Poniéndome un poco al día en los blogs que sigo, acabo de leer un post sobre "Ideas para regalar" del maravilloso blog de "De repente mami" y me he quedado con las ganas de compartirlo con vosotros.
Más allá de lo que puede sugerir el título, no se trata de una lista con los mejores regalos para hacer a los nuestros, sino todo lo contrario, una recopilación de webs a través de las que podemos colaborar con los que más lo necesitan.
Ya tenía yo también ganas de hablar del tema. Como le comentaba a Marián, desde que soy madre me ha entrado una vena solidaria que si bien antes también tenía, nada comparado con ahora.
Desde que soy madre creo que he mejorado como persona. Estoy mucho más sensibilizada con el sufrimiento ajeno, lo que unido al desbarajuste hormonal que supongo que tengo con eso de seguir con el pecho, me trae por la calle de la amargura. No hay un día que no se me salten las lágrimas viendo el telediario y las horribles noticias que nos relatan. No hay un día que no piense lo afortunada que soy por tener un hijo sano, por tener mis nuestras necesidades básicas cubiertas, por tener un techo e incluso poder darnos algunos (o muchos) caprichos. No hay un día que no piense en los que no están en nuestra misma situación.
Siento la necesidad de ayudar. Ya lo hice un tiempo con una ONG, pero siento, quizás injustamente, que de lo que yo aportaba no llegaba todo lo que debería, que era mejor hacerlo de una forma más directa.
La primera vez que vi a esa mujer pidiendo en la puerta del super de debajo de casa, no se porqué pero me causó simpatía. Quizás por el cariño que vi en sus ojos cuando miró a mi niño y que este le correspondió con una sonrisa. Desde entonces pasó a ser "La amiga de David". No voy a decir todos, pero muchos días la ayudo como puedo. Comprando una pieza de pan extra para ella, con algo de ropa de la que ya no nos sirve, con algo de dinerillo que se encarga de darle mi niño, con un saquito de naranjas (que nosotros tenemos huerta) y hoy con una "cestilla de Navidad", pasta, garbanzos, aceite y un bizcocho. Lo podía haber llevado al banco de alimentos de Sevilla, pero para qué, si ella también lo necesita.
Qué satisfacción, quizás un poco egoísta, me causa sentir que ayudo a una familia. Cómo me gusta que mi niño vea desde pequeñito que hay que ayudar cuando se puede. Que trate con el mismo cariño a esta señora que a la vecina del segundo, porque entre ellas no hay diferencias.
En estos días también son muchas las asociaciones, hermandades y proyectos que se encargan de recoger los juguetes que nuestros hijos ya no usan y que están en buen estado, se entiende. Nosotros los hemos dado a la Hermandad Del Rocío de Triana, porque nos coge al lado de casa. Eso sí, lo hemos tenido que hacer a escondidas, porque David, con sus dos añitos y medio no entiende que "su caracol", que ya no usa desde hace más de un año deje de ser "su caracol".
No dejéis de pasaros por el blog de esta persona especial. Un besito Marián y gracias por haberme tenido en cuenta a la hora de repartir tu premio "Best blog", ahora me toca pensar a quien se lo paso yo. Lo consultaré con la almohada.
La primera vez que vi a esa mujer pidiendo en la puerta del super de debajo de casa, no se porqué pero me causó simpatía. Quizás por el cariño que vi en sus ojos cuando miró a mi niño y que este le correspondió con una sonrisa. Desde entonces pasó a ser "La amiga de David". No voy a decir todos, pero muchos días la ayudo como puedo. Comprando una pieza de pan extra para ella, con algo de ropa de la que ya no nos sirve, con algo de dinerillo que se encarga de darle mi niño, con un saquito de naranjas (que nosotros tenemos huerta) y hoy con una "cestilla de Navidad", pasta, garbanzos, aceite y un bizcocho. Lo podía haber llevado al banco de alimentos de Sevilla, pero para qué, si ella también lo necesita.
Qué satisfacción, quizás un poco egoísta, me causa sentir que ayudo a una familia. Cómo me gusta que mi niño vea desde pequeñito que hay que ayudar cuando se puede. Que trate con el mismo cariño a esta señora que a la vecina del segundo, porque entre ellas no hay diferencias.
En estos días también son muchas las asociaciones, hermandades y proyectos que se encargan de recoger los juguetes que nuestros hijos ya no usan y que están en buen estado, se entiende. Nosotros los hemos dado a la Hermandad Del Rocío de Triana, porque nos coge al lado de casa. Eso sí, lo hemos tenido que hacer a escondidas, porque David, con sus dos añitos y medio no entiende que "su caracol", que ya no usa desde hace más de un año deje de ser "su caracol".
No dejéis de pasaros por el blog de esta persona especial. Un besito Marián y gracias por haberme tenido en cuenta a la hora de repartir tu premio "Best blog", ahora me toca pensar a quien se lo paso yo. Lo consultaré con la almohada.
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