diossssss en too caso a la Seung-yeoun Moon esa, por dar ideas jajajajaja
EliminarUn beso Inma