Cosa rara para nosotros, por ser entresemana, la pasada tarde de Jueves la pasamos en una sesión cuentera, pero es que la ocasión lo merecía. Era el primer cumpleaños de la librería infantil y juvenil y juegos educativos El Molino Cienta.
Un año ya y no había tenido ocasión de ir por allí aunque los seguía de cerca, siempre al tanto de sus cuenta cuentos, talleres o sesiones de juegos como la del pasado 17 de Marzo.
Así inauguraron, con sesión de cuentos a cargo de Carloco, con regalitos y sorpresas
Y así han querido celebrarlo, con Carloco, regalitos y sorpresas, poque esta vez se han sumado a la fiesta tres cuenteros más, así que hemos podido disfrutar de cuatro, no de cinco cuentos, porque al final han hecho entre todos una improvisación que ha sido la presentación del momento tarta, bueno, bizcocho, con su velita, su canción de cumple y todo.
El primero Carloco, hemos llegado un pelín tarde y casi nos lo hemos perdido, pero nos encantó en Rayuela con El increíble niño come libros, del genial Oliver Jeffers el creador también de Perdido y encontrado.
Después...sorpresa...Alicia Remesal. Ya sabéis lo que pienso de ella, nos encantó aquí. Esta vez con un cuento de Eric Carlé (el de la pequeña oruga glotona), el Camaleón camaleónico, que se va convirtiendo en un bicho cada vez más raro.
Y después...ahrrrrr, lo siento, no me acuerdo del nombre del cuentero, pero gracias a Elena ya lo sé, Jhon Ardila, su cuento de peos fue super divertido y lo mejor de todo es que nos dio un truquillo para vencer a las brujas (perdón por no tener foto, estaba embelesada escuchando el cuento y se me pasó).
Y otra sorpresa...Nacho Terceño, con La ovejita que vino a cenar, ¡que delicia!. Conocí este cuento a través del blog Soñando Cuentos, me cautivó y todavía lo estoy buscando porque está agotado (así que si alguien lo encuentra...)
Y la improvisación conjunta
1 añito ya, comprendo lo que sentía Elena al dar las gracias a sus clientes por haber estado ahí y estar haciendo posible ese proyecto, ¡con lo mal que están las cosas! (que me lo digan a mi, que no sobreviví).
Me encanta que otros lo hagan, su triunfo es el mio y para colaborar y porque el cumple de David está cerca nos hemos traído tres juegos. Un dominó, un juego de memoria de los de encontrar parejas con las cartas boca a bajo y otro para mejorar la atención y la agudeza visual.
Que me da a mi que no van a llegar al cumple.
Ahhh! y los peques se ha llevado un regalito: una bolsita de chuches y un sello, ¡guay!
El ratito que hemos estado allí, con David jugando con una casita de madera mientras yo le elegía sus regalitos para el cumple he podido comprobar lo cariñosos que son y la ilusión que tienen en su proyecto.
Desde aquí les deseo la mejor suerte del mundo.
PD: La tarde ha sido redonda porque también hemos podido disfrutar de un ratillo de charla nosotros y juegos los peques, con una familia encatadora a la que ya le tengo cariño.
