Hace un par de semanas mi amiga Inma escribía así en uno de sus viernes reflexivos que tanto me gustan
"Elabora tu propio biorritmo
Se ha comprobado que cada persona pasa regularmente por determinadas fases de vitalidad y decaimiento, como un reloj anímico que determina nuestro estado de ánimo. Puede ser interesante anotar en un calendario los días positivos (+++/++/+) y los negativos (---/--/-) con su respectiva gradación. Luego puedes trazar un gráfico que te permitirá conocerte mejor."
Ya hemos constatado muchas veces que nuestro pollito se mueve exactamente así, arriba y abajo, después de días de dulzura absoluta, de rodar y rodar, se presentan días de auténtico desbordamiento, como si algo se apoderase de él, como si algo cambiara en su interior. Muchas veces aquí lo he recogido...
Ahora estamos en la fase "volando entre las nubes" y sé que dentro de poco "caeremos a los infiernos" de nuevo. Me he propuesto marcar sus ritmos en el calendario, para observarlo mejor en perspectiva, no por prevenir la caída si no por la simple curiosidad con la que observaríamos crecer una plantita.
Ahora estamos en la fase "volando entre las nubes" y sé que dentro de poco "caeremos a los infiernos" de nuevo. Me he propuesto marcar sus ritmos en el calendario, para observarlo mejor en perspectiva, no por prevenir la caída si no por la simple curiosidad con la que observaríamos crecer una plantita.
Source: flickr.com via La Gallina Pintadita on Pinterest
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También nos habló ella de la importancia de disfrutar de tiempo para nosotros como personas y como pareja. También está claro que todos necesitamos de estos tiempos para nosotros, para despejarnos. Lo que quizás algunos no tengan en cuenta es que cuando eres madre, esa necesidad de tiempo "fuera de tu hijo", a veces no existe hasta pasado bastante tiempo después de dar a luz, porque muchas nos sumergimos en un largo puerperio, que sólo nuestro cuerpo, nuestro corazón y nuestra mente nos dice cuando dejar atrás.
Hace unos días Myriam de En Minúsculas hablaba aquí de cómo va pasado el suyo y así, lentamente, también va pasando el mio, que quizás sea de los largos. Confieso que sufro de hijitis aguda pero me gusta pasar mucho tiempo con mi niño, aunque poco a poco voy necesitando algo más. Sé que ni a él ni a mi nos va a causar ningún daño pasar alguna tarde sin estar juntos, aunque todavía no es algo que anhele ni que busque, pero si surge, bien.
A decir verdad, aunque no lo reflejamos en la charla, quizás porque teníamos la mente bloqueda por otras cosas, tanto su papi, como yo, disfrutamos, desde hace tiempo y cada vez con más frecuencia, esos tiempos sin niño, aunque es cierto que cada uno por su lado. Lo de encontrar tiempo para nosotros solos juntos, para salir a cenar, al cine...ya es otra cosa, sé que llegará también, porque todo llega.
Llegará el día en el que nuestro niño prefiera pasar tiempo con sus amigos, que no quiera que lo llevemos al colegio, que no le de un beso delante de su pandilla, que no entre en su habitación, que me "mande" a cenar con su padre fuera para poder quedarse en casa con sus colegas, pedir pizza y echarse una peli...mientras tanto, disfrutamos de este ahora de necesidad mutua.
Aunque el tema me da para mucho, lo dejo por hoy, ya seguiré cacareando otro día :)
Llegará el día en el que nuestro niño prefiera pasar tiempo con sus amigos, que no quiera que lo llevemos al colegio, que no le de un beso delante de su pandilla, que no entre en su habitación, que me "mande" a cenar con su padre fuera para poder quedarse en casa con sus colegas, pedir pizza y echarse una peli...mientras tanto, disfrutamos de este ahora de necesidad mutua.
Aunque el tema me da para mucho, lo dejo por hoy, ya seguiré cacareando otro día :)